miércoles, 31 de marzo de 2010

El tango con humor de La Quimera llega esta noche al escenario de Ciudad Vieja

La banda presentará temas de su próximo trabajo y clásicos de los discos anteriores

La historia de La Quimera del tango comenzó cuando los músicos Rodrigo Guerra (Pequeña orquesta reincidentes), Santiago Fernández, (Me Darás Mil Hijos) y Gonzalo Santos (Satélite Kingston) fueron convocados por Palo Pandolfo para "armar un trío de guitarras porque él quería presentar tangos", recuerda Fernández. "En determinado momento Rodrigo empezó a componer varios tangos, nos juntamos a hacerlos y ahí nació La Quimera", agrega.

Conciso y preciso, el músico sintetiza el origen de esta agrupación, que en la actualidad sumó un integrante, Julio Sleiman, y que hoy a la medianoche mostrará todo su material en el escenario de Ciudad Vieja (17 y 71).

Desde mayo de 2003, la banda que se define como una "operación alquímica" debido al origen de sus integrantes, que provienen de diferentes proyectos musicales, adquirió el nombre La Quimera del Tango porque "al principio éramos tres y una quimera es una criatura tricéfala", le explicó a Diagonales Santiago Fernández.

–El grupo pretende abordar la temática del tango desde el humor, con letras con "doble sentido" y "juegos de palabras", pero sin perder la esencia del género. ¿Cuál consideran que es esa "esencia"?

–La esencia del género está en la poesía, en las historias que se cuentan y, después, en un lenguaje musical que nosotros no transgredimos de ninguna manera, un cierto lenguaje guitarrístico, esa manera de orquestar las guitarras propia del género, donde nos sentimos cómodos.

La Quimera también utiliza, en algunos de sus temas, "instrumentos poco convencionales" para el género, como el serrucho frotado con arco o el cavaquinho que según Fernández son "para darles tintes diferentes" a las canciones, aunque aclara que están "abocados primordialmente a las guitarras".

Encontrar el camino. La agrupación inició una búsqueda que consistió, según ellos mismos la definen, en "innovar en el género desde adentro del mismo". El camino que los llevó hacia donde están fue "una decisión de arreglar los temas buscando cierta originalidad sin que se ponga en discusión si los temas son o no tangos", dijo Fernández, además de recalcar que "lo mismo pasa con la poesía: nos interesa contar historias que tengan que ver con la esencia de los tangos clásicos, pero no queremos usar las palabras en lunfardo sino vocablos más actuales, al igual que las historias, pretendemos que reflejen nuestros presentes, con cierta esencia en la estética tanto del lenguaje como de la música".

La primera producción discográfica de la banda lleva el mismo nombre que los representa: La Quimera del tango y se grabó en el 2004. Al año siguiente se presentó en diferentes ciclos musicales de Capital Federal, en el Festival de tango joven de La Falda (Córdoba) y en el Festival Internacional de tango de Buenos Aires. En el 2008 llegó su segundo álbum: La muerte del tango, que incluye 14 composiciones propias que conservan en las letras los dobles sentidos y suman "algunas pizcas de humor negro".

Algunas diferencias entre esos comienzos de la banda y la actualidad son, por ejemplo, que "empezamos a tocar más seguido, tuvimos la suerte de viajar al Festival El mapa de todos, en Brasilia, donde también participó Babasónicos. Y eso fue muy interesante porque el encuentro era de rock de Latinoamérica y nosotros hacíamos una especie de folclore haciendo tango y la gente lo aceptó muy bien", fueron algunas de las cosas que enumeró Fernández, como también que La quimera "sumó un nuevo integrante, y ahora tenemos otro nivel en las guitarras, algo que en el primer disco estaba muy verde" y declaró que en el material debut de la agrupación "estábamos encontrando un camino y en el segundo disco lo desarrollamos. Sobre lo que teníamos, dijimos 'queremos esto pero queremos hacerlo mejor'".

Fuente: Diagonales

Solidaridad: la motivación perfecta para crear

Alumnos de Bellas Artes recrearon cuentos infantiles en libros artísticos y los donaron a una fundación que asiste a pacientes oncológicos. Colores y texturas se combinan infinitamente con el fin de hacer un bien.

Contarle una historia a un chico lo estimula, lo divierte, lo hace imaginar, pensar y crecer. Que la pueda leer él mismo también es fantástico, porque le permite introducirse con sus propios ojos y manos en el mundo que le ofrecen esas páginas. Pero no están privados de esta suerte quienes -por edad u otra circunstancia- no tienen acceso a la lectura, ya que la experiencia de tocar y mirar un libro aporta innumerables beneficios.

Desde fines del año pasado, esa valiosa posibilidad aterrizó en la sede de la fundación Creando Lazos, una ONG que brinda contención a familiares y pacientes oncológicos que se atienden en el Hospital de Niños de nuestra ciudad (ver recuadro aparte). ¿Y cómo sucedió? Gracias al trabajo práctico de los alumnos del Taller de Lenguaje Visual III (o “Lenguaje III”, como comúnmente se llama a esta materia) de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Nacional de La Plata. En la cátedra, los alumnos elaboran libros ilustrados y los resultados de la cursada 2009 se tradujeron en una impagable oportunidad para los chicos que se acercan a Creando Lazos.

A fines del año pasado, y luego de una exposición que los alumnos de Bellas Artes hicieron de sus trabajos, casi 300 libros de cuentos fueron donados a la fundación. Con mayoría de autores argentinos -de quienes se obtuvo el permiso para interpretar sus obras- las historias fueron adaptadas a un lenguaje visual y contadas en cartón, goma, tela, plástico, y muchos materiales más.

El programa por el cual el taller Lenguajes III se vinculó con la fundación se llama “Cuente con nosotros”, y convocó a profesionales en psicología y comunicación que trabajan en Creando Lazos, pues nadie mejor que ellos para explicarle a los alumnos cuáles son las necesidades de los chicos que leerán sus libros.

En diálogo con Hoy, Diego Tollo, miembro de la ONG, contó que todo empezó a partir de una charla que él tuvo con uno de los profesores de Lenguaje Visual III.

El docente le explicó que el incentivo de los trabajos prácticos de los alumnos era que persiguieran un fin concreto. “Nosotros casi no teníamos libros, así que le planteé esa necesidad”, cuenta Diego, y a partir de entonces quedó sellado el vínculo.

De los cerca de 300 ejemplares que recibieron, se hizo una clasificación y, por una cuestión de espacios, en la Fundación no están siempre los mismos, sino que van rotando. Aunque muchos de los libros respetan el formato tradicional, hay otros que son más bien maquetas, por lo cual sufren deterioros. Para solucionarlo, se les da aviso a los mismos alumnos para que los reparen.

“Muchos de los libros parecen un objeto, pero cuentan una historia. Aportan sonidos, colores y texturas que estimulan todos los sentidos de los chicos. Aunque se repitan las obras literarias, son todas distintas, porque están interpretadas de maneras muy diferentes”, señaló Diego.

¿Y qué buscaban con la recepción de cientos de libros ilustrados? “Pensamos en juegos y actividades didácticas, porque nuestro objetivo es acercar a los chicos a actividades que los diviertan y los alejen de la enfermedad. Queremos que se sigan sintiendo chicos como cualquier otro, y no chicos enfermos”, precisó.

Algunos de los alumnos de la facultad quedaron vinculados con Creando Lazos más allá de las obras que entregaron, y todavía hoy siguen yendo a colaborar y a estar con los beneficiarios.

Nace un costado nuevo en la cátedra

Ante la consulta de Hoy, el docente de Lenguaje Visual III Carlos Pintos explicó que todos los años se trabaja con relatos gráficos, pero en 2009 fue la primera vez que esas creaciones salieron de la facultad. Como el taller se cursa en la mitad de la carrera, los alumnos -unos 500- vienen de distintas orientaciones de las artes. Este año, contó Pintos, los beneficiarios serán alumnos de la Escuela nº 80 del barrio Savoia, City Bell. Durante la primera parte de la cursada se llevará a cabo un trabajo de campo, para conocer la situación y necesidades de los chicos que recibirán los libros. Por la experiencia del año pasado, la cátedra recibió una capacitación por parte del Programa Nacional de Educación Solidaria del ministerio de Educación, desde donde se los impulsa para presentarse a la edición 2010 del Premio Presidencial “Prácticas Educativas Solidarias en Educación Superior”.

Contención desinteresada en una delicada situación

La fundación Creando Lazos está ubicada en 14 esquina 67 de nuestra ciudad, y brinda contención a chicos de 0 a 16 años con cáncer y a sus familias. Si bien la mayoría de los pequeños que concurren allí realizan su tratamiento en el Hospital de Niños local, la fundación es una entidad independiente.

En una entrevista realizada por Hoy en febrero pasado, Mariana Moser, licenciada en Psicología y presidente de la fundación, contó que “tanto en el hospital como acá tratamos de remarcar que son chicos y que lo siguen siendo más allá de la enfermedad”.

Desde Creando Lazos, sus integrantes se proponen mejorar la calidad de vida del paciente oncológico y su familia a partir de un espacio formado por un equipo interdisciplinario de jóvenes profesionales platenses, entre los que se encuentran psicólogos, médicos, enfermeros, psicopedagogos, publicistas y comunicadores sociales.

En este lugar se brindan actividades totalmente gratuitas tales como juegos, arte y esparcimiento, a través de talleres, seminarios, asesoramiento médico integral, asistencia psicológica y psicopedagógica, grupos terapéuticos, cuidados paliativos, junto a diferentes eventos recreativos.

Consultada acerca de cómo es trabajar con chicos con cáncer, la especialista aseguró que “tratar esta problemática es una tarea difícil, pero a pesar de todas las dificultades apostamos a mejorar
la calidad de vida”.

Los datos difundidos por la dirección de Estadísticas del ministerio de Salud de la Nación muestran que el cáncer es la primera causa de muerte por enfermedad en el grupo etario de 5 a 15 años, secundado por los accidentes.

Sin embargo, en los últimos veinte años, gracias a los avances terapéuticos, la mayoría de los niños con cáncer sobreviven por períodos prolongados y más del 50% por ciento de estos pacientes se cura.

Fuente: Hoy

"Dibaxu" representará a Río Negro

La puesta dirigida por Hugo Aristimuño fue elegida como ganadora del Selectivo Provincial de Teatro Río Negro 2010 y representará a la provincia en la XXV Fiesta Nacional del Teatro, que se realizará en La Plata entre el 15 y 24 de abril.

“Dibaxu” del grupo Compañía Nacional de Teatrodanza "Salitre”, de Viedma, fue elegida por el jurado del Instituto Nacional de Teatro, integrado por Marcelo De Lisi, Fernando Aragón y Darío Anis, mientras que la puesta “El cruce de La Pampa” del grupo “Trampolín” de Bariloche fue elegida como obra suplente.

La puesta es llevada a escena por los actores y bailarines Liliana Colace, Carlos Irazusta y Guillermo Riegelhaupt. En operación de luces y sonido estuvo Silvia Suárez, en asistencia escénica y logística María Alejandra Lehner. La dramaturgia y dirección general es de Hugo Aristimuño.

La obra está inspirada en la vida del poeta argentino Juan Gelman y es una adaptación de su texto "Dibaxu".

Fuente: el tendal

“Me gusta trabajar sobre aquello que desconozco”

CINE › GRACIELA BORGES, ANTES DEL ESTRENO DE DOS HERMANOS

La actriz fue convocada por Daniel Burman para construir con Antonio Gasalla una dupla muy particular. Ella encarna a una mujer inestable, una simuladora de status que oscila entre la egolatría y la paranoia. “Era un personaje que yo tenía que hacer”, dice.

Por Oscar Ranzani
Imagen: Sebastián Granata

Desde chica estaba destinada a ser una gran actriz. Más precisamente, desde aquellos inocentes catorce años, cuando una leyenda como Hugo del Carril la seleccionó para hacer un papel en Una cita con la vida. No resultaría fácil la decisión en la casa familiar: su padre no quería que usara su apellido como actriz, y fue nada menos que otra leyenda –en este caso, de la literatura– quien le ofreció utilizar el suyo: Jorge Luis Borges. Desde entonces, Graciela Borges trabajó con buena parte de los directores que hicieron historia en el cine argentino y con quienes están consolidando su talento: desde Leonardo Favio a Lucrecia Martel, desde Leopoldo Torre Nilsson a Luis Ortega, desde Lucas Demare a Daniel Burman. Y aquí hay que hacer un punto: el director de El abrazo partido decidió convocarla para construir una dupla muy particular con otro experimentado actor como Antonio Gasalla, aunque alejado del cine en los últimos años. Interpretan a Susana y Marcos, respectivamente, en Dos hermanos, octavo largometraje solista de Burman, que se estrena mañana.

Como bien indica su título, Borges y Gasalla componen a dos hermanos en la ficción creada por Burman, quien por primera vez se basa en un material literario ajeno: Dos hermanos es una adaptación de la novela Villa Laura, del escritor Sergio Dubcovsky, hermano de su socio en la productora BD Cine. Burman vuelve a establecer una mirada sobre lo que parece ser su gran tema: la familia, pero desde un punto de vista diferente del de sus anteriores trabajos. Y también vuelve a convocar a actores de trayectoria, como lo hizo en su anterior largometraje, El nido vacío, protagonizado por Oscar Martínez y Cecilia Roth. En su nuevo film desnuda una relación de amor-odio entre dos hermanos, que ante la muerte de la madre (Elena Lucena, vital con 95 años) sacan a relucir con mayor intensidad sus personalidades... y también sus miserias. Susana –diez años menor que Marcos– es una mujer con una personalidad inestable que oscila entre la egolatría y la paranoia. Es también una gran simuladora de status. Ante la muerte de su madre, decide poner en venta la casa familiar y trata de convencer a Marcos de que se vaya a vivir a una casa en el pueblo de Villa Laura (Uruguay), porque será, supuestamente, más tranquilo para él. Marcos es más frágil –al menos eso se percibe– y más sensible que su hermana. Y siente la muerte de su madre sobreprotectora con angustia pero, a la vez, como una liberación. En esa tensión cotidiana entre Marcos y Laura está la esencia de Dos hermanos.

Graciela Borges dice que son “razones muy difíciles de explicar” las que le atrajeron de su personaje para aceptar el protagónico. Y señala que desde su actuación en Las manos, del recordado Alejandro Doria (director de Esperando la carroza, que marcó la consagración de Gasalla en el cine), le costaba mucho “ver un guión con objetividad suficiente (o tal vez yo me equivoque) para filmar”. Cuando Burman le ofreció el rol, se quedó “encantada”. Era, dice, “una especie de asignatura pendiente filmar con Burman, ya que, aparte de que es talentoso, lo quiero mucho como persona”. Cuando leyó el texto, Borges observó “que había un personaje muy potable”.

–¿Qué la cautivó de Susana?

–Me encantó su fragilidad, su locura, que sea una persona bipolar que pasa de un estado a otro. También su vida, de la que hay pocas referencias. Cuando Susana nació, su padre se dedicó a ella y Marcos había estado todo el tiempo pendiente de su madre. Me pareció atractivo el personaje, pero la mente es peligrosa para explicarlo: la inteligencia del corazón me dijo que era un personaje que yo tenía que hacer, sobre todo porque lo desconocía. No era parecido al de La ciénaga, aunque tenía lejana similitud en el tema del alcohol. No era tampoco parecido al de Monobloc ni al de Las manos.

–¿Cómo construyó el personaje?

–Ensayando y ensayando: no lo sentís, no lo conocés, no sabés cómo es el afuera y, de pronto, sos el personaje. Es algo difícil de explicar. Un día, accionás con cosas propias del personaje cuando ensayás y ya sabés que está metido adentro. Después, lo que te cambien no importa.

–¿Qué tiene de normal y, a la vez, de anormal, la relación entre estos dos hermanos?

–No tengo juicios. Ellos tienen una suerte de enorme apego. Reflexionando ahora creo que finalmente lo que pasa es que se necesitan mucho por razones que serían muy largas de explicar, ya que tendríamos que hacer una especie de curso psicoanalítico para entender bien qué son estas enfermedades de la gente que no puede estar sola, como es el caso de Susana.

–¿Coincide con Burman en que es una historia que combina oscuridad y humor?

–Sí, creo exactamente eso. Tiene mucho humor por las cosas terribles que ella dice o por las acciones que ellos realizan. Y hay mucha oscuridad en esa relación.

–¿La muerte de la madre acentúa la personalidad de cada uno de los hermanos?

–Sí. A él realmente le hace un daño horrible porque se dedicó a cuidarla. Algo que pensé en los últimos tiempos es que Susana pasa más por arriba esta muerte siguiendo ese personaje que ella ha inventado. Le toca más de lo que ella cree, pero no lo va a reconocer jamás. Susana tiene su invención de un personaje y su fragilidad mental hace que eso sea así. Si no, no robaría tarjetas en la casa de al lado ni iría a lugares presentándose como si fuera otra persona. Es un personaje muy especial. Si uno lo mira con piedad, provoca hasta cierta ternura.

–¿Marcos es más vulnerable que Susana o ella también lo es, solo que se pone una máscara?

–Son preguntas que me sigo haciendo. Por ejemplo, un amigo mío, que nunca se emociona mucho en el cine, vio la película. No sé si por un lazo con su madre, que se murió de un día para el otro (como sucede en Dos hermanos), no pudo salir de la emoción y del dolor. Es una película que lo dejó pensando. Y otros me dicen: “Ay, no sabés lo que me divertí”. Y a otros les provoca las dos cosas. Queda en la gente: una película es para que la gente la tome como quiera.

–¿Para Marcos, la compañía de su hermana es peor que el sufrimiento que le ocasiona la soledad?

–No sé. Dejé fluir eso y, en realidad, creo que los dos se necesitan. En un punto, esa locura de ella también lo completa.

–¿Cómo fue trabajar con Antonio Gasalla?

–¡Muy bien! Genial. Yo tenía miedo porque es una persona que conozco mucho, de toda la vida. No es simple en el trabajo diario: es muy preciso y muy perfeccionista, cosa que es muy buena. Y pensé: ¿qué clima se armará? Y se armó el mejor clima del mundo. Por otro lado, Burman es de una delicadeza poco común. Es un chico muy reflexivo, parece mucho mayor de lo que es. Por eso le gusta contar estas historias de gente más grande.

–Trabajó con dos exponentes del Nuevo Cine Argentino, como Lucrecia Martel y Daniel Burman...

–Perdón, también con Diego Kaplan y con Luis Ortega. Hay un grupito que me gusta. Me gusta trabajar sobre lo que desconozco.

–¿Cree que este movimiento del Nuevo Cine Argentino provocó una ruptura y nuevas maneras de concebir el cine?

–No, creo que hay viejos (entre comillas, porque no creo en la edad) que son fenomenales y jóvenes en la cabeza y jóvenes que están “viejos”. Yo creo en el talento y no en los rótulos. Hace muchos años que el cine argentino está colocado en un lugar realmente elevado, mucho más afuera que acá.

–¿Cómo ve la cantera de cineastas mujeres que surgieron en los últimos quince años?

–Me parece muy buena. Tengo un amor enorme por Lucrecia (Martel) porque trabajé con ella como con poca gente en el mundo. Tiene un talento y una creatividad extraordinarios. Es alguien que crea climas en un film que yo no he visto nunca ni en hombres ni en mujeres. También hay otras muy buenas. Por ejemplo, la primera película de Lucía Puenzo, XXY, me pareció muy interesante.

–¿Hay diferencias sustanciales entre ser dirigida por realizadores jóvenes y por otros que tienen una larga trayectoria? ¿Cambian las modalidades de trabajo?

–No demasiado. Yo no lo noté en eso. Filmé mi anteúltima película con Alejandro Doria, y era un joven que estaba enfermo pero lleno de energía y de amor en su cámara. Y Burman, lleno de solidez y responsabilidad como si fuera grande... El talento va delante de todas las cosas. Y ocupa su lugar natural. Tal vez, haya edades en que quieren distintas cosas o distintos temas. Por eso, es bueno trabajar con todos.

–¿Qué significó en su carrera haber trabajado con directores como Leonardo Favio, Hugo del Carril, Lucas Demare y Leopoldo Torre Nilsson, entre otros?

–Y Raúl de la Torre. Significó mucho, fue un regalo y yo lo agradezco en el alma. Y también siento que, para ellos, trabajar conmigo fue algo agradable. Me quisieron, los quise mucho y estoy agradecida a la vida.

–¿Cómo lo recuerda a Raúl de la Torre?

–Con todo el amor de mi corazón, con todo el agradecimiento por sus ojos puestos en la cámara, defendiéndome, queriéndome, sosteniéndome exactamente igual en la vida. Fue un regalo de Dios en mi vida.

–¿Qué diferencias observa entre el cine argentino de aquella época y el actual?

–Ninguna. Siempre pensé que antes había películas maravillosamente contadas y horrendamente contadas. Y en esta época pasa lo mismo. Aunque yo prefiera en mi corazón a Favio o a... no sé.

–En España, hace unos años, periodistas europeos eligieron El dependiente como una de las mejores veinte películas de todos los tiempos. ¿Cómo recuerda ese trabajo con Leonardo Favio?

–Maravillosamente. Justo ayer lo llamé todo el día porque quiero ver si terminó su guión de El mantel de hule y ver si podemos volver a filmar. Para mí es conmovedor pensar en él. Adoro a Favio y a sus películas. El está escribiendo un guión que dice que es para mí y estoy muy feliz de que así sea.

–¿Cuál fue el director que más le enseñó de cine?

–Todos. El que más se equivocó fue el que más me enseñó. Cuando yo era chica e iba al conservatorio, un maestro dijo: “Ustedes tienen que saber lo que es el teatro sabiendo lo que no es el teatro”. Uno aprende mucho cuando ve algo malo. Los que no me gustaron (que no los voy a mencionar por delicadeza) permitieron que tomara conciencia de lo que no se debe hacer.

–A esta altura de su carrera, ¿qué debe tener un guión para que acepte el protagónico?

–Tiene que ser diferente, de algún modo, porque lo que ya hicimos y conocimos tiene menos gracia. Por lo menos, para mí. Y tomar riesgo, el riesgo de no conocer los personajes.

–¿El cine que le gusta como espectadora coincide con el cine en el que trabaja?

–A veces sí, y otras no. Yo adoraría trabajar con Tarantino. En muchas cosas, me gusta mucho Almodóvar, pero también me fascinó Bergman. Soy una gran espectadora de cine.

–¿Qué tipo de relación establece con sus personajes? ¿Qué pasa, por ejemplo, cuando la actriz admira al personaje que tiene que componer?

–Tengo que quererlos a todos para hacerlos. Si no, no sale, aunque sean malos, pero no establezco admiración. Los hago: es un trabajo interior que sale o no, algunos están mejor que otros. Es algo que sucede: no tiene que ver con la admiración, sino con el respeto por tratar de que esa alma que uno va a encarar esté hecha lo más sutilmente posible. Por lo menos para mí, que las sobreactuaciones me molestan un poco.

–¿Cuál fue el personaje que más quiso?

–El de Heroína. Fue lo más parecido a mí. Era como una historia contada de mi vida. Todo el mundo cree que son otros los personajes, pero Heroína fue mi película de mayor logro para mi conciencia emocional. Fue el personaje que más feliz me hizo.

Fuente: Página 12

Futurismo: mucho más que Marinetti

Futurismo: mucho más que Marinetti

Por primera vez, se puede ver en la Argentina una exposición completa del movimiento de vanguardia que junto con el Cubismo se destacaron en los principios del siglo pasado, a pesar que el poeta Marinetti visitó dos veces la Argentina y que Pettoruti adhirió a esta corriente vanguardísta una muestra de la envergadura que ofrece Proa, no se había dado en la historia.

Por Cristina Galasso

Pese a que nada queda hoy en este lugar porteñísimo de la utopía de la serata futurista original donde Marinetti protestó furiosamente terminar con el culto a la tradición y la comercialización del arte, la exposición que se presenta en las salas de Proa tiene tantas contradicciones como las que este movimiento de vanguardia de principios del siglo XX que se propuso transformar el arte en la belleza de la velocidad y la avanzada tecnológica,

La institución de Tenaris-Organización Techint en el barrio La Boca co-organiza la muestra que está auspiciada por la embajada italiana, más berlusquiana, por el triunfo de Il Cavalliere, en las elecciones regionales del pasado fin de semana.

Interactivo, dinámico, vanguardísta y expresivo, el futurismo italiano con sus largos cien años hoy tiene mucho que decir. Por primera vez, se puede ver en la Argentina una exposición completa del movimiento de vanguardia, a pesar que Marinetti visitó dos veces la Argentina, las exposiciones de esta envergadura no se dieron.

La exposición de Proa, también nos plantea una reflexión sobre la propuesta de la Vanguardia: ¿alcanzaron a imponer una estética consagrada a la "belleza de la velocidad" y un nuevo concepto espacial?

Expresiones del teatro, la arquitectura, la fotografía, el diseño, la moda, la pintura, la escultura, los sonidos, la relación con la Argentina y la poesía futurísta se verán en el barrio de La Boca desde hoy.

La muestra que reúne 240 piezas del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Trento y Rovereto de Italia, pone foco en los inicios en el 1909 cuando Filippo Tommaso Marinetti lanzó en Le Figaro , el primer Manifiesto del Futurismo.

"El Universo Futurista: 1909-1936" curada por la italiana Gabriella Belli, repele y atrae, es que las anécdotas históricas sobre la afinidad fascista de Marinetti con Benito Mussolini es inevitable.

"No era militante del movimiento fascista. Existe un Marinetti políticamente ambiguo, pero en él no hay apología del régimen", sostuvo Belli durante la presentación.

Trabajos de Giacomo Balla, Gino Severini, Roberto Baldesarri, Tullio Crali, Umberto Boccioni, Luigi Russolo, entre otros referentes del movimiento, interrumpidos por los sonidos futuristas, los vestuarios para teatro y un compilado de frases de se dispara contra una de las paredes.

La muestra estará abierta hasta el 4 de julio. Pero, en una primera aproximación, nuestra mirada se queda con hambre: poco anclaje a la realidad del futurismo en Latinoamerica y especialmente, en la contribución del artista argentino Emilio Pettoruti, quien durante su experiencia europea, a partir de 1913, adhirió a las formas vanguardísta y supo reconvertir el discurso en uno propio.

Para levantar la baja autoestima nacional que mejor que apoyarnos en el trabajo de Cecilia Rabossi, investigadora de la UBA, quien estudió el recorrido de Marinetti por Latinoamerica: "los postulados futurístas defendidos por el poeta no traen nada nueco a los ámbitos vanguardistas locales", dijo la experta y agregó una conclusión sobre el carácter políitco de esos viajes, "Marinetti se rebela como defensor incansable del régimen fascista planteando en varias ocasiones sus contradicciones".

Marinetti en Sudamérica: cronología de sus viajes es un texto valioso, quienes vistien la muestra podrán gozar en formato multimedia en la última de las salas. Seguramente, la autora presentará luego un libro porque es muy interesante el enfoque y actual, para ver como bajan y bajaron "enlatados" italianos en todos los tiempos.

Otro aspecto para analizar es el enfrentamiento cubista-futurista, está esbozado, finalmente: ¿quién impactó más?

No se pierdan; la vestimenta antineutral de Giacomo Balla, como parte de los ejemplos que se presentan de la moda futurista. La aeropintura de Crali, experimentadas con los vuelos con sensaciones de la gran altura.

Hay que conocer un personaje como Fortunato Depero con su libro "abulonado". Un libro-objeto. También sus títeres...

Una perlita: Valetine de Saint-Pont y el Manifiesto de la mujer futurista que para 1912 presentado a Francia que le hizo guardar las agresiones que Marinetti manifestó contra las mujeres,

Maravilloso: la reconstrucción de la obra de Rusolo, el Intonarumori...Un Universo que hay que conocer.

Fuente: El Argentino

Arranca el Bafici y ya es record en venta de entradas

Empieza el próximo jueves

En las primeras 48 horas se vendieron 24.700 entradas, 12 por ciento más que los dos primeros días de la edición anterior. Las entradas anticipadas se podrán adquirir hasta el próximo seis de abril, en el Complejo Hoyts Abasto o a traves de internet.

La venta anticipada de entradas para el duodécimo Buenos Aires Festival Internacional de Cine Independiente (Bafici) comenzó el lunes y registró un récord, ya que en las primeras 48 horas se vendieron un total de 24.700 entradas, 12 por ciento más que los dos primeros días de la edición anterior.

El 47 por ciento de esas entradas se vendió en el Complejo Hoyts Abasto, sede central del festival, mientras que otro 26 por ciento fue comprado por internet y el 27 por ciento restante en la Casa de la Cultura, otro de los puntos de venta habilitados en esta nueva edición del Bafici.

La venta anticipada se realizará hasta el 6 de abril y a partir del inicio del festival, desde el 7 hasta el 18 de abril inclusive, se podrá adquirir el remanente por internet o personalmente en las boleterías de todas las salas afectadas al certamen porteño.

Las formas de adquirir las entradas son a través de la página web www.festivales.gob.ar, o personalmente en la Casa de la Cultura (avenida De Mayo 575, planta baja) y en el Hoyts Abasto (avenida Corrientes 3247).

El precio de la entrada general es de 10 pesos, mientras que para estudiantes y jubilados que acrediten su condición el valor es de 8 pesos.

Fuente: El Argentino

Muestra sobre artes y nuevas tecnologías

Espacio Fundación Telefónica, en Buenos Aires

El realizador Andrés Denegri, ganador del concurso, habló con Diagonales de su obra

Hasta el 12 de junio se exhibirán las obras premiadas en la última edición del concurso Museo de Arte Moderno de Buenos Aires - Fundación Telefónica, Artes y nuevas tecnologías, del cual participaron 252 trabajos y 84 proyectos.

Diálogos (en el banco de una plaza), de Andrés Denegri, fue la obra ganadora del gran premio en la categoría Proyectos. Se trata de un sistema generador de ficciones –de estructura aleatoria y carácter efímero– montado como videoinstalación.

La instalación Espacio Cambiario, de Leo Nuñez, obtuvo el segundo premio y la obra 4400 veces vos, de Nicólas Bacal, el tercero. Axel Straschnoy y Leonello Zambón recibieron menciones por sus trabajos The New Artist y Pasarotophonia, respectivamente.

En la categoría Obra realizada, el jurado otorgó el primer premio a Carlos Trilnick por su trabajo Dead underground. La Partenaire, de Hernán Marina, obtuvo el segundo lugar y Loco (Paparazzi III), de Azucena Losana, el tercero. Las menciones correspondieron a Eduardo Imsaka por Performance de dibujo autonoma y a Christian Wloch por Enlace.

Además, se exponen las obras seleccionadas de Fabián Nonino, Graciela Harper, Marcelina Di Pierro, Antonio Zucherino, Juan Sorrentino y Estanislao Florido.

La muestra puede visitarse de lunes a sábado de 14 a 20.30, con entrada gratuita, en el Espacio Fundación Telefónica (Arenales 1540, Ciudad de Buenos Aires).

La obra ganadora. La videoinstalación Diálogos (en los bancos de una plaza) fue la ganadora del concurso MAMbA - Fundación Telefónica. Artes y nuevas tecnologías. Lo que se ve en la muestra es el resultado final del proyecto de Andrés Denegri, quien en una entrevista con Diagonales, en el Espacio Fundación Telefónica, contó que "era una idea que tenía en la cabeza pero que en realidad no iba a bajar nunca a los hechos si no era con el respaldo y el compromiso que significaba, por ejemplo, ganar este concurso; no se hubiera podido hacer si no teníamos respaldo institucional y económico".

El espectador encontrará una sala con tres proyecciones de gran tamaño. En cada una de las pantallas la imagen es similar: videos que exhiben bancos de una misma plaza (es la plaza Vicente López, que se encuentra frente al Espacio Fundación Telefónica, donde se exhibe la muestra).

Cada pantalla muestra un banco diferente. Los videos se suceden, descubriendo diferentes momentos: el banco vacío en una tarde gris; dos amigas que conversan; una pareja de abuelos que le hablan a su nieto, sentado frente a ellos en un carrito de bebé; el banco de noche; el banco en un día de lluvia; un grupo de skaters que intentan una y otra vez demostrar su destreza saltando y deslizándose sobre el banco; tres adolescentes sentadas, una al lado de la otra, que no sacan su mirada del teléfono celular… las situaciones son infinitas.

"Por atrás hay un desarrollo bastante complejo del proyecto. El resultado tiene que ver mucho con mi formación cinematográfica y está directamente vinculado con mis trabajos previos. Pero todo lo que hay por atrás, la cuestión más tecnológica, de desarrollo, de soft, poco tiene que ver conmigo. La cuestión tecnológica en el arte me llegó por otro lado que no es el del punto de partida de la tecnología", reveló el artista - realizador durante la charla.

Andrés Denegri es realizador independiente de cine, video y televisión, siguiendo una marcada tendencia de experimentación visual y narrativa, traspasa los formatos clásicos al producir composiciones audiovisuales en vivo y trabajar también en el terreno de las instalaciones. Es egresado de la Universidad del Cine, donde hoy se desempeña como docente, al igual que en la carrera de Artes Electrónicas de la Universidad Nacional de Tres de Febrero, dentro de la cual creó y codirige Continente, un centro dedicado a la investigación y desarrollo de proyectos vinculados a las artes audiovisuales. Sus producciones participaron de numerosas exhibiciones y festivales internacionales, donde obtuvo importantes reconocimientos, como el Golden Impakt Award (Holanda, 2005), Premio Juan Downey (primer premio) de la Bienal de Video y Nuevos Medios de Santiago (Chile, 2007), primer premio 25 FPS Internacionalni Festival Eksperimentalnog Filoma i Videa (Croacia, 2005), entre otros.

–¿Usted también se ocupó de la parte tecnológica de Diálogos o la derivó?

–Yo la coordiné. Trabajé con Laurence Bender, que para mí es "el programador" y él se encargó de todo eso. En la parte técnica, en cuanto a aparatos y conexiones, estuvo Javier Plano. En el equipo está también Enrique Bernacchini, que hizo la parte del sonido, una pieza cuadrofónica, aleatoria, con grabaciones de pistas que se tomaron directamente en la plaza. Pablo Denegri, mi hermano, me ayudó con los subtitulados y la sintonía. Y los diálogos los escribimos con la realizadora paraguaya Paz Encina, el videasta rosarino Gustavo Galuppo y el cineasta Nicolás Zukerfeld. Atrás de este proyecto hay bastantes personas.

El sonido que inunda la sala donde se exhibe Diálogos proviene de grabaciones efectuadas en la plaza. Son largas pistas de sonido ambiente, registradas en diferentes horarios y desde distintos puntos. Este audio es mayoritariamente naturalista, pero por momentos es sutilmente modificado, procesado por diferentes medios para generar instancias de un leve extrañamiento sonoro. "Son pistas que se van mezclando, donde tenés un sonido desde muy naturalista y, por momentos, aparecen levemente distorsionadas generando un enrarecimiento”, explica Denegri.

Sobre las imágenes se inscriben palabras, que generan con ellas un vínculo peculiar. Son diálogos que se relacionan con la proyección en ese momento, constituyendo historias con múltiples e inciertas interpretaciones que surgen de la combinación de la imagen y del diálogo que aparece sobre ella en ese momento, lo que ocurre al azar.

Las imágenes de los bancos y las líneas de diálogos surgen de fuentes diferentes y se encuentran aleatoriamente. Los videos son registrados de manera automática y en directo por cámaras inalámbricas instaladas en la plaza cercana al espacio de exhibición. Los clips constituidos a partir de una compleja programación se almacenan en una computadora y generan una gran carpeta con pistas de video, que quedan a la espera de su momento para plasmarse en la pantalla y adquirir un nuevo valor narrativo en el encuentro con el texto. Los diálogos que se anclan a la imagen surgen de otra carpeta conformada por una gran cantidad de diálogos escritos por el realizador del proyecto.
Así, si bien una imagen o un diálogo pueden aparecer más de una vez, no lo harán combinados de la misma forma; nunca se repetirá el mismo texto sobre una imagen. Cada pequeño relato audiovisual que el espectador encuentre al recorrer la sala jamás se volverá a repetir.

–¿Cómo surgió la idea de este trabajo?

–Este trabajo en realidad surge desde una mirada crítica a la línea de producción que yo encontraba, es una ironía a esa línea mía de trabajo, que marca un punto de quiebre pero no necesariamente un punto final. Yo creo que voy a seguir trabajando con imagen y palabra, pero como con la palabra me siento demasiado cómodo, no siento el vértigo o la exigencia que supone enfrentar un proyecto según lo que yo asumo que debería significar. Entonces este trabajo un poco sale desde ese lugar, de la ironía a ese tipo de trabajo, porque es una estructura que directamente automatiza la selección de las imágenes, la relación de las imágenes con el texto y el audio. Desde ahí surge.

El concurso. El premio MAMbA / Fundación Telefónica nació en el año 2002 con el objetivo de promover y difundir expresiones artísticas innovadoras, generando un espacio donde puedan desarrollarse producciones que amplíen, de la mano de la tecnología, las fronteras de las artes visuales. El premio, que es el único en el país cuyo objetivo es estimular la investigación y producción de obras de arte, vinculadas a la ciencia y la tecnología, fomenta el desarrollo de proyectos experimentales y representa un incentivo económico para los artistas galardonados.
La continuidad, a lo largo de seis años, de esta iniciativa publico-privada permitió la consolidación de una plataforma de artistas argentinos, quienes han reflejado una importante proyección internacional.

Además de recibir un incentivo económico –para el cual Fundación Telefónica destinó 109.000 pesos– los artistas reciben las herramientas tecnológicas y el aporte técnico necesario para materializar y exhibir sus obras.

Fuente: Diagonales

Letras del rock contra la cruel dictadura

Como nunca antes, la música sirvió para luchar o retratar la peor noche de la historia

El 24 de marzo de 1976 el Golpe de Estado dio inicio al período más oscuro y sangriento de la historia argentina. Todo, irremediablemente, se fue cayendo, menos la sangrienta maquinaria de las Fuerzas Armadas para matar, torturar y hacer desaparecer personas, y la fabulosa capacidad de los grupos económicos concentrados para hacer negocios en su provecho y sumir en la pobreza a la mayoría del pueblo argentino.

En medio de esa noche oscura y penosa, el rock nacional dio una batalla que no fue casual. Los músicos de rock, considerados subversivos por el "orden" militar, sufrieron los embates de la dictadura y muchos se vieron obligados a irse del país. Otros buscaron resistir con su arte. Como se podía. Como los dejaban. Con la fuerza de su poesía.

Por entonces, ser joven era ser "sospechoso", estar asociado a "cosas raras". Y cuando a la juventud se le anexaba una guitarra, un par de bafles o el pelo largo, la cosa se complicaba mucho más.

Para muestra basta un botón: en noviembre de 1977, el almirante Emilio Massera dio un discurso en la Universidad del Salvador, e instó a no seguir el ejemplo de los jóvenes "que se inician en el rock y derivan en la guerrilla". Todo dicho.

Escuchar rock o asistir a los pocos recitales que se hacían era un símbolo de resistencia. Para los jóvenes, la música era casi una excusa para forjar su identidad, su grupo de pertenencia.
Es de esa época, dorada para una generación pese a las ausencias y a los tormentos, queda un recuerdo invalorable desde lo artístico y canciones que se convirtieron en himnos de la lucha por la libertad.

Nombres como los de León Gieco, Charly García, Miguel Cantilo, Víctor Heredia o tantos otros que hacían música desde los sótanos son insoslayables para rescatar esa esencia de lucha del rock vernáculo.

Gieco, un rockero con raíces folclóricas de las que nunca renegó, fue un baluarte importante en esa época. Sus canciones eran censuradas por los grandes medios, pero no podían evitar que el público siguiera sus presentaciones: donde tocaba León, siempre había multitudes.

El genio de Charly hizo un aporte fundamental, icónico. Con David Lebón, Pedro Aznar y Oscar Moro formó Serú Girán, esa banda mitológica que muchos definieron como Los Beatles argentinos y que dejó canciones impresionantemente espejo de la época. Sus letras lograron gambetear la censura del terrorismo de Estado. Con sutileza, energía e ingenio, las canciones de Serú se convirtieron en himnos para la juventud. Grabaron su primer disco en mayo de 1978, a pocos días de comenzar la euforia por el Mundial de Fútbol y mientras en la Esma mataban gente con una facilidad tenebrosa.

Algunos clásicos intentaron la vuelta, como Manal, Almendra, Moris y Miguel Cantilo. No era fácil. Para ellos: estar en el exterior significaba seguir vivos, volver al país los acercaba a la muerte.
Pappo fundó el grupo Riff, con un perfil de rock más pesado que Pappo's Blues, su anterior banda. En La Plata se gestaba Patricio Rey y los Redonditos de Ricota llamada a ser una banda emblemática, y nacía Virus, una expresión new wave de los hermanos Federico y Marcelo Moura. En Mendoza debutaban Los Enanitos Verdes. Otros protagonistas de esos años que pisaban los '80 eran Spinetta Jade, Dulces 16, Rubén Rada y Solopororó, liderado por jovencito Alejandro Lerner. Había música para todos los gustos en los circuitos de bares y recitales, pero las radios le daban la espalda. Los dictadores subestimaron el poder de esas letras y de ese movimiento. Hasta que la locura militar de Malvinas le abrió una puerta inesperada al rock nacional.

La Guerra de 1982 trajo consigo la prohibición de pasar en las radios música cantada en inglés. Los programadores recurrieron entonces a las grabaciones de artistas argentinos. Fue el empujón clave para que el gran público conociera a todas esas expresiones jóvenes que en su momento marginaban. El punto culminante fue lo vivido el 16 de mayo de 1982, en Obras Sanitarias, con el Festival de la Solidaridad Latinoamericana. La excusa era juntar ropa y alimentos para los soldados que combatían en Malvinas. Más de 60 mil personas estuvieron en el estadio, y muchos más siguieron las transmisión en vivo del concierto de Gieco, Spinetta, Mestre, Rada, García y Lebón (estos dos últimos ya habían desarmado Serú Girán en marzo), entre otros. La era de la masividad había llegado.

Pero para llegar a ese momento de masas, una larga lucha había quedado atrás, en la que las letras hicieron la historia. Por eso son inmortales, por eso aún hoy emocionan.

Fuente: Diagonales

Otaku: las raíces japonesas de artistas contemporáneos locales

Otaku: las raíces japonesas de artistas contemporáneos locales

La Forastera: Un espacio artístico que propone destacar algunas influencias que pueden apreciarse en artistas visuales que concientemente trabajan con los preceptos tanto del manga como del animé.

Por Cristina Civale

Otaku, la muestra que se acaba de inaugurar en la Fundación Klemm además de originalidad, tiene riesgo y audacia. Se trata de una búsqueda encarada por la curadora Patricia Rizzo para encontrar rastros de la influencia del manga –la historieta japonesa- y del animé –los dibujos animados producidos en Japón- en el trabajo de artistas contemporáneos argentinos. Lejos de los dibujos animados de Disney o de Dreamworks, quizá mucho más difundidos por los medios y por las distribuidoras de cine locales, la proximidad a la mirada nipona implica una búsqueda personal de cada artista que se debate por diferenciarse más allá de las modas y de las excentricidades y que también toca una cuerda espiritual que viene del lejano oriente.

“A diferencia de las producción occidentales –explica Patricia Rizzo- el manga y el animé tiene tanto en la trama como en la presencia física de los personajes que los encarnan un abanico de historias que van más allá del simple entretenimiento. Se caracterizan por las tramas complejas que abordan problemáticas que van desde el existencialismo, la amistad, el sexo, la ecología y temáticas que involucran la política y la ciencia. La realidad es el motor de muchas de estas historias, entremezcladas con la fantasía y lo sobrenatural como agentes motivadores y desencadenantes”.

Otaku es una palabra que proviene de la expresión o (artículo honorífico) y taku (que significa casa). El término entero designa a una persona que se encierra gran parte del tiempo para ejercer algún tipo de fanatismo, entre ellos se incluye el manga, el animé y las nuevas tecnologías.
Otaku, la exhibición funciona como ese espacio de encierro donde se despliegan las obras y propone destacar algunas influencias que pueden apreciarse en artistas visuales que concientemente trabajan con los preceptos tanto del manga como del animé.

Los ocho artistas elegidos conforman un grupo heterogéneo, de edades y trayectorias diferentes, que trabajan con distintas aproximaciones y relaciones con la estética.

En los trabajos de Maximiliano Aduki se pueden apreciar analogías lineales con algunos manga a través de sus relatos imposibles que cobran forma en escenas tan simples como impactantes: figuras, dibujos y objetos tiene una fuerte marca proveniente del diseño gráfico. Aduki afirma que “el animé representa todo ese margen que pocos se permiten atravesar, las rocas que hablan, el viento que acaricia”. Así lo demuestra en su instalación Jugatsu.

Ernesto Arellano elige trabajar con figuras sofisticadas hechas en cerámica. Sus piezas representan seres fabulosos que actúan relatos fantásticos que remiten de inmediato a las historias clásicas del género. El manga es para él un concepto difuso que contamina al ícono ya olvidado y sepultado. El manga según este artista “nos permite una llegada múltiple a mundos sin terminar, a paisajes de dulzura o pesadilla”. Su escultura Rapto 2 construye un ser monstruosamente familiar que arropa a un bebé –o a alguien pequeño- al que aún le falta crecer. Es tan bella como espeluznante.

Los objetos multicolores de Fabián Bercic, por su parte, contienen un poderoso componente de irrealidad. Emplea materiales diversos que se conjugan en propuestas a mitad de camino entre el juguete infantil y los conceptos del diseño industrial. Sus Noches blancas, pueden ser muñecos para niños, pequeños monstruitos inofensivos gracias a su blancura que borra todo efecto de maléfico hechizo.

Uno de los componentes visualmente fundamentales del animé, los grandes ojos ovaloides, aparecen en los autorretratos de Flavia Da Rin. Sus personajes transitan tanto escenas bucólicas como instancias fantásticas. Sus mil caras, siempre la misma, su rostro fotografiado y trabado digitalmente es, como corpus, una de las obras más sólidas presentadas en la muestra.

Un viaje a través de la historia del arte hecho por una joven oriental aparece en una de las obras que presenta Estanislao Florido. Se trata de un video pictórico en el que la chica recorre un camino que presenta planos visuales propios de una narración cinematográfica. Los largos y negros cabellos al viento de la mujer son un poético leit motiv. “Todo empezó con un primer beso animado –cuenta Florido-. Gestos mínimos, el pelo volando en el viento y tres colores. Eso es todo lo que se necesita. La trama hace foco en la travesía de un personaje en busca de la comprensión a través del misterioso origen de la pintura”.

La sexualidad, presente en muchas de las sagas del manga se manifiestan claramente en el trabajo realizado en las fotografías y afiches de Sebastián Guajardo. Para las piezas de esta muestra empleó jóvenes modelos masculinos que representan distintos estereotipos que habitan en el imaginario actual de distintas tribus de otakus. Guajardo asegura que se le hace imposible pensar el manga sin remitirse inmediatamente al porno: “Caras inocentes en actitudes provocativas, colegiales, fetiches de todo tipo. Y yo soy, ante todo, un fetichista. Cuando me propusieron participar de esta muestra lo primero que me vino a la mente fueron tres X”.

Los trabajos de Martín Di Paola, extrañas figuras de atractivo hipnótico son sólo algunos de los componentes que ha utilizado a lo largo del tiempo para aludir al comic y al animé. Las niñas ilusorias de Mercedes Vasquez realizadas con la técnica tradicional de papel picado aplicado a punzón con la que logra relieves sorprendentemente volumétricos, parecen habitar en un mundo maravilloso hecho de preciosas manualidades orientales.

Patricias Rizzo cuenta de dónde le vino la idea de tan curiosa muestra: “De animadas conversaciones con Ernesto Arellano, comentando sagas, teorías y datos y hasta los diversos grados de enamoramiento que nos despiertan distintos personajes, surgió la idea de la exhibición; un rastreo compartido entre obras y artistas que derivó en una tarea que celebramos poder compartir y ofrecer a los espectadores, reconociendo con placer nuestra condición otaku”.

Y allí están todos encerrados en la Fundación Klemm y pueden visitarse, con garantía de que podrán salir, de lunes a viernes de 11 a 20 hasta finales de abril.

Fuente: Asterisco

Erykah Badu desata la polémica con el vídeo de 'Window Seat'

La cantante se desnuda y finge su muerte en el lugar donde asesinaron a Kennedy

INFORMATIVOS TELECINCO

La cantante de R&B Erykah Badu acaba de presentar el vídeo de "Window Seat", su nuevo tema. La polémica se ha desatado porque la artista a medida que canta se va desnudando por las calles de Dallas. Y no es sólo eso, sino que a pocos pasos del lugar donde asesinaron al entonces presidente John F. Kennedy, Badu cae sobre el asfalto tras el sonido sordo de un disparo.

El video comienza con la cantante bajándose de un coche y caminando, al lugar donde asesinaron al presidente norteamericano John Fitzgerald Kennedy en 1963.

A su paso, Badu se va quitando la ropa hasta quedar completamente desnuda. La filmación se realizó en plena calle, con viandantes, niños, por lo que provocó numerosas críticas.

A tal punto que el representante de Badu tuvo publicar un comunicado para explicar lo ocurrido. En el video, inspirado en el clip de la banda independiente Matt and Kim, los espectadores pueden ver como Badu se quita lentamente las prendas de vestir, hasta que se escucha el sordo sonido de un solo disparo.

Cae desnuda en el asfalto, cerca del lugar donde la caravana presidencial pasaba por allí aquel día fatídico.

El Diario Dallas Morning News ha publicado que los funcionarios de la ciudad aseguran que la cantante violó la ley al no obtener un permiso para la filmación. Badu, en el comunicado y en Twitter se apresuró a responder que en el video está haciendo una declaración contra el "pensamiento de grupo" y las "reglas no escritas". "No voy a expresar mi opinión verdadera si se opone a quienes yo amo y temo".

Sobre la experiencia también contó: "Estaba petrificada durante la filmación de este video, pero hacerlo me permitió vencer los temores y lentamente los fui conquistando. Estaba demasiado ocupada buscando policías para avergonzarme de mi desnudez. De cierta forma, he estado desnuda siempre en mis palabras y hechos. Ese es el verdadero lugar vulnerable".

Badu dijo además que sabía que había niños cerca mientras ella se desnudaba, y agregó: "Recé para que ellos no quedaran traumatizados por lo que vieron". También dijo que los adultos alrededor le gritaban frases como "Éste es un lugar público" "Deberías avergonzarte" y "Ponte la ropa".

La canción 'Window Seat' ocupa el lugar # 28 del listado de Rythm and Blues, grabada para el álbum "Nueva Amerykah 2: El regreso del Anj".

La cantante ganó dos Grammy en 1997, uno al mejor álbum de R&B y otro a la mejor interpretación vocal femenina de R&B, por el single "On & on".

A este le siguieron otro por el tema "You got me" en 1999 y otro en 2002 por el single "Love of my life".

Ver video: youtube

Fuente: telecinco, youtube,

martes, 30 de marzo de 2010

Notable “Lady Macbeth” agrega función en La Plata

Por: Eduardo Giorello

Catalina Ismailova es una mujer lumpen, analfabeta y aburrida. También es una hipócrita. Tiene un amante con el que duerme en la misma cama que ocupa con su esposo, pero se aburre y padece de insomnio. Acosada por su suegro, lo envenena con hongos. Más tarde, junto con su amante, asesina al esposo ahogándolo en la pileta de la cocina. Finalmente mata a una rival y se ahogan juntas en un lago en Siberia. Catalina se asimila a una Lady Macbeth de cuño shakespeariano en sus deseos y ambiciones pero sobre todo por su impulso asesino, frío y sangriento.

Dmitri Shóstakovich aseguró que el argumento de «Lady Macbeth del distrito de Mtsensk», su segunda ópera después de «La nariz», es una historia de amor. Su intención al contarla se liga con su admiración por algunas mujeres rusas que luchan por lo que desean. Como correlato, la ópera configura una ácida crítica a las instituciones de la Rusia zarista, en los años previos a la Revolución socialista.

Si «Lady Macbeth» fuera sólo una obra dramática no se sostendría. Diálogos y situaciones caen más de una vez en lo pueril. Lo que sí es trascendente es la música, como en muchas otras creaciones líricas. Electrizante en todo su desarrollo (cuatro actos, aquí fundidos en dos), de 170 minutos de duración, el lenguaje utilizado por Shóstakovich en esta ópera se asimila a su enorme creación sinfónica de 15 sinfonías.

La música es de una riqueza de orquestación y colorido timbrico realmente apabullante y el canto surge en todo su esplendor con lirismo, sobre todo en los relatos de Catalina, y una entonación sin diálogos ni recitativos. Sólo canto en expansión, casi en el modo wagneriano.

Como consecuencia, la interpretación vocal y orquestal es fundamental en su realización escénica ya que esta última adquiere total relieve con el sustento sonoro escrito por Shóstakovich para sus acciones sarcásticas y sus personajes vulnerables en su moral. Alejo Pérez dirigió una suntuosa Orquesta Estable del Teatro Argentino platenses, en uno de sus más logrados trabajos de los últimos tiempos. Ninguna de las secciones resultó con flaquezas. El todo se oyó compacto y con las sutilezas compositivas que llevan a la sonoridad de los instrumentos hacia el impresionismo pictórico, a la música imitativa, a la brutalidad sinfónica. Los interludios se escucharon magníficos en una labor ejemplar del director de orquesta, aun recordando que el país tuvo a Rostropovich como anterior director de esta ópera.

Estupenda la protagonista, la letona Natalia Kreslina, de amplitud de registro sonoro y potente. Su personificación ingenua y brutal también fue la adecuada. Enrique Folger fue el amante complaciente e inmoral. Cantó con buenos recursos y actuó algo inhibido. Excelente Hernán Iturralde, Pedro Espinoza, Gustavo Gibert y Ariel Cazes en medio de un extenso reparto en el que todos brillaron a su manera.

El Coro Estable dirigido por Miguel Martínez tuvo un desempeño acorde con el resto del elenco y un gran momento en la escena final. La puesta de Marcelo Lombardero fue espectacular y de dinámica cinematográfica, en los empalmes de las distintas escenas. Sacarla de su época (la prerrevolución soviética) debilita el mensaje de Shóstakovich, aunque la intención del régisseur haya sido la crítica mordaz a instituciones locales (véase la policía con su corrupción que comienza desde la pizza y la cerveza). Estupenda la escenografía de Diego Siliano. Bueno el vestuario de Luciana Gutman y con halo patético las luces de José Luis Fiorruccio. La escena de la prisión siberiana que cierra la ópera se convirtió en un campo de concentración como el de cualquier totalitarismo, sin tiempo ni espacio. Otro acierto.

«Lady Macbeth de Mtsensk». Opera en cuatro actos. Lib: A. Preys y D. Shóstakovich. Mús.: D. Shóstakovich. Dir. Mus.: A. Pérez. Régie: M. Lombardero. Esc.: D. Siliano. Vest.: L. Gutman. Ilum: J..L. Fiorruccio. (Teatro Argentino de La Plata).

Nueva función Martes 30/3
Entrada única de 5 pesos, sin ubicación y por orden de llegada.

Lamentablemente la estupenda protagonista Natalia Kreslina será reemplazada.

Fuente: Ambito

Pintan mural en 47 y 14 de La Plata

En una muestra de arte callejero un grupo de 7 jóvenes se dedicó el fin de semana a pintar un mural en una pared de 47 y 14. Con aerosoles los miembros del grupo LET -Les Enfants Terribles- y otros artistas que llegaron de Capital Federal, Avellaneda y San Martín, recrearon algunas escenas de "Alicia en el País de las Maravillas".

Fuente: El Día

Movida televisiva contra la instalación de Panimex en Berisso

Los mismos, convocaron para el próximo 16 de Abril donde se realizará una radio abierta en el playón municipal de berisso a partir de las 16.30hs.

Berisso, martes, 30 de marzo de 2010. El programa CQC visitó las instalaciones de la polémica empresa chilena. Mientras un grupo de vecinos se manifestaban en contra de la empresa contaminante, Oscar Negrelli y Gonzalo Rodríguez tomaron nota y armaron lo que podría ser el fin Panimex en Berisso.

Hoy se trazó un nuevo capítulo contra la empresa chilena Panimex. El programa “CQC” captó imágenes del diputado provincial de la Coalición Civica, Oscar Negrelli y de un grupo de vecinos reclamando la erradicación la empresa acusada de ser contaminante.

Al parecer, el rechazo del oficialismo al pedido elaborado por el diputado Negrelli en la Cámara baja provincial, llamó la atención de los productores de unos de los programas más vistos de la televisión argentina: “CQC”. En dicha ocasión, el legislador platense solicitó la revocación de la licencia que permite a la empresa contaminante continuar con su labor en las costas del Río de La Plata.

La empresa química chilena que se encuentra emplazada en Montevideo y 2, junto a la entrada al puerto, se encuentra duramente cuestionada en su país. Panimex también funciona en Brasil pero simplemente como distribuidora, debido que en el país carioca no se permite la radicación de empresas encuadradas dentro de las “contaminantes”.

Negrelli recordó al periodista, Gonzalo Rodríguez, que “entre otras cosas, la empresa piensa utilizar agua de nuestro río para el enfriamiento de los productos, eso llevaría a que ingrese el agua utilizada nuevamente a su cause pero con 10º C más, lo que afectaría radicalmente la flora y la fauna de la zona” y confirmó que “la peligrosidad de esta planta es tal que en caso de desastre se verían afectados no solo Berisso, sino también Ensenada y parte de La Plata, ya que la toma de agua de nuestra ciudad se encuentra a escasos 3 km de la fábrica”.

La recorrida estuvo acompañada por un nutrido grupo de vecinos que se encuentra organizados en una multisectorial que busca impedir el emplazamiento de Panimex.

Por último la multisectorial informó que se encuentra abierta una cuenta en facebook:

Juntemos 10.000 personas que no quieren a Panimex en Berisso!

Deslucida versión de Chicas católicas

Chicas católicas , de Casey Kurtti, adaptación y traducción de Miguel Abeledo Piñeyroa. Elenco: Alicia Zanca, Julia Calvo, Fabiana García Lago y Maju Lozano. Banda de sonido: Tomás Becú. Coreografía: Hernán Peña. Vestuario: Marianela Gómez. Escenografía y luces: Gonzalo Córdova. Dirección: Alicia Zanca. En Multiteatro. Duración: 90 minutos.

Nuestra opinión: regular

Aunque resulte antipático, en este caso no hay más remedio que comparar. La versión representada pocos años atrás en el Piccadilly, que atravesó varias temporadas, era una deliciosa sátira sobre algunos aspectos de la convivencia de las alumnas -desde la preadolescencia hasta el final del bachillerato- y las monjas, sus maestras, en un instituto religioso de enseñanza. La repercusión era notoria en las espectadoras que habían pasado por esa experiencia, y también en quienes por diversas razones no lo hicimos, pero nos regocijábamos igual con la sutil ironía, las interpretaciones y la dirección, notables.

Olvidémoslo. La nueva versión del Multiteatro evita toda sutileza y se lanza a la caricatura más desenfrenada, sin reparar en medios para arrancar risotadas elementales. Julia Calvo, excelente actriz cómica, sobreactúa hasta el frenesí, con ruidosa aprobación de la platea. Tan sólo Fabiana García Lago, proveniente del elenco anterior (que incluía a las admirables Verónica Llinás y Alejandra Flechner), al reiterar su tierno, angustiado personaje de entonces, permanece fiel a la impronta original. El resto no es -lamentablemente- silencio, sino un griterío infernal y una agitación sin pausa, la que no equivale, por cierto, a buen ritmo.

Ernesto Schoo
Fuente: La Nación

Una obra de la compañía Knuck cuestiona a los sistemas totalitarios desde el humor

La teatral de Hisham El Naggar se presenta todos los domingos en El Beckett Teatro

Se estrenó en el Beckett Teatro (Guardia Vieja 3556, Buenos Aires) Los que volar no saben, una obra dinámica que coquetea con el grotesco al cuestionar la vigencia de ciertos sistemas políticos que dominaron el pasado. Las funciones continuarán todos los domingos a las 20.30.

La historia está ambientada en un castillo perdido en el centro de Argentina en 1962, donde una marquesa admiradora de Adolf Hitler y Benito Mussolini educa a su hijo para ser el próximo superhombre.

Con dirección de Diego Cosin –quien estuvo a cargo de la puesta en escena en el Teatro Argentino de El Gran Teatro de Oklahoma, de Marcos Franciosi, recientemente estrenada–, la compañía Knuck sube a escena esta pieza del egipcio radicado en Argentina Hisham El Naggar, que ahonda en la vigencia que pueden mantener ideologías como el nazifascismo, desde una mirada fresca, dinámica y con pinceladas de humor. A la vez, pone luz en los proyectos políticos que persiguen realizar un trabajo "ingenieril" sobre los ánimos y los cuerpos, a fin de dominarlos y someterlos.
"Esta obra se desarrolla, presumiblemente, en las Sierras de Córdoba, en 1962. La realidad que anticipa, en clave casi grotesca pero no absurda es, en cambio, sumamente actual, y también, literalmente, mundial. Una Marquesa supuestamente loca se acuerda de los buenos viejos tiempos cuando les servía el té a sus amigos, Adolf y Benito. El nazifascismo, para ella, dista de haber muerto o, en todo caso, tiene planes para resucitarlo", dice Hisham El Naggar.

El autor de Los que volar no saben destaca que "quizá no todos puedan tomar en serio la idea de una conspiración que no renuncia nunca al ideal horripilante de apoderarse del mundo y de reducir sus habitantes a robots que cumplen los deseos de un líder infalible que no tiene que rendirle cuentas a nadie, pero no hace falta tomarla en serio; más que una conspiración, es una tendencia que manifiesta un núcleo de superpoderosos y que parece reforzarse con el tiempo. Y en 2009, es mucho más real de lo que era en 1962". Y agrega: "lo que motiva a los Marqueses y a las Marquesas dementes, ¿realmente son dementes?, de este mundo es, antes que nada, un profundo desprecio por la humanidad. Incluso al superhombre, al que hay convencer de que es superhombre, que está más allá del bien y del mal y también de los meros sentimientos; aun el superhombre no merece más que el desprecio de quienes creen moldearlo para luego poder 'venderlo' a un mundo del que él no se distingue demasiado. Bueno, se distingue en un solo detalle: tiene alas, alas que les debe a sus benefactores de quienes jamás debería olvidarse".

–¿Qué mensaje buscó transmitir con esta obra?

–Esta obra no pretende ser percibida como una advertencia. Es, a decir verdad, un lamento, mezclado con no poco horror al recordar el costo espantoso de otras experiencias de "ingeniería de ánimos". ¿Es posible resistirse a los que aspiran a esclavizar a uno, a los que siempre han aspirado a hacerlo y no dudan de que puedan hacerlo una y otra vez? Sí, quizás. Al menos puede uno negarse a volar, si por volar se entiende aislarse del resto de la humanidad. Al menos puede uno dar un paso al costado. Pero habrá otros superhombres. Para ser la herramienta de los poderosos que tienen todas las intenciones del mundo de ser más poderosos, candidatos hay, y siempre habrá, de sobra. Lo único que nos queda a los pretendidos esclavos es no avergonzarnos de ser humanos. No renegar de otros humanos, incluso de los que no supieron resistirse. Atrevernos, no a volar, porque dentro de todo es una ilusión no tan piadosa, sino a seguir viviendo; a sentir, incluso a sentir el miedo que hay que sentir ante los monstruos que están al acecho.

–¿Considera que hoy en día hay otros "Hitler" y "Mussolini" por el mundo?

–Un título alternativo para esta obra es "Feltre". Feltre es la localidad del Véneto donde Hitler y Mussolini tuvieron una reunión, en 1943, que marcó el apogeo de su poder. Allí deben haber especulado sobre lo que harían con un mundo que creían haber heredado. Sus sucesores no necesitan reunirse en rincones recónditos para entregarse a reflexiones que, todo parece indicarlo, deben ser idénticas. ¿Qué hacer con los enanos, a quienes piensan poder esclavizar simplemente diciéndoles que los esclavos son otros, otros que volar no saben? ¿Y si los "enanos" se niegan a creerles, a ver el mundo como ellos lo representan, a mirar permanentemente a un cielo tecnicolor o a un espacio virtual, de esta manera haciendo caso omiso de una realidad que se embrutece a la par de los excesos mediáticos de los hacedores de esta misma realidad?

–¿Qué espera de la repercusión que pueda tener esta obra en el espectador?

–Si esta obra hace que algunos aparten la mirada por unos instantes, que miren la realidad en blanco y negro donde el gris ya no es más que una construcción de la mente, algo habré logrado.

Fuente: Diagonales

“Chito tiene ciertos permisos”

TELEVISION › DANIEL CASABLANCA Y SU PERSONAJE EN ALGUIEN QUE ME QUIERA

Lleva veinticinco años sobre el escenario con Los Macocos, pero la TV, donde encarna al sordomudo confidente de Miguel Angel Rodríguez, es una experiencia nueva: “En el debut del programa me vio más gente que en toda nuestra carrera”, se ríe.

Por Emanuel Respighi
Imagen: Daniel Davobe

Dentro del elenco coral de Alguien que me quiera (lunes a viernes a las 22, por El Trece) hay varios personajes que se encargan de reforzar la dosis de humor de la comedia romántica producida por Pol-ka. En general, se trata de los típicos personajes concebidos desde la producción como ayudantes de los protagonistas. Entre los elegidos para provocar la carcajada de los televidentes están Jorgelina Aruzzi, Gonzalo Urtizberea y Vivian El Jaber, actores siempre vinculados con el humor y que son reconocidos por los televidentes por su trayectoria en la pantalla chica. Sin embargo, ninguno de ese rubro –que forma parte de la estructura de la telecomedia– se destaca tanto como Chito, el sordomudo que interpreta Daniel Casablanca, un actor de larga trayectoria en el teatro como miembro desde hace un cuarto de siglo del grupo Los Macocos, pero que a los ojos del gran público se presenta casi como un desconocido. “Lo único que me falta es que me ternen en los Martín Fierro como revelación”, dice, entre risas. “No me quiero enojar antes de tiempo”, dispara en la entrevista de Página/12, en la que cuenta cómo es para un bicho de teatro trabajar en una tira televisiva.

Formado en esa “empresa multimillonaria de carcajadas” que es Los Macocos, de la que es miembro fundador junto a Martín Salazar y Gabriel Wolf, Casablanca está dando sus primeros pasos como parte estable de un elenco de TV. Si bien incursionó esporádicamente en varios programas, en Alguien que me quiera el actor tiene la posibilidad –por primera vez en su carrera– de desarrollar un personaje a través del tiempo y de los arbitrarios laberintos de la trama. Con Chito, un sordomudo que es el confidente y guardaespaldas de Armando (el personaje de Miguel Angel Rodríguez) en la carnicería que éste atiende, Casablanca pone en escena su enorme capacidad para hacer reír, sin caer en la machietta que la TV acostumbra encajarle a este tipo de personajes.

“Me convocaron para hacer de bichito”, cuenta el actor. “En las reuniones les comenté que para el papel se me había ocurrido hacer de mudo, una suerte de lo que fue Bernardo para Don Diego de la Vega en El Zorro. Me pareció copado que en una comedia de enredos el mudo sea el que vaya y traiga chismes. Con el teléfono descompuesto, la confusión estaba asegurada”, explica el actor, a quien por estos días se lo puede ver en escena con Los Macocos en Pequeño papá ilustrado (sábados y domingos en el ND Ateneo). Acorde con su formación, el actor no sólo propuso las características del personaje, sino que también se aseguró tener cierta libertad para hacerlo crecer. “En una tira diaria –analiza– el actor siempre tiene flexibilidad, sin cambiar la historia, de agregar cosas. Y mi personaje tiene licencias. Cuando me contrataron sabían, creo, que Chito debía tener ciertos permisos, ya sea por mi manera de ser como por el rol que el personaje tiene en la trama.”

Habituado al menos bullicioso trabajo en el teatro, donde además de Macocos compartió escenario con Les Luthiers y formó parte de distintas obras dirigidas por Alicia Zanca (Sueño de una noche de verano, Arlequín, Alicia en el país de las maravillas), Casablanca admite que el medio televisivo no le resulta del todo natural. Pero lejos de colocarse en una postura intelectual, no reniega de las infinitas posibilidades que brinda la pantalla chica. “La tele –dice– es un medio único, que lo ve todo el mundo. El día que debutó Alguien que me quiera me dijeron que tuvo un promedio de 27 puntos, que vieron el programa millones de personas. ¡No podía creer que en una hora televisiva me vio muchísima más gente que en veinticinco años de Macocos!” De todas maneras, alega el actor que desde hace más de una década da clases de teatro en su propia escuela, el rating no sólo no lo desvela, sino que es un fenómeno que tampoco llega a comprender. “De eso –sostiene– se preocupan los productores.”

En todo caso, señala, lo que más le cuesta de la TV es adecuarse a su funcionamiento, mucho más impersonal y frío que el teatral. “A mí me da un poco de miedo el no afecto”, analiza. “No es que necesito lugar para la rebeldía, pero sí afecto. Estoy mal educado por trabajar veinticinco años con Macocos, que son como mis hermanos. No concibo mi profesión de otra manera que no sea con afecto. Por eso no puedo creer que haya elencos donde los actores se pelean o se codean cuando saludan.”

La experiencia de Casablanca en Alguien... puede pensarse como un paso dado por Los Macocos para desembarcar como grupo humorístico en la tele. De hecho, este año se podrá ver al power trío en unos micros que hicieron especialmente para Canal Encuentro, que se programarán en la franja infantil de la señal, Pakapaka, con el Bicentenario como temática. “Hace años estamos trabajando en un programa de humor para la tele y hasta hemos hechos algunos pilotos, pero creo que a la tele le cuesta aceptar nuestro lenguaje”, confiesa el actor que, sin embargo, dicen que la Banda de Teatro no tiene gran ansiedad por plasmar una experiencia catódica. “Charles Chaplin, los hermanos Marx, Abott y Costello, Laurel y Hardy, entre otros grandes humoristas, llegaron al cine y a la tele después de veinte o treinta años de hacer sus sketches en teatro. Si ellos, que fueron geniales, tuvieron que esperar tanto, ¿cómo no vamos a tener que esperar nosotros?”, pregunta, con el sentido común de quien prefiere no dar puntada sin hilo.

Fuente: Página 12

Quinto Festival Nacional de Teatro Joven 2010 Viedma-Río Negro Argentina

Cierre: 30 de junio de 2010

23, 24 y 25 de Septiembre de 2010

-Se convoca a todos los elencos con obras teatrales de cualquier tipo, género y de tema libre de la República Argentina.
-Podrán participar todas aquellas producciones donde sus elencos estén integrados, en un 50% como mínimo, por jóvenes menores de 30 años al momento de inscribirse.
-Se seleccionarán solo nueve obras, que participarán del Festival, y cuatro obras que tendrán carácter de suplentes.
-Para inscribirse deberán enviar por correo postal la siguiente información:
· Curriculum, nombre y procedencia del elenco.
· Ficha técnica (nombres de los actores, del director y de los técnicos con sus respectivas edades y cuales de éstos viajarían en caso ser seleccionados).
· Designar un responsable del grupo mayor de edad con dirección postal, teléfono, e-mail, fax etc., que tendrá la responsabilidad de la totalidad del grupo y la facultad de representar al mismo frente a la Organización.
· Título , argumento, autoría, duración de la obra.
. Público al que va dirigido y en caso de ser creación colectiva, aclararlo.
· Espacio y necesidades técnicas.
· Antecedentes de la obra (notas y críticas periodísticas, etc. )
· Registro de la totalidad de la obra en dvd, cd o vcd a cámara fija y sin editar.
-La fecha de cierre de inscripción será el 30 de junio de 2010.
-La organización costeará los gastos de alojamiento y comida; los grupos participantes se harán cargo de los gastos de pasajes desde su lugar de origen hasta ciudad de Vie dma ida y vuelta.
-Toda la documentación recibida quedará en propiedad de la Organización y tendrá carácter de inscripción.
· Aquellos interesados podrán solicitar, via mail, el Reglamento General del Festival.
Centro Municipal de Cultura. Gallardo y 7 de Marzo. C.P. (8500) Viedma, Río Negro.
E- mail: teatrojoven2010@gmail.com
Coordinador General: Martín Sánchez.
Organiza: Subsecretaría de Cultura Municipalidad de Viedma

Más denuncias por atrasos en el pago a comedores escolares

La Federación de Niñez, Adolescencia y Familia (FENAFA), que nuclea a hogares y centros de día de las ciudades de La Plata, Berisso, Ensenada y Punta Indio denunció ayer a través de un comunicado el incumplimiento por parte de la Provincia del pago de un convenio por becas que lleva más de cuatro meses de retraso.

Según dicen las autoridades de esa entidad, esta situación de atraso en el pago de asistencia podría encuadrarse jurídicamente bajo la figura de "abandono de persona".

La de FENAFA se suma a una serie de denuncias similares que vienen manifestándose desde distintos puntos de la Provincia por los retrasos registrados en los fondos que debe girar la administración bonaerense a través de la subsecretaría de Niñez y Adolescentes del ministerio de Desarrollo Social para el mantenimiento de estos servicios.

La entidad denunciante representa a más de 120 instituciones en la Provincia que contienen a más de 12.000 chicos y adolescentes en situaciones de riesgo social. Y denuncian que si desde el Estado provincial no se aportan soluciones al atraso en el pago de las becas "retornarían a las calles unos 10 mil menores que se asisten".

"El 90 por ciento de los menores carece de contención familia. En el caso de que se produzca el cierre de las ONG's convivenciales, como ya ha ocurrido con otras 300 de la Provincia, retornarían a las calles más de 10 mil niños del total que estamos asistiendo, con las consecuencias sociales previsibles", dicen desde FENAFA.

"Ante la indiferencia, falta de políticas e ineptitud de los funcionarios responsables, les solicitamos en el caso de no estar en condiciones de revertir la situación, dejar el lugar a quienes visualicen con mayor profundidad y sensibilidad la problemática actual, para poder consensuar en forma conjunta planes orientados por proyectos a corto y largo plazo", subrayaron además desde la entidad.

Fuente: El Día

El franco-argentino Jorge Lavelli ante Molière

Juan Luis Galiardo, a la izquierda, y Jorge Lavelli en el escenario del teatro María Guerrero.- SAMUEL SÁNCHEZ

Jorge Lavelli y Juan Luis Galiardo hablan sobre su montaje de 'El avaro' - Director y actor nunca se habían enfrentado a un texto del dramaturgo francés


ROSANA TORRES - Madrid

Es uno de los platos fuertes de la temporada teatral española. El avaro, de Molière, llega al Centro Dramático Nacional (teatro María Guerrero de Madrid del 8 de abril al 23 de mayo y posterior gira), con dirección del franco-argentino Jorge Lavelli, uno de los iconos del teatro mundial, y el portentoso actor Juan Luis Galiardo como productor y protagonista de este montaje que, sorprendentemente, supone la primera incursión de ambos en el dramaturgo francés.

Pregunta. ¿Cómo explicar que ni Galiardo, con medio siglo danzando por escenarios, ni Lavelli, que ha dirigido en La Commedie Française, que ha fundado y dirigido el Théâtre National de la Colline, de París, y que es reclamado por teatros de medio mundo, no hayan hecho nunca un molière?

Juan Luis Galiardo. Me remonto a mis comienzos con el TEI, con Narros en el Español en 1965, a mis giras con Tamayo y nunca me tocó, no me tocó.

Jorge Lavelli. Yo vivo en Francia, donde mucha gente se ocupa de Molière. Conozco bien sus obras, me interesan particularmente El misántropo y sobre todo La escuela de las mujeres, que no podría hacer en la Comedie, no sería apta para menores. Nadie me había propuesto montarlo, yo me he dedicado al teatro de nuestros días.

P. ¿Cómo fue la génesis del montaje?

J. L. G. Alguien que tiene incidencia en mi vida, como José Luis García Sánchez, y Rafael Azcona, me dijeron: "Un actor con experiencia y madurez tiene que tirar por elevación, tienes que hacer grandes personajes, y casi todos están en los clásicos". Propusieron El avaro. Pasó tiempo, quería a Lavelli. Lo conseguí con insistencia, mucha. Capté a Chusa Martín, productora ejecutiva, y al dramaturgo José Ramón Fernández, para ponerle los mimbres con los que se sintiera cómodo. Si te enfrentas al gran polvo sacrosanto de tu vida, necesitas una compañera ideal, en este caso compañeros ideales. Lavelli siempre va a ocupar un espacio de pedagogo social, lleva su pensamiento más allá del entretenimiento, es mágico. Este polvo con Lavelli ha sido hermosamente agotador.

J. L. La confianza es recíproca; fundamental en el teatro.

P. ¿Cómo se las han apañado con el conocido torrente de energía de Galiardo?

J. L. Me parece que he logrado dominar su energía, yo necesito que exista, me da miedo lo contrario. La energía que a veces desborda es elemento vital, capital, mi trabajo consiste en canalizarla, darle sentido, buscar la musicalidad; dar interés no sólo al texto, también al gesto.

J. L. G. Le he entregado el cien por cien de mi energía, me he puesto ante él como un alumno que empieza. Es un gran creador, no un coordinador escénico, como los que hay ahora en muchos teatros. Además no tengo que matarle, no insulta nunca.

P. ¿Detrás de esto se encuentra eso que Lavelli exige y ve imprescindible: la disponibilidad?

J. L. G. Oí el término haciendo Edipo rey. Ahora sé que es esencial, como actor y productor. Esto tiene un precio, si él quería a Ricardo Sánchez-Cuerda de escenógrafo, a Roberto Traferri iluminando, a Zygmunt Krauze como músico, a Francesco Zito como vestuarista..., tenían que estar, porque todo tiene sus motivos.

J. L. La disponibilidad es lo importante, no hablamos de una cuestión de tiempo, sino de escuela, toda la energía es necesaria como elemento esencial, valioso e íntimo, tiene que ver con lo imponderable, porque sino todo se queda en la forma.

P. ¿Cómo impregna cada uno a este avaro?

J. L. G. No sé qué le he dado a Harpagón, me he convertido en mantequilla moldeable en manos de Lavelli, no tengo ningún criterio, estoy limpio.

J. L. No hay teatro sin punto de vista y si lo hay no me interesa. Primero hay que pensar cómo contar una historia, qué nos dice hoy, sin pasar por obviedades tontas como poner a los actores en vaqueros, sino averiguando qué nos interesa de una obra escrita hace tres siglos.

Fuente: El País