domingo, 11 de abril de 2010

La actriz que adora escribir y narrar

Lengua viva: historias urbanas, con la ex "gamba" María José Gabin

María José Gabin, de estreno

Creó una obra en la que cuenta historias propias

En la década del 80, además de agitar las funciones trasnochadas en el Parakultural como integrante de las ya legendarias Gambas al Ajillo -junto a Verónica Llinás, Laura Markert y Alejandra Flechner-, María José Gabin hacía sus "apariciones" en Paladium alrededor de las 4 de la mañana, cuando presentaba su unipersonal, montada en un balcón de 30 metros de altura, vestida con un guardapolvos de la escuela, sin ropa interior, y mostrando al público sus partes pudendas.

"Veníamos de la dictadura a un teatro muy politizado, pero estábamos en otra: Tortonese hacía un número con un gorro de preservativos en la cabeza, y el monstruo de Urdapilleta y Batato (Barea) salían vestidos de mujer, haciendo de fabricantes de tortas, mientras recitaban a Alejandra Pizarnik. Es decir, era cualquier disparate", recuerda esta actriz, bailarina y comediante que escribió todas las peripecias de aquella época en Las indepilables del Parakultural. Biografía no autorizada de Gambas al Ajillo (Ediciones Libros del Rojas) .

Más de 20 años después, hoy, a las 20, Gabin subirá a escena con el estreno de Lengua viva: historias urbanas , unipersonal en el que es también narradora y dramaturga.

"Hace unos años que estoy entrando mucho en el tema de la escritura. Ya en 2001 escribí la biografía de las Gambas; en 2005 hice la adaptación de una novela de Aira, Cómo me hice monja , que se llamó Congelada (Premio Clarín 2002), y en 2007 publiqué la biografía sobre mi papá (el artista plástico Pérez Celis). En este proceso, el año pasado entré a estudiar en Casa de Letras, escuela de escritura narrativa y narración oral, donde surgió este proyecto", relata Gabin, que vivió su infancia en el barrio de La Boca y aprendió a caminar entre los caballetes del estudio de su padre (el gran Pérez Celis), con música clásica desde la mañana y rodeada de bibliotecas muy grandes.

A fines de 2009, Gabin, que hoy vive en Boedo y se manifiesta a favor de la nueva ley de medios, ya tenía un grupo de cuentos que le gustaban bastante y que, a su vez, grababa e interpretaba en la Radio de las Madres. De allí surgieron las ganas de hacerlos en vivo, y convocó a una de las directoras de Casa de Letras, Blanca Herrera, y a Juan Manuel Wolcoff, para dirigir este "cuento teatral", como le gusta llamarlo. "Aunque parece un poco exagerado, son dos directores para un actor", bromea.

Desde la mujer que quiere escribir su diario personal tratando de crear una personalidad que le falta o un crimen oculto en la intimidad de la pareja, pasando por la vecina desquiciada, el periodista tránsfuga y la mujer acorralada como testigo de una persecución animal hasta la obra de arte valiosísima que nadie se atreve a autenticar; el hombre encerrado en el ascensor con la mujer del metro veinte y el juguete infantil perdido en una Costanera que ya no existe, Gabin desarrolló esta obra desde su mismo germen, con la paciencia y la dedicación de una orfebre. A su vez, incorpora un dispositivo multimedia de proyección de imágenes, que diseña los espacios de manera abstracta, y cuenta con un único elemento escenográfico: la escalera. Según los requerimientos del relato, esa escalera se transformará en el puente de La Boca, las habitaciones de una casa, un ascensor o una vía del tren. Y seguramente, también, en los peldaños para descubrir una mirada profunda sobre nuestra ciudad y nuestro tiempo. De una actriz que en la década del 80 se montaba a un balcón de 30 metros de altura, vestida con un guardapolvo de la escuela, sin ropa interior, y mostrando al público sus partes pudendas, decididamente no puede esperarse cualquier cosa.

Para Agendar

  • Lengua viva : historias urbanas, de María José Gabin.

  • Portón de Sánchez , Sánchez de Bustamante 1034 (4863-
2848). Domingos, a las 20. $ 40.

Alejandro Rapetti

Fuente: La Nación

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