viernes, 7 de mayo de 2010

Ana María Cores llega hoy a la ciudad con su unipersonal Cuarenta y tantas

En La Nonna

La actriz protagoniza esta obra, escrita especialmente para ella por Alejandra Donnes

Patricia es una mujer que "se olvidó de ella y se dedicó a los demás", adelantó la actriz Ana María Cores, que hoy a las 21.30 subirá al escenario del Teatro la Nonna (47 esquina 3) para ponerse justamente en la piel de Patricia, su personaje de Cuarenta y tantas.

Cuarenta y tantas es el nombre del unipersonal que aborda la historia de esta mujer que, camino a la nueva casa de su terapeuta, se queda atrapada entre el tercer y cuarto piso del ascensor del edificio. "Aparte del ataque de pánico que le provoca la situación, ella empieza a reflexionar sobre su vida porque tiene muchos miedos, muchos deseos no realizados", contó a Diagonales la única protagonista de esta noche.

A partir de ese momento se pueden distinguir dos planos distintos: "el de la realidad y el de la fantasía. El primero está representado por el ascensor y en el plano de la fantasía ella va recapacitando sobre su vida y en ese pensamiento van apareciendo distintos personajes, que los voy haciendo: los padres, las amigas, el marido, su hija", detalló Ana María Cores, que cerró la sinopsis de la obra diciendo que "a partir de todo esto, ella va hablando como si lo estuviera haciendo con la terapeuta, que está arriba, y reflexionando con todo lo que ella vivió. Hasta que en el final encuentra una salida...".

–Usted dice que a la hora de encarar un personaje, se tiene que identificar con algo. En este caso ¿qué similitud encontró con Patricia?


–Para interpretar al personaje siempre se le pone algo de uno mismo, porque uno le presta al personaje el cuerpo, la voz y los sentimientos, entonces los personajes que uno hace siempre están como prestados con tus sentimientos. Cada personaje tiene una parte mía, y aquí también está eso. Yo sí realicé lo que quise en la vida, pero siempre hay partes que uno no pudo realizar, eso es lo que tiene que ver con el personaje.

Cuarenta y tantas, según Cores, es una obra "en tono de comedia pero que va pasando por distintas situaciones: emotivas, de dolor, muy graciosas y desopilantes" y que fue escrita por Alejandra Donnes especialmente para esta actriz.

–¿Cuál fue su mayor dificultad a la hora de afrontar la pieza?
–El diálogo con otro personaje, porque hay un momento en que yo hablo con dos amigas, o sea son tres personas y voy trasladándome y hablando, y la conversación se sucede a través de estos personajes que están hablando en un boliche. Eso fue difícil pero es divertido.

–Es un unipersonal pero con muchos personajes…

–Sí, porque soy la única arriba del escenario pero con luces y la imaginación de la gente uno va creando ese ascensor y esas situaciones donde Patricia está desde en un boliche hasta en la casa con su familia.

–¿Significa un gran desafío para el actor estar solo arriba del escenario?

–Es maravilloso. Hay muchas actrices que me dicen que no se animan a hacer unipersonales pero a mí me encanta. Yo había hecho unipersonales cantados, pero no de texto. Acá también canto un tema, pero el estar solo es un desafío, pero también es muy atrapante y, además, cuando conseguís atrapar a la gente, que quede sorprendida o enganchada en el relato que vos estás haciendo, es fascinante.

La creadora. Alejandra Donnes también visitó La Plata antes de la presentación de esta noche y reveló que su motor para escribir Cuarenta y tantas fue "pensar en esta generación de mujeres que se han dedicado a su casa, a criar a sus hijos, a estar atenta al marido y que han postergado su vida, cosa que hoy no ocurre porque las mujeres buscan una carrera, su independencia económica, quieren ir a vivir solas y después recién construyen una familia".

La autora considera que "la generación de la que ella habla en la obra ya está concluída, los últimos exponentes serían los que rondan los 48 años”, los que actualmente tienen de 45 para abajo “ya es otra historia", consideró. Y aclaró que el mensaje principal de la historia es que "siempre se puede volver a empezar, porque nada está decretado ni hay que dar nada por hecho". Por su parte, Ana María Cores recomendó que "no se pierdan la obra porque se van a divertir, emocionar y van a quedar con un buen recuerdo".

Fuente: Diagonales