sábado, 24 de enero de 2009

Marta Gómez en Gira Europea 2009 Presentando su nueva producción discográfica “Musiquita”

Marta Gómez vuelve a Europa para presentar su último trabajo discográfico Musiquita, que estará en el mercado a partir de enero 2009. Marta Gómez actuará en Amsterdam, Amberes, Zurich, Berna, Gotemburgo, Gante, Helsinborg, Berlín, Barcelona -en el Festival de Cantautores Barnasants-, Madrid, Oviedo, Gijón, Las Palmas, Tenerife, entre otras.

La gira del primer trimestre del 2009 se divide en dos periodos que van del 20 de enero al 8 de febrero y posteriormente del 4 al 14 de marzo. Marta Gómez, es una de las mejores propuestas del World Music en la actualidad, y ha sido calificada por la prensa como una cantante con "un talento excepcional de una voz sublime".


Marta Gómez tiene un repertorio de su autoría compuesto enteramente por canciones originales, en una fascinante variedad de ritmos de toda América Latina, incluyendo México, Colombia, Venezuela, Perú y Argentina, mezclada con elementos del jazz y de la música popular. Nacida en Colombia y radicada desde hace casi diez años en Nueva York, la cantaautora inicialmente compuso canciones explorando sus raíces, pero al acompañarse de músicos argentinos y venezolanos, que mas tarde integrarían su banda, decidieron compartir sus orígenes musicales, creando una mezcla particular de música que refleja el sonido y cultura de toda Sudamérica.

Su anterior álbum titulado “Entre Cada Palabra” (Chesky Records) la hizo merecedora del premio “Mejor Acto Nacional” en la categoría de World-Music del 2006 por el prestigioso Boston Phoenix. Por su parte, su álbum anterior “Cantos de Agua Dulce”, fue nominado por los prestigiosos Premios Billboard de la música latina como mejor CD Latín Jazz del año, junto a Paco de Lucia, Néstor Torres, Charlie Headen y Gonzalo Rubalcaba.

Su segundo trabajo discográfico titulado "Solo es Vivir" fue escogido por el Boston Globe dentro de los 10 mejores de 2003. A principios del 2004, la joven canta-autora fue incluida por el sello Putumayo World Music en su recopilación de cantantes femeninas latinoamericanas, junto a la peruana Susana Baca, la colombiana Totó la Momposina y la peruana Tania Libertad entre otras. Siendo la composición su centro de enfoque, y con más de 70 canciones compuestas, Marta ha ganado muchos concursos en este campo, el más prestigioso es el SIBL project, de EE.UU., que escogió su canción “Paula Ausente” como la mejor canción inspirada por un escritor latinoamericano. Paula Ausente es una composición dedicada a la hija de la escritora chilena Isabel Allende con quien tuvo la oportunidad de compartirla en noviembre del 2004, en California. Esta misma canción fue recientemente incluida en otro álbum de Putumayo llamado “Mujeres del mundo acústico” (2007). Además, “Paula Ausente” ha sido elegida como parte de la banda sonora de la serie "Capadocia" de HBO.

En 2009, Marta Gómez inicia su proyección europea, compartida en varias giras que la llevaran por mas de una veintena de ciudades europeas a lo largo del año, siendo la primera de estas del 20 de enero al 8 de febrero en su primera parte y del 4 al 14 de marzo en su segunda etapa.

Para esta oportunidad Marta Gómez presentara al público un repertorio basado en los temas emblemáticos de sus producciones anteriores y lanzara en exclusiva parte del repertorio que compone su mas reciente trabajo discográfico MUSIQUITA, a la venta a partir del mes de enero 2009. Marta Gómez actuará acompañada por: Franco Pinna: percusión Yulia Musayelyan: flauta Fernando Huergo: bajo Juan Francisco Herrera: guitarra

Para más información sobre la gira, visita www.latincolours.com.

Fuente: músicasdelmundo

Los Rimenver a puro trabajo en la costa

En Mar del Plata
Apenas tienen tiempo para ir a la playa, pero cuando pueden la aprovechan a full. “Estamos muy contentos porque viene mucha gente a vernos y la respuesta es muy buena”, explicó el actor, luego de la playa y antes de salir a hacer una entrevista con Juan Alberto Badía en Villa Gesell.

La verdad sea dicha ya en estas primeras líneas: no están pasando un verano panza arriba, tirados sobre una lonita, ni saltando el oleaje allá lejos en el mar, detrás de la rompiente, aunque siempre pueden aprovechar alguna mañana para hacerse una escapada a la playa. Y jugar a la paleta un ratito. “Nuestro trabajo empieza a la tardecita”, aclara a Diagonales Diego Cremonesi, más conocido como “Paco Rimenver”, el guitarrista del famoso conjunto artístico musical surgido en La Plata con el nombre de Rimenver y que en este mes de enero conmovió con sus interpretaciones al público marplatense. Y de la costa en general.
“Estamos muy contentos porque viene mucha gente a vernos y la respuesta es muy buena”, explicó el actor, luego de la playa y antes de salir a hacer una entrevista con Juan Alberto Badía en Villa Gesell.

Los Rimenver estuvieron todo el mes en la costa. Hicieron base en Mar del Plata, donde aún les quedan tres funciones que harán esta semana: 26, 27 y 28 en la Sala Jorge Laureti del Teatro Auditorium, ubicada en el Centro Comercial del Puerto. Pero también estuvieron en Villa Gesell. Y siempre que les quedaron unos días libres se volvieron a La Plata.

-Dónde paran en Mar del Plata?

-Alquilamos un monoambiente.

-¿Y se llevan bien?

-¡Si! Ya hace mucho tiempos que nos conocemos -aclaró el actor.

Los viajes a La Plata son para concentrarse en lo que será el próximo espectáculo del grupo, que se tomará el mes de febrero para poner a punto la nueva obra, de la que todavía no se animan a adelantar nada. "Es que lo nuestro es una creación colectiva, tenemos algunas bases, pero todos aportamos a todos y vamos organizando el espectáculo juntos", justificó Cremonesi.

Con Rimenver - in concert, el cuarteto creó un espectáculo musical, teatral y humorístico que, a partir de una sátira, muestran a una familia de artistas que alguna vez tuvo éxito como compositores de lo que ellos llaman "shingles", boleros, valses, baladas, tangos y hasta temas de iglesia.

Ahora, se juntan a improvisar, a charlar y ver qué cosas nuevas aparecen, más allá de los roles.
“Lo nuestro es cooperativo. Todo en colectivo. Y también creamos en colectivo. Todos proponemos y todos decidimos”, contó el actor.
Mientras están en Mar del Plata, las actividades empiezan a la tarde, por lo que algunas veces pueden ir a la playa.

-¿Son de ir a la playa?

-Si. Justo el jueves fuimos los cuatro. Dos sombrillas, dos juegos de paleta, dos mates -enumeró.

-Ah bueno, entonces la pasan bien juntos.

-Ya son seis años. Nos conocemos mucho.

-¿Y la pasaron bien?

-Jugamos a la paleta y Anahí tuvo que pelearse con unos chicos que se pusieron a jugar a la pelota arriba de la canchita que habíamos armado nosotros.

-Es que a Mar del Plata va mucha gente.

-Me encanta Mar del Plata para trabajar. Es una plaza buenísima. Pero para descansar prefiero un lugar más tranquilo. Y creo que el resto opina igual, porque esto es como Buenos Aires y todos preferimos un lugar más agreste, más tranquilo. Además, no es que nosotros estemos re turistas. Vinimos a trabajar.

-¿Qué días son las funciones?

-En el teatro tenemos lunes, martes y miércoles, a las 23. Algún jueves estuvimos en Villa Gesell. Y también hicimos promociones y alguna fiesta privada, pero si no trabajamos nos volvemos a La Plata. Preferíamos estar en casa.

En La Plata uno sufre por el León y los otros por el Lobo, aunque parece que sólo Cremonesi es futbolero. "Voy a la cancha a ver a Estudiantes, a full. Pero a los demás no les interesa mucho el fútbol. Son de Gimnasia, pero no se hacen mala sangre. Piensan que sigue jugando (José) Montelongo".

- Es mentira, es mentira -grita Anahí. Y exige: -quiero derecho a réplica.

Pero ya no hay tiempo. El descargo de Anahí Carnevalle, Evangelina Rimenver en la obra, quedará para otro día. Hoy, apenas la invitamos al test playero.

lunes, 19 de enero de 2009

Jazmín García Sathicq

Jazmín García Sathicq, directora de la obra Eterno e Inborrable, de la compañia Sapucay Teatro, en una nota a los medios brasileros.

Buenos Aires ofrece una amplia oferta de actividades de verano

Cartelera cultural porteña
Ya comenzaron los tradicionales festivales de verano porteño y habrá actividades de lunes a lunes, incluyendo cine, teatro, circo y recitales y milongas al aire libre, además de la reposición del ciclo de autocine en Parque Centenario –allí se proyectarán 14 películas nacionales durante enero y febrero–.

Los platenses que no se van de vacaciones o todavía tienen algunas semanas por delante antes de viajar a su destino turístico, pueden optar por un buen programa en la Ciudad de Buenos Aires donde la oferta cultural durante el verano es amplia y variada.
Ya comenzaron los tradicionales festivales de verano porteño y habrá actividades de lunes a lunes, incluyendo cine, teatro, circo y recitales y milongas al aire libre, además de la reposición del ciclo de autocine en Parque Centenario –allí se proyectarán 14 películas nacionales durante enero y febrero–.

Una novedad son los recitales que se realizarán los jueves del 29 de enero al 26 de febrero en la peatonal Reconquista con la actuación de Babel Orquesta, Sete Netos, Elemental y La Banda del Gato Pérez. La programación musicaltendrá su cierre el 28 de febrero cuando el grupo La Portuaria festeje sus 20 años en Costanera Sur.
También habrá circo contemporáneo en la Avenida de Mayo, todos los domingos (desde el 25 de enero al 15 de febrero), y en la Costanera Sur el 21 y el 22 de febrero.
A partir de mañana y todos los miércoles hasta el 26 de febrero, habrá charlas con escritores en museos, donde los jueves también se anuncian jornadas de poesía y música.
En materia de artes plásticas, el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba) promete un combo multimafimiliar conformado por cursos de literatura y actividades para chicos, además de la muestra Amigos del Arte 1924-1942, que incluye obras de Fernando Fader, Ernesto de la Cárcova, Benito Quinquela Martín, Antonio Berni, Emilio Pettoruti y Xul Solar, entre otros. Y el programa "Vacaciones de verano en Malba" incluye talleres de arte contemporáneo para chicos, visitas participativas y el taller de cine "íHacete la película!".
Además, el escritor Carlos Gamerro dictará allí el curso "Cuatro cuentistas cardinales" sobre los autores estadounidenses Flannery O`Connor, John Cheever, Raymond Carver y Lorrie Moore.

El Centro Cultural Recoleta ofrece la exhibición Argentina Pinta Bien, que reúne obras de artistas de interior, mientras que en el Palais de Glace se presentará a partir del 22 de enero la muestra Recomienzo del mundo, con obras de artistas con discapacidad. El Museo Nacional de Bellas Artes continuará con Aproximaciones, de Jacques Bedel, en tanto que en el Museo Sívori tendrá abierta hasta el 8 de marzo la muestra de Leopoldo Presas. Además, hasta el 15 de marzo se podrá ver en el Centro Cultural Borges la exposición Caprichos de Rómulo Macció. Para los amantes de propuestas menos convencionales, en la ex Cervecería Munich (Av. de los Italianos 851) está Balnearios, una muestra integrada por fotografías, instalaciones, espectáculos musicales y la proyección (los sábados a las 17) del filme Balnearios, de Mariano Llinás.

El rubro charlas, conferencias y mesas redondas también tendrá su espacio. Ya arrancó un ciclo alusivo en el Centro Cultural de la Cooperación y mañana será el turno del debate "Obama en la Casa Blanca ¿Una nueva era?" a cargo de Pedro Brieger, Paloma Nottebohm y Atilio Borón. También habrá una mesa sobre la poesía argentina durante la dictadura y un debate sobre diferentes experiencias editoriales. Por su parte, el Museo Nacional de Bellas Artes (MNBA) invita al ciclo Diálogo con las obras del museo, donde todos los martes de enero repasarán las rupturas en el arte europeo del siglo XIX a través de las creaciones de Edouard Manet, Auguste Rodin, Claude Monet y Vincent Van Gogh.

El cine también brinda sus opciones. El MNBA, por ejemplo, presentará los viernes el ciclo de cine gratuito "Verano en colores" y laa Sala Lugones del Teatro San Martín traerá entre el 20 y el 28 de enero el ciclo Eric Rohmer, los juegos de la seducción dentro del cual se proyectarán seis filmes y cuatro cortometrajes del realizador.

Fuente: Diario Diagonales

sábado, 17 de enero de 2009

Más respeto, que soy tu madre

HIJA Y MADRE SOFI (ELIANA GONZALEZ) ES LA NIÑA QUE DISCUTE CON MIRTA (ANTONIO GASALLA).
Gasalla en su salsa

Gran lucimiento del humorista Antonio Gasalla en el rol de Mirta Bertotti, un personaje a su medida en "Más respeto, que soy tu madre". Un texto notable y el resto del elenco, muy a tono.

Por María Ana Rago

Un auténtico grotesco, protagonizado por un actor cómico de probada trayectoria que, además, conoce muy bien el género, se estrenó el jueves. ¡Más respeto que soy tu madre! es un texto a la medida de Antonio Gasalla, a quien acompaña un elenco sólido: Enrique Liporace, Esteban Pérez, Eliana González, Nazareno Móttola y Alberto Anchart.

Dirigida por el propio Gasalla, esta pieza sucede en el escenario con una dinámica muy teatral. Logra capturar la atención de la platea durante las dos horas de función, sin permitir que el interés decaiga en ningún momento.

Gasalla se atreve a un espectáculo con un libro de otro, con una historia que tiene principio y fin, después de transitar este último tiempo shows en los que interpretaba a personajes creados por él mismo. Y el resultado, que surge de la combinación de un buen texto -divertido, reflexivo, ágil, con personajes interesantes-, actuaciones muy logradas y una dirección a la altura de las circunstancias, es loable.

El texto -nacido en Internet-, narra la vida de una mujer de 52 años, de clase media baja. Gasalla interpreta a ese personaje femenino, Mirta Bertotti. Ama de casa, madre de tres hijos y con un marido desocupado, alterna el relato de su vida con la representación de escenas. Mirta y Zacarías llevan 29 años casados y aunque el paso del tiempo desgastó la relación, siguen juntos. El hijo mayor, Nacho, es el primero en irse de la casa. Caio y Sofi, aún adolescentes, hacen las mil y una. El suegro de Mirta vive con ellos. "Todos comen a horarios distintos, para no encontrarse", dice Mirta. Sin embargo, son una suerte de "familia unida": se necesitan y están para compartir lo bueno y lo malo.

La historia transcurre en Mercedes, ciudad de la que es oriundo el autor, quien ahora reside en España. La nostalgia por un país que se observa desde la distancia aparece todo el tiempo en una obra que evoca costumbres argentinas, repasa momentos de nuestra historia, pinta con buenos trazos la idiosincrasia nacional y subraya errores. Pero también es evidente la mano de Gasalla: adaptó el libro para que tenga su sello, le imprimió una estética muy suya.

Al finalizar la primera función, Gasalla invitó al autor a subir al escenario: "No sé si la Mirta que hago yo se parece a la que te imaginaste, pero no me importa...", dijo y agregó que cada uno hace su propia creación de los personajes.

La escenografía, de Jorge Ferrari, recrea la casa de la familia en cuestión. La cocina, el comedor, el televisor -que transmite cien canales gracias a que se colgaron del cable del vecino-, un sillón y la computadora están a la vista del espectador. La iluminación, de Roberto Traferri, se modifica según relate Mirta o se representen hechos.

Al final, suena La sonrisa de mamá, de Palito Ortega. Nada más oportuno para cerrar esta obra que bien podría convertirse en un clásico argentino.

Fuente: Clarín

viernes, 16 de enero de 2009

Más respeto que soy Gasalla

Foto: Rodrigo Néspolo

Encarna a una madre de familia en un texto nacido en un blog que ahora llega al teatro

"El teatro tiene mucho stress pero da mucho placer. Es una profesión gratificante porque te metés en algo que no sabés nunca qué va a pasar... -apunta el gran Antonio Gasalla-. En este caso pensé que la adaptación no me iba a salir nunca".

-Entonces, ¿por qué te metiste a hacer la adaptación, la dirección y protagonizar Más respeto que soy tu madre ?

-No me metí, me lo propusieron.

-Pero aceptaste.

-Sí, es que me ofrecen hacer muchos proyectos y casi nunca acepto porque tengo enganchada una cosa con otra. En este caso me gustó la idea, el personaje y el humor que tiene. Sentí que era un desafío.

El desafío de sumar a Gasalla a este espectáculo viene de hace tiempo. Pero el creador de madres protectoras, conductoras de programas de cable, abuelas entrañables, empleadas públicas con incontinencia verbal, maestras bien argentinas, señoras abandónicas y mujeres con más cirugías que mañas recién se concretó a fin del año pasado. Lo primero fue hacer la adaptación de este blog creado por Hernán Casciari (columnista de LA NACION) que, en 2005, la cadena alemana Deutsche Welle consideró como el mejor weblog del año.

-¿Qué te interesó de Mirta, tu personaje alrededor del cual gira toda la acción?

-Tiene un humor que está bien contado, mucha ternura, mucho disparate, momentos de emoción. Por otro lado, me calentó el desafío de encargarme de la adaptación.

-¿Trabajaste con el autor?

-No. La propuesta no era mezclarnos. Es decir, me parece que si pasás algo de un género a otro hay uno que termina ganando. Además, esto era un blog, cosas sueltas escritas con mucha liviandad y con un lenguaje muy directo.

-¿Sos de usar Internet?

-Toda mi vida pasa por Internet. Tengo que buscar un médico y busco datos por ahí.

-¿De vez en cuando escribís tu nombre en Google?

-Alguna vez lo hice.

-¿Te sorprende lo que encontrás?

-No... Yo soy grande ya. Lo que realmente me sorprende es saber quién carajo carga todo eso porque lo que busques, está. La mayoría de los pendejos está todo el día en Internet para chatear, boludear y poner fotos de sus propias caras, pero hay cosas interesantes que se pueden hacer.

-Poner la foto de tu propia cara puede ser algo interesante que, quizá por cuestiones generacionales, uno se queda afuera.

-Claro, pero es monótono si tu vida es poner tres fotos por día y ver cuánta gente te viene a ver.

-¿Qué tiene Mirta de tus otras mujeres?

-Es una ama de casa, como Matilde, otro personaje mío. Lo que no tiene es el disparate o el nivel de cosa exagerada y gruesa que a veces manejo.

-Pero sea Matilde, Mirta o Soledad Solari parecen no tener filtro. Lo que les viene a la mente lo dicen.

-Bueno, en general, las mujeres dicen lo que les viene a la mente. El hombre tiene otros límites, otras vueltas. En contraposición, una mujer de clase media con mucha necesidad económica está llena de situaciones límites que la obligan a manifestarse a los gritos o como sea. En una familia, la mujer es la que lleva la batalla.

-¿Esa batalla es la que te fascina tanto a la hora de crear esa batería de mujeres que compusiste a lo largo de los años?

-Lo que pasa es que alguna vez hice una mujer que tuvo éxito y después empezaron a preguntar por la próxima... Más allá de eso, creo a los personajes para contar cosas y hay conflictos de los últimos años que se pueden contar mejor a partir de una mujer. Cuando con Enrique [Pinti] escribimos Matilde queríamos hablar, en plena época de los militares, cómo se estaba viniendo abajo la clase media. Y eso es más fácil hacerlo con una mujer en medio de su casa y llena de problemas que con un tipo que se quedó sin trabajo. En una cocina saltan los problemas generacionales, económicos, de frustraciones... Yo jamás pensé que me iba a vestir de mujer en un escenario. Vengo del Conservatorio y, a lo sumo, en las horas libres nos disfrazábamos de mujer en broma. Después, nunca pensé que iba a terminar trabajando en el café concert, en sótanos... Con Carlos Perciavalle y con Nacha Guevara hemos actuado en la inauguración de una peluquería en la vereda misma. Claro que eran épocas que no teníamos un mango. Si a Nacha le ayudamos a pagar el parto con parte de lo que ganábamos. Era otro Buenos Aires.

-Ahora, en esta Buenos Aires, tanto Nacha como vos tienen una marquesina enorme en plena avenida Corrientes...

-Y Pinti, la suya... Somos todos de esa generación. El que siempre está incólumne es Alfredo [Alcón]. El es un ejemplo infernal para esta profesión. Es un tipo que en silencio se aprende un Shakespeare, que en silencio se aprende un Pirandello. ¡Y hay que hacerlo! Pero, en relación a lo de la marquesina, me sorprendería si llego al teatro y no encuentro la foto. ¡Si yo la retoqué en la computadora, le abrí el ojo...! Será por eso que no me sorprende tanto.

De la tele al teatro

Antonio Gasalla arrancó el año pasado en Mar del Plata con el espectáculo de Nito Artaza. También protagonizó la frustrada revista del Maipo mechando con alguna participación en el programa de Marcelo Tinelli y en el ciclo de Susana Gimenez. Durante semejante rally, se dijo que se había peleado con fulano y con mengano, pero él desmiente todo. "Yo no me peleo -se ataja-. Esas son cosas del periodismo, del periodismo del espectáculo que tiene la palabra «pelea» grabada antes de ponerse a escribir. Yo hace rato que no me peleo. Siempre pongo el ejemplo: me la pasé 25 años aclarando que no estaba enojado con Carlos Perciavalle. Tengo muchos años de psicoanálisis y a esta altura uno elige con quién pelearse, uno elige si quiere pasar por ese estado de autoagresión. Yo me divierto con la gente que hoy en día se pelea en broma, que después se insultan, se insultan y se terminan poniendo un abogado. ¡Es maravilloso!

-Eso situación la debés haber transitado en lo de Tinelli.

-Bueno..., estuve un día o dos. Pero esa tensión es más afuera del estudio que adentro. Antes uno tenía para defenderse su profesión, los años de trabajo; hoy en día entran de la calle. En el programa de Tinelli patinó gente que no se sabía quién era. Yo creo que no se puede forzar tanto la cabeza de la gente porque la gente sigue pensando igual. Los jóvenes se engancharán unos minutos con una pelea, pero de un artista les interesa lo que el artista les propone.

-Parecería ser que el rating no te da la razón.

-Sí, me da la razón. Lo que pasa es que estamos hablando de televisión y la televisión es un negocio y punto. Y si a la televisión le interesa que caigas desmayado al suelo te vas a tener que desmayar. Ahora no creo que desde un programa le digan a la gente: "Peleate".

-¿No?

-No. Contratan a gente que no se aguanta que se van a terminar peleando.

-Inteligentes.

-Totalmente.

-¿Vas a volver al programa de Tinelli?

-Estamos hablando. Pero la tele no es algo que me caliente demasiado.

-Pero en lo de Susana sos un clásico.

-Pero eso empezó por casualidad. Ella se había peleado con [Huberto] Roviralta, se venía el programa y era imposible no hablar del tema. Me llamaron de apuro para hacer de la abuela y ahí quedé para preguntar cosas que otros no se animaban. Llevamos siete años así. Yo quiero hacer otros personajes pero ella quiere la abuela, la abuela, la abuela y ahí está.

-¿Ya odias a la abuela?

-No, la amo. A mí me encanta actuar. El estado de actuación es de felicidad total. Por eso ahora hago Más respeto que soy tu madre .

Alejandro Cruz

Para agendar

Más respeto que soy tu madre, con Antonio Gasalla.

Metropolitan, Corrientes 1343. De miércoles a viernes, a las 21; sábados, a las 22; y domingos, a las 20.

Fuente: La Nación

La película platense “36 pasos” se estrena en EE.UU. en DVD

Estará disponible el 5 de febrero
Es un filme de bajo presupuesto con técnicos y actores locales. “Es un acuerdo en el que veníamos trabajando desde hace algún tiempo. Y finalmente llegamos a un acuerdo con una distribuidora de cine latino que se llama Maya y es bastante importante”, explicó a Diagonales el director del filme.

La productora de cine platense Paura Flic estrena en febrero su segunda película en DVD, 36 pasos, luego del éxito de Habitaciones para turistas, que tuvo una excelente crítica en el New York Times.
“Es un acuerdo en el que veníamos trabajando desde hace algún tiempo. Y finalmente llegamos a un acuerdo con una distribuidora de cine latino que se llama Maya y es bastante importante”, explicó a Diagonales el director del filme, Adrián García Bogliano.
“Es un lanzamiento interesante. Ya sabemos que la película va a estar en los Blockbuster de allá, aunque a diferencia de Habitaciones…, que tuvo estreno en salas y muy buenas criticas de medios en general, esta tuvo repercusión en medios especializados de terror”, contó el realizador.

Según algunos de los medios especializados que analizaron la película, algunos de ellos muy prestigioso en todo el mundo, 36 pasos fue la mejor película clase B del año pasado.
36 Pasos es una película de culto en cada territorio que transita. Además de ser editada en Estados Unidos, el filme saldrá en DVD en Alemania. Y el canal español Dark Teuve compró los derechos para emitirla. También hay interés por parte de distribuidores de Francia y Japón, por obtener los derechos de distribución en sus respectivos países.

La critica especializada en cine de genero remarca los valores de la película, que tuvo un presupuesto de 5.000 dólares. Marrit Ingman, de Austin Chronicle aseguró que “las chicas de Bogliano juguetean con una manguera en el jardín filmadas en cámara lenta, pero en poco tiempo nos damos cuenta que en la quinta donde están pasando las vacaciones las tienen prisioneras como si fueran chicas Troma en una exhibición pervertida de zoológico. Las reglas - silencio, obediencia, y felicidad - son impartidas por un hombre-chico de 140 kilos que, armado con un palo, corta dedos. Una vez inculpada la mirada voyerista, sádica y supuestamente masculina de su audiencia, Bogliano le da manija a la historia y acelera hacia un sangriento final idóneamente estilizado a la manera de la matanza de los giallo y los slashers ´Killer Party´ como My Bloody Valentine. No la llamemos feminista, pero hay algo evidentemente antipatriarca y satírico en la manera en que se entrena las mujeres para responder a un silbato y se las obliga a sonreír y a ser simpáticas, para luego hacerlas competir entre ellas para sobrevivir”.

El DVD, que estará disponible al público el próximo 5 de febrero, no podrá editarse en argentina, debido a que es una producción independiente de tan bajo presupuesto que no cumple con algunos requisitos legales, como pagos a los actores o los técnicos. “Es un contrasentido, porque todas las personas que trabajan en nuestras película quieren mostrarse a la industria, pero el llamado cine independiente es muy caro para nosotros y requiere de una inversión de 300 o 400 mil pesos”, afirmó Bogliano.

Fuente: Diagonales

jueves, 15 de enero de 2009

Fiesta Internacional de Teatro en Calles Abiertas FITECA 2009 Perú


Plazo para inscribirse: 30 de Enero de 2009

Esta es la nueva página de la Fiesta Internacional de Teatro en Calles Abiertas.
FITECA consiste en la presentación de Obras de Teatro para espacios abiertos (calles) de grupos de alto nivel profesional e internacional; dichas agrupaciones llegan a nuestro distrito a realizar un intercambio cultural que se basa en la convivencia con la comunidad, donde los vecinos hospedan a los visitantes en sus propias casas y se consolida con la presentación de sus espectáculos teatrales, con una asistencia masiva de público local, nacional e internacional.

LA CONVOCATORIA

• Pueden participar todas las compañías o grupos de teatro nacionales e internacionales que tengan un trabajo artístico para calle y para espacio cerrado. • Pueden participar grupos u organizaciones que dictan talleres para niños y jóvenes de teatro que tengan producto artístico teatral. • Pueden participar agrupaciones artísticas con pasacalles de danza, circo, música y teatro en cualquiera de sus manifestaciones, para presentarse el día 1 de mayo, día de la inauguración. • Plazo para inscribirse: 30 de Enero de 2009

VISITA NUESTRO BLOG

Este año es especial por muchos motivos, entre ellos, tenemos la visita de grupos de teatro de Colombia, Mexico, Chile, Argentina, Brasil, España, etc..

Fuente: http://www.fitecaperu.com/

Reestrena El día que Nietzsche lloró, una obra del circuito off

CARTELERA PORTEÑA
La directora Lía Jelín habló sobre su trabajo en este espectáculo. La obra, que ya realizó un centenar de funciones y fue vista por casi 20 mil espectadores en sus dos temporadas anteriores, viene de una gira que la llevó a los escenarios de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.

Luciano Cazaux y Pablo Mariuzzi encabezan el elenco de El día que Nietzsche lloró, pieza teatral que mañana inicia una nueva temporada en el teatro La comedia de Buenos Aires.
Se trata de la novela de Irvin Yalom que Luciano Cazaux adaptó al teatro y Lía Jelín dirige. “Volver a retomar una obra, y especialmente una obra compleja como esta, hace que una se vea obligada a profundizar más en el tema”, aseguró Jelín a Diagonales quien, pese a encarar la tercera temporada con este espectáculo, no se relaja ante el inminente reestreno.
La obra, que ya realizó un centenar de funciones y fue vista por casi 20 mil espectadores en sus dos temporadas anteriores, viene de una gira que la llevó a los escenarios de distintas localidades de la provincia de Buenos Aires.
–¿Es una tranquilidad reestrenar una obra que ya tiene tantas funciones en su haber o siempre hay algo que ajustar?
–Los actores ya han metabolizado la información inicial y pueden generar cosas de mayor calidad. Ahora, eso de tranquilidad, nunca.
La obra está ambientada en 1890. El incipiente psicoanálisis se ocupa de la histeria y un filósofo, nada menos que Friedrich Nietzsche, encarna la desesperanza de la civilización occidental: ese es el clima teórico intelectual de fines de siglo XIX. Entonces, un joven Sigmund Freud –que apenas tiene 24 años– observa el encuentro entre su maestro, el doctor Josef Breuer, y Nietzsche, aquél filósofo maldito precipitado tanto o más que su médico hacia el abismo de sus obsesiones. La historia narra la milagrosa cura de ambos mediante el amor y la amistad.
–¿Es más complejo encarar una obra que incluye personajes que fueron reales?
–Claro que sí, ya que en la memoria colectiva de los espectadores los personajes "del bronce" suelen estar estereotipados y es misión de la dirección humanizarlos y comprender sus reales dimensiones.

La puesta trabaja con dos planos, el del inconsciente y el de la realidad; y la escenografía busca instalar en el espacio ambos hemisferios: escaleras repetidas, proyecciones multimedia y superficies tramadas que sólo dejan ver invirtiendo la mirada, instalan a los personajes en un espacio onírico, que pudiera ser el limbo. El límite de éste ámbito es un plano circular donde se reflejan parte de los pensamientos, sentires y temores de los personajes. La época se evoca en el vestuario, que sin dejar de tener un carácter plástico dibuja rasgos de cada personaje: las mujeres aparecen en colores y texturas suaves, pero cada una dando pauta de su esencia. En los hombres, los colores son neutros y se exacerba lo angustiosamente intelectual de Nietzsche, escurridizo a la hora de mostrarse humano. El contraste y ausencia de color entre hombres y mujeres responde a que ellas son reflejos del imaginario de estos intelectuales de la época.
–¿Qué es más importante en esta puesta: los diálogos o lo que no se dice ?
–Haber podido dividir la puesta entre lo manifiesto y lo latente, hace precisamente que tanto los diálogos como la gestualidad, el vestuario, la escenografía y hasta la música tengan el mismo valor y se ayuden mutuamente.
–¿Considera que la obra le llega de la misma manera al público que sólo escucho hablar de Nietzsche y Freud, que al que está más empapado de estos personajes?
–Las preguntas fundamentales que se hace Nietzsche sobre su angustia existencial y Freud comenzando a pergeñar su fabulosa idea del psicoanálisis, son de un atractivo que supera el conocimiento profundo de estos dos grandes, ya que la crisis de los cuarenta es inherente a todo el mundo y la pregunta de que quizá ninguno de nosotros pueda ver al otro tal como realmente es no pertenece exclusivamente al conocimiento de esos personajes.

Fuente: Diario Diagonales

martes, 13 de enero de 2009

Cash se suma a la temporada

TEATRO EN LA CIUDAD
La nueva obra del director y autor del texto llega al Teatro Maipo el jueves a las 20.30. Cuenta con la participación de Gustavo Garzón, Norma Pons, Ronnie Arias, Juan Carlos Dual, Daniel Aráoz y Belén Blanco, en un show que promete cumplir las expectativas.

A l director no se le escapa nada. Por eso eligió convocar a un elenco algo “exótico” o “excéntrico” para que protagonicen su nueva obra teatral.

Al escuchar estos siete nombres, uno nunca creería que forman parte del mismo elenco. Pero Gustavo Garzón, Norma Pons, Ronnie Arias, Juan Carlos Dual, Daniel Aráoz y Belén Blanco le darán vida desde este jueves a Cash, en el Teatro Maipo. Pero a Muscari le parecía que iban a funcionar impecablemente. “La única forma de dedicarle tiempo y energía a las cosas que emprendo es trabajar con personas que me seduzcan y me parecía que la diversidad del elenco podía ser atractivo para mí”, destacó.

El director es también el autor de Cash, espectáculo que plantea la fuerza del dinero en el juego de las relaciones humanas. El escritor de la obra confesó que “era uno de los desafíos, porque le dedico mucho tiempo a lo que hago y mucha intensidad”.

Es la segunda vez que Muscari incursiona en el teatro comercial. Primero llegó el turno de la exitosa En la cama, también de su autoría. Fiel a no ser repetitivo, Cash es totalmente opuesto a su primer libreto.

La historia. Gira en torno a tres parejas que se reúnen en una agencia de tiempos compartidos para decidir dónde veranear.

La primera, interpretada por Norma Pons y Juan Carlos Dual, es un matrimonio divorciado, padres de tres hijas que la mujer no permite que vean a su ex. Ella tiene mucho dinero y se dedica al cultivo de soja, por lo cual toma un cariz político, mientras que el ex marido es dueño de la cadena de parripollos del país.

Otra es una pareja de gays, Gustavo Garzón y Daniel Aráoz, uno es arquitecto y la particularidad de su personaje es que durante toda la obra el público escucha sus pensamientos, incluso los deseos sexuales con otras personas que no son su pareja, pero los demás personajes no lo advierten. Por su parte Aráoz es un cosmetólogo.

La tercera pareja es de dos jóvenes, Nacho Gadano y Belén Blanco. Él es abogado y ella es secretaria del abogado de la competencia.

Es ahí donde entra en acción Ronnie Arias, para llevar la batuta del relator y poner en ambiente al público.

“A partir de ese cruce en la agencia, aparecen las miserias referidas al dinero y su desesperación por la plata. La obra básicamente habla del amor y la pareja con el vínculo del dinero en el medio”, cuenta el mismo autor de la obra, José María Muscari.

De miércoles a domingos, a las 20.30, Teatro Maipo, Esmeralda 449. Desde $50.

Fuente: El Argentino

lunes, 12 de enero de 2009

“Ser pedante es ser un estúpido”

Alfredo alcón, de muerte de un viajante a EL Rey lear
Para muchos es el mejor actor de la Argentina, sin embargo todavía siente miedo cada vez que sube al escenario. Mientras se despide de la obra de Arthur Miller, prepara el gigantesco texto shakespereano.

Leni González


Alfredo Alcón titubea. Como un novio atolondrado, las palabras se le agolpan y no se rinde ante ninguna. Busca la mejor pero duda de su elección hasta que la voz de un poeta o el recuerdo de una anécdota vienen en su ayuda. “Un gran autor lo diría mejor, a mí no me sale el término justo y quiero mostrarte el alma. Por eso balbuceo”, dice con ternura desvalida quien, en un rato, sobre el escenario y abrigado en el calor de un texto, dará luz para atraer todas las miradas. Ni el más acérrimo de sus detractores podría negar que cuando pisa el escenario el aire se corre para dejarle espacio. Desde el pasado sábado volvió al Paseo La Plaza (Corrientes 1660) con Muerte de un viajante, de Arthur Miller, junto a Diego Peretti, María Onetto, Sebastián Pajoni y Roberto Castro, la dirección de Rubén Szuchmacher y la producción de Pablo Kompel y Adrián Suar. Después de hacerla en 2007 y salir de gira el año pasado, retoma la obra durante tres meses, antes de empezar los ensayos de El Rey Lear, de William Shakespeare.

–¿Empezó a despedirse de Willy Loman?

–Por favor, tuteame. Mirá, hacer este personaje es uno de esos viajes maravillosos de los que uno no se olvida nunca. Pero no me da la imaginación más que para este nuevo encuentro; después, tengo tres meses para pensar en la despedida. Todos los días leo la obra, siempre lo hago, ¡y la cantidad de cosas que se descubren! Y todos los días, aunque te parezca mentira, es la primera vez, todos los días estamos muertos de miedo, enfermos, pero no por lo que piense el otro, sino porque te vas a encontrar con tus propios sueños y el miedo es decepcionarte de vos mismo más que a los demás. Por suerte es así porque la persona que sale segura al escenario es porque, como mínimo, no tiene imaginación. Hay actores que creen que se las saben todas y entonces los ensayos son sólo reafirmaciones de que el tono 14 mezclado con la cara 21 produce un efecto ya conocido.

–¿Los artistas no corren riesgo de caducar como el hombre gris que representa Loman?

–Supongo que algún gran pintor... Porque ahora se llama artista a cualquiera. Yo no me considero un artista, que es alguien que hace mucho más de lo que yo hago. Pienso que un gran artista o un gran pensador puede ver con lucidez y puede vivir sin esa enajenación. La actualidad de Willy Loman está en que de su alma no se habla, lo que importa es el éxito, lo que se puede lograr económicamente. Nos vendemos a nosotros mismos, como dice Miller. No importa el talento, sino que caigas bien y tengas relaciones. Pero aunque tengas éxito, todo es tan hueco que es la infelicidad; por eso las drogas, el alcohol, porque hay un vacío del alma y hay que llenarlo de ruido y cosas que nos entretengan. “¡Mirá para acá, para allá, divertite, entretenete, mové el culo! Que ésa es la felicidad”, te dicen. Y ser más rico no te hace feliz aunque a veces uno quiera creer que sí y trata de no sentirlo. Darte cuenta de que uno no es tan feliz como te prometen, ya sería un paso que no sé si alguien hoy puede dar porque es algo avanzado y rebelde, destructivo de todo el armazón. Es muy difícil decir “pará, pará, esto es lo que yo tengo ganas de hacer”. Eso es un momento mágico del que muy pocos seres humanos podemos gozar.

–¿En los últimos años el público se ha pauperizado culturalmente?

–Lorca llevaba a los pueblos analfabetos las mejores obras de teatro, las del Siglo de Oro, porque decía que ése era el lenguaje del pueblo que le había sido arrebatado. ¿Viste cuando dicen “vamos a hacer una comedia para la familia”? Como si la familia estuviera compuesta por imbéciles y el pensamiento fuera para unos pocos elegidos. Cuando la gente se encuentra con grandes autores –y no con los autores complicados al divino botón–, sin esfuerzo, como el aire, en seguida se conecta, es lenguaje humano, entrás. Pero es probable que, si te dan cosas para estúpidos, te vayas acostumbrando y, después, termines siendo estúpido. Eso es fascismo.

–Una vez contaste que la directora Margarita Xirgu te maltrató como actor. ¿El talento puede ir unido a la crueldad o al divismo?


(Sonríe ante el recuerdo) –Pero no era pedante ni soberbia. Los divos que conocí no lo eran. Me parece que eso es más común en la gente que tiene alguna condición y se asombra de que con tan poco tenga tanto y por eso necesita probarlo tratando mal a los demás. Pasa en el teatro y en cualquier oficina. Pero seguro que los golpes no te hacen crecer. No sé por qué me viene a la memoria Giorgio Strehler, un gran director italiano, un genio. Cuando estrenamos en Milán con el Centro Dramático Nacional de España, El público, de García Lorca, él venía a los ensayos y me llamaba temprano: “Andiamo a mangiare”. Yo pensaba que no era él, que debía ser un tipo sencillo al que mandaba porque no podías creer. Él me preguntaba a mí sobre cómo hacía yo los personajes. Tenía curiosidad por los otros, no se estaba mirando al espejo constantemente. Los autores mediocres pintan a los divos como serían ellos en ese lugar. Habrá casos, pero cuando hay tanto talento vislumbrás algo sobre la condición humana que te impide la estupidez. Ser pedante es ser un estúpido.

Y es, además, un riesgo que amenaza a los actores en la Argentina, según le explicó a Alcón la gran actriz catalana Nuria Espert: “Hace unos años (en 1996), actuamos en el Lola Membrives con el espectáculo Haciendo Lorca. A la salida la gente nos esperaba para saludar. Un día, ella, sorprendida por todo eso a lo que no estaba acostumbrada porque el público español es distinto, con mucho respeto, me dijo: ‘Alfredo, ¿esto no te hace mal?’. Porque uno puede creer que como te sale bien un papel te tienen que tratar de una manera especial (se ríe), te tienen que contemplar porque sos un ser muy sensible. Y no, es un trabajo, estás afiliado a la CGT y te pagan para que lo hagas bien”.

El Rey Lear, que protagonizará en La Plaza a mediados de año, también dirigido por Szuchmacher, acompañado por Roberto Carnaghi, Joaquín Furriel y Juan Gil Navarro, es el segundo en menos de dos años, ya que en 2008 lo hizo en el teatro Valle-Inclán de Madrid, con dirección de Gerardo Vera. Hubo otro intento, en 2006, para llevar el clásico al San Martín, pero Alcón se retiró del proyecto por desacuerdos con el director Jorge Lavelli, por lo que la puesta se concretó con el actor Alejandro Urdapilleta.

“Yo necesito profundamente al director, no puedo actuar sin director. Y cada uno trae su visión de la obra, que es tan rica y admite tantas maneras de representarla. Lo importante es que él no venga como que ya sabe cómo hay que hacerlo y que vos sos el tonto que en tres meses tenés que acceder a su sabiduría, sino que te permita buscar juntos, que el ensayo sea búsqueda. Claro que el director crea el clima de la búsqueda pero no te da las soluciones, deja abierta la puerta y no te dice ‘aquí te sentás porque a mí se me ocurrió hoy en el living de mi casa’”, generaliza Alcón, sin dar nombres.

–¿Un buen director puede inventar actores?

–En el cine, podés inventar un actor; en teatro, no, es muy difícil de camuflar. Un director no puede disimular a un mal actor; podrá hacerlo algunos días, pero después se va y la cabra tira al monte. Y un mal director puede malograrlo todo porque estás indefenso. Tiene que haber un equilibrio entre director y actores.

–¿Por qué no hiciste como Héctor Alterio o Miguel Ángel Solá y te radicaste en España?

–No, no, no. A mí este país me lo dio todo. No me dio más porque no tiene. Tengo el afecto del público y de mis compañeros. Es muy difícil vivir en un lugar donde uno no quiere morirse. Me encanta España, me tratan de lo mejor; pero puedo pasar un tiempo, no quedarme. En Madrid, soy un corcho flotando, no tengo raíces. No sé, acá en mi país me siento útil, me hago la ilusión de que ayudo y me ayudo a ver más claro, aunque dicho esto suena como que tengo una misión que cumplir.

–¿Qué es el éxito?

–A mí me lo definió el director Lluís Pasqual: él iba a entrar al teatro con Nuria Espert, donde trabajaban. Llovía, la gente hacía cola. Pasaron apurados, sin que los reconozcan y él alcanzó a escuchar a una señora que bajo el paraguas le dijo a una amiga: “Hace media hora que estoy aquí por una entrada para ver a esta mujer que no la soporto”. Eso es el éxito: aun los que no te soportan, te van a ver.

Siempre es la edad de la inocencia

Duilio Marzio (actúa en El último encuentro con Hilda Bernard y Fernando Heredia) dijo sin lamentarse que era inevitable que juventud y belleza dominaran al mundo. ¿La edad afecta el trabajo del actor?

–Depende de cada uno, de cada experiencia. Nadie tiene toda la razón. ¡Ni Duilio Marzio! (risas). Lo que importa es quién sos vos. Y vos no sos 40 ni 50, vos sos vos. Mirá, Lydia Lamaison me llamó y me contó: “Estoy armando un recital de poesías para tal lugar, ¿qué te parece, che?”. “Bárbaro –le dije–, no dejes de hacerlo.” No digo que los que no trabajan son vagos, depende de cada uno, hay que correrse del lugar en el que nos quieren poner, el mandato de hacer de “jovencito” o de “viejito”. No tiene nada que ver con uno. ¿Viste los ojos de Lydia? Tiene 22.

“Adrián Suar me cuida mucho”

Desde El amor nunca muere (Luis César Amadori, 1955), donde cortejaba a Mirtha Legrand, Alfredo Alcón filmó más de cuarenta películas tanto en la Argentina como en el exterior. La última fue En la ciudad sin límites (Antonio Hernández, 2001), en España, con Leonardo Sbaraglia. “Claro que el cine me sigue interesando. Pero lo que pasa es que siempre estoy con mucho teatro. Y yo no puedo hacer dos cosas a la vez, nunca lo hice. Cuando hacés teatro tardás en dormirte, tenés que bajar porque estás a mil por hora por dentro y lleva un tiempo. Y no podés levantarte a las seis para grabar. No digo que esté mal, yo no puedo. Me gusta mucho mirarme el ombligo”, reconoce.

Con respecto a la televisión, dice que le ocurre lo mismo, si bien Adrián Suar le arreglaba los horarios para que pudiera llegar cómodo a las grabaciones: “Adrián es un tipo que, si estuviera acá, ya estaría viendo si hay alguna corriente de aire. Me cuida con un afecto que a quién no le gusta. Y lo nombro a Adrián porque es quien me llamó últimamente (los unitarios Vulnerables, Locas de amor y Por el nombre de Dios). Antes hice mucha televisión, esos ciclos de teatro que ensayábamos un mes y nos parecía una vergüenza (se ríe). Pero no digo ‘aaahhh, qué época’ (ríe); no era mejor”.


Fuente: Crítica

domingo, 11 de enero de 2009

Actores ciegos reestrenan una obra de Arlt

BRILLANTE INAUGURACIÓN
El grupo de Teatro Ojcuro inaugura el Centro Argentino de Teatro Ciego. Con la obra "La isla desierta" de Roberto Arlt. Un ejemplo de vida.

A partir del 15 de enero el grupo Teatro Ojcuro reestrenará la obra "La isla desierta" de Roberto Arlt, en su nuevo espacio, el Centro Argentino de Teatro Ciego (Zelaya 3006, esquina Jean Jaures).

"La isla desierta", el espectáculo realizado en total oscuridad por actores no videntes y videntes, que desde hace 7 años llama la atención del público, ya cumplió 1000 funciones.

Conformados como asociación civil sin fines de lucro, durante la semana desarrollarán cursos y talleres orientados a personas no videntes y a la comunidad en general, promoviendo la integración social a través del arte.

Este nuevo centro será también un espacio de investigación y producción de nuevas obras teatrales y espectáculos bajo la técnica del teatro ciego.

El Pasaje Zelaya, con su inminente peatonalización y 4 salas teatrales en solo dos cuadras, pretende convertirse en un nuevo centro del teatro off, de Buenos Aires.

La pieza de Roberto Arlt, interpretada por el Grupo Ojcuro a partir de la ausencia total de luz se instala en la cartelera porteña como una experiencia que transita sensaciones olfativas, táctiles y auditivas donde la imposibilidad total de imágenes exige al espectador un ejercicio potenciado de los otros sentidos.

El texto plantea una invitación a reflexionar sobre el mundo moderno de seres humanos hacinados en una oficina. Los miedos latentes ante la imposibilidad de perder un empleo y la estabilidad conocida los alejan de sus instintos y deseos, dejando viejos sueños llenarse de polvo y telarañas, en el fondo de sus almas.

El silbato de un puerto cercano actúa como el "canto de la sirena", renovando las ganas de aventuras y amores; allí, el ordenanza se erige capitán de un barco sin rumbo, relatando fantásticas historias de exóticos mundos.

El Grupo Ojcuro funciona como cooperativa teatral de forma sostenida e ininterrumpidamente desde el año 2001, con espectáculos teatrales autofinanciados e independientes practicando la técnica del "teatro ciego".

Desde un primer momento el espectáculo fue visto como un medio para desarrollar una actividad artística diferente con la inclusión social como eje.

"La isla desierta" se presentará los jueves y viernes a las 21 y sábados a las 21 y a las 23.

sábado, 10 de enero de 2009

Ceci Gómez, la maquilladora de la Virgen

PLATENSES EN EL MUNDO
Todos pasan por sus manos: desde Juanes a la modelo que escandalizó al Vaticano. Hace 10 años vive y trabaja en México, "un país estratégico para el maquillador profesional, por la cantidad de oportunidades y avances técnicos que hay".
Cecilia Gómez es maquilladora profesional y su especialidad son las producciones para cine y televisión. Es platense, pero desde hace 10 años vive y trabaja en México, "un país estratégico para el maquillador profesional, por la cantidad de oportunidades y avances técnicos que hay".
Su historia comienza en la Facultad de Humanidades de la UNLP, donde se recibió de profesora de educación física. Ejerció como docente en la ciudad, donde la llamaban "la Negra Gómez" y luego se trasladó a Buenos Aires, para ser la personal trainer de Tini de Boucourt. "Un día comprendí que estaba muy cansada, que no quería transpirar más la camiseta" y se introdujo en el mundo del maquillaje: "Tini me abrió las puertas, y luego seguí perfeccionándome. Estudié en Bellas Artes, en el Teatro Colón y en el Centro Cultural Rojas", cuenta. Recuerda que su primer trabajo fue en la inauguración del Shopping Alto Palermo y las modelos que maquilló fueron Florencia Raggi y Daniela Urzi. Más tarde trabajó en Clarín y Pol-ka, hasta que en 2000 decidió cambiar de rumbo: "Es una pregunta que me hago siempre: ¿Por qué elegí México?, y nunca la puedo contestar. Sé que me tenía que ir de la Argentina, porque era el peor momento del país. Me fui con 500 dólares, bloquearon las cuentas de los bancos y tampoco podía volver, así que me la aguanté. Llegó mi primer trabajo, con Luis Miguel. Y a partir de ahí las cosas se fueron dando. México me brindó oportunidades de conocer a gente importante y de trabajar", relata Ceci. Llegaron las colaboraciones para diseñadores como Gerardo Dragonetti, Marcelo Senra, Christian Dior, Tommy Hilfiger, Ralph Laurent, Mancini y Polo. Y las producciones con artistas en los videos musicales: Juanes, Natalia Lafourcade, Ely Guerra, Maná, Julio Iglesias Jr., Pepe Aguilar y Molotov, entre otros.
Uno de sus últimos trabajos fue para la revista Playboy, de México. La producción fue para la edición de diciembre y la modelo argentina María Florencia Onori posó como la Virgen bajo el título "Te adoramos, María". La tapa generó polémica en el Vaticano y en el mundo religioso, pero vendió más de 80 mil ejemplares. "Terminé de hacer la producción y me vine para la ciudad, así que me enteré acá de todo el revuelo. Esa producción fue muy pensada, porque fue una interpretación desde todos los sentidos: desde el fotógrafo, David Eisenberg, hasta el vestuarista y la interpretación de la modelo, que fue fantástica. Yo trabajé con colores muy claros en su cara y en el cuerpo, que prácticamente no se ven, porque tenía que parecer que no estaba maquillada, y para mi fue uno de los mejores trabajos que hice en mi vida", revela Ceci.
Trabajó en la película High School musical 3, en la versión mexicana de la primera, que se filmó en la Argentina y en otro film de Disney, titulado Cansada de besar sapos, para el cual se llevó como compañeros a los peluqueros platenses Pablo Funes y Gonzalo Giordano.
Para Cecilia la clave de un buen maquillador profesional es "el ángel que tengas en las manos para comunicar" y reconoce que tras haber trabajado con artistas de toda Latinoamérica, lo que más le interesa en esta etapa de su carrera es el director, por eso su cuenta pendiente es trabajar con Almodóvar. Explica que el maquillador es como un "psicólogo portátil" del artista y que ella se fijo en la personalidad de quien maquilla, "porque si uno no tiene piel con la persona, no funciona".
Ceci regresó al país para presentar un trabajo de maquillaje de alta definición. El proyecto está en vías de desarrollo en la Universidad del Alto, en la provincia de San Luis. "El maquillaje de high definition se trata del cambio de la imagen a través de los productos, que son de menor resolución para mayor visualización a través de la pantalla. El objetivo es el cambio de las técnicas para trabajar. En la Argentina no se incorporó esto, y mi intención es formar parte de las tecnicaturas que hay en la Universidad para poder capacitar a la gente". Ella hizo la propuesta y desde la casa de altos estudios lo están analizando, porque "si bien en Buenos Aires se hace mucha producción, falta calidad de trabajo, hay negatividad, conformismo, muchos profesionales no están actualizados, entonces prefiero formar una camada de gente nueva y sin vicios".
La profesional tiene pensado vivir la mitad del año en la Argentina y la mitad en México. Y trabajar, como ella misma dice: "El maquillador profesional se vuelve el pintor de un cuadro viviente".

Fuente: Diario Diagonales

Pinter básico

Harold Pinter
Dramaturgo, actor, director
Londres, 1930-2008

Figura central para el teatro de Occidente del siglo XX, recibió el Premio Nobel de Literatura en 2005, año en el que abandonó su actividad escénica para lanzarse en la arena política. Muy influyente para toda una generación de teatristas argentinos, entre sus obras se cuentan La habitación (1957), El montaplatos (1957), La fiesta de cumpleaños (1958), El cuidador (1959), El amante (1963), Los enanos (1963), La vuelta al hogar (1965), Viejos tiempos (1971 y Tierra de nadie (1982).

Detrás de lo que las palabras callan
Harold Pinter produjo con su muerte la pausa pinteriana definitiva. Fue uno de los más grandes dramaturgos del siglo XX y exploró como nadie lo que las palabras callan. Sus personajes se revelan menos por sus réplicas que por sus silencios y balbuceos. También, en muchas de sus radicales declaraciones públicas, apuntó directamente a los núcleos fraudulentos del lenguaje que maneja el poder mundial, especialmente en frases como "eje del mal", "intervención humanitaria" o "guerra preventiva". Al recibir el Nobel de Literatura en 2005, arremetió contra el primer ministro inglés Tony Blair y el presidente de EE.UU. George W. Bush, de quienes dijo que deberían ser juzgados en un tribunal penal internacional.

Había nacido el 10 de octubre de 1930 en el seno de una modesta familia londinense de origen judío. Conoció desde chico el antisemitismo y el miedo: tenía 9 años cuando estalló la II Guerra Mundial. Ya adolescente, pasó por la carrera de Letras y por la Real Escuela de Arte Dramático de Londres hasta que se unió a una compañía teatral itinerante. A comienzos de los 50 escribió sus primeros guiones radiofónicos y teatrales, se casó con la actriz Vivien Merchant, nació su hijo Daniel y alcanzó su primer éxito con La fiesta de cumpleaños. La crítica calificó inicialmente su obra de "incomprensible", pero pronto se reconoció su parentesco con Beckett, Ionesco y Artaud. Con El cuidador sedujo a las vanguardias europeas, que lo incluyeron en la generación de los jóvenes iracundos de los 60. La disidencia estética e ideológica de la época se identificó con textos como El amante (1962), Silencio (1968) o Viejos tiempos (1970) por el modo como se explora en ellos la dificultad humana para comunicarse. Sus personajes creen que saben o que eligen no saber, pero en realidad ignoran casi todo acerca de sí mismos.

La escritura dramática de Pinter alcanza difusión mundial con su trabajo como guionista junto a cineastas como Joseph Losey (El sirviente, Accidente, El mensajero), Karel Reisz (La amante del teniente francés), Paul Scharder (El placer de los extraños) o su versión de El proceso, de Kafka. Escribió Traición, inspirándose en la crisis de su primer matrimonio, que terminó en divorcio. En 1980 conoció a la escritora Antonia Fraiser, con quien se casó y a quien dedicó algunos de los poemas de los últimos años. En 2001 dijo: "Uno necesita dos cosas para sobrevivir cuando tiene una enfermedad como ésta: un cirujano brillante y una mujer brillante; yo tuve la suerte de tener las dos."

En esa época inició un progresivo tránsito de la dramaturgia a la poesía. "No quedan palabras por decir / sólo nos quedan las bombas / que estallan en nuestra cabeza", se lee en uno de sus poemas fechado en 2003, año de la invasión a Irak. Hoy los criminales siguen produciendo palabras y detonaciones igualmente letales. Pero Pinter ya dijo lo que debía ser dicho. Su silencio es un recurso poético. Para que el grito de las víctimas no deje de oírse.

Olga Cosentino

Fuente: revista ñ

El hombre que reinventó el silencio

UN MUNDO POLITICO.
Desde sus primeras obras, Pinter exploró un territorio habitado “por tristes ciudadanos de una intimidad asediada”.

Dramaturgo fundamental del siglo XX, Harold Pinter cimentó una obra que hace foco en la dificultad humana para comunicarse. En un texto exclusivo, el escritor chileno Ariel Dorfman evoca a su amigo, muerto en Londres el 24 de diciembre.

Por: Ariel Dorfman

Fue en Chile y a principios de los años sesenta que por primera vez asistí a una obra de Harold Pinter, y fue una experiencia que alteró mi vida y mi literatura para siempre.

Lo más insólito de esa hora y media en que presencié El montaplatos fue cuán reconocible me resultó de inmediato aquella producción, casi familiarmente latinoamericana, pese a que había sido concebida en un inglés elíptico por un autor del distante barrio londinense de Hackney. Esa sensación de cercanía con Pinter la fui confirmando en los años que siguieron. Con cada obra teatral suya que conocí –y las devoré todas– se me fue haciendo más indispensable, más irremplazable. Fue Pinter el que me demostró cómo el arte dramático puede ser lírico sin versificar, poético por su mera capacidad de bucear en los ritmos enterrados de nuestras mágicas conversaciones cotidianas. Y me susurraba que a menudo hablamos, no para revelar lo que sentimos o pensamos, sino para esconder nuestra interioridad, para evitar aquella revelación. Y no tenía miedo del silencio ni de que sus personajes tartamudearan o cayeran en una retórica inescrutable. Y comprendía Pinter que si empujas con suficiente encarnizamiento aquello que llamamos lo real, si lo empujas con desesperación y porfía, es posible que se nos abra otra dimensión, algo fantástico, absurdo, delirante. Y sugería que las peores alucinaciones del miedo no deben estar inmunes del péndulo lacerante del humor. Pero todas estas lecciones de dramaturgia palidecieron comparadas con lo que me enseñó Pinter acerca de la existencia humana, acerca de –me atrevo a usar esa palabra– la política.

Desde el inicio, me visitó la intuición de que Harold Pinter estaba explorando un mundo profundamente político. No en el sentido patente y claro con que, a partir de la década de los ochenta, armaría obras en que sus personajes sufrían los embates de un estado policial, a la merced de un ejército o un dictadorzuelo o el torturador de turno. En las primeras, sobresalientes obras de Pinter de los años cincuenta y sesenta, su imaginación no tenía interés en disputar la arena de lo público ni tampoco, aparentemente, cambiar o mejorar el mundo. Sus protagonistas eran, por el contrario, los tristes ciudadanos de una intimidad asediada, únicamente obsesionados con la supervivencia personal y no colectiva.

Y, sin embargo, al atraparnos en aquellas vidas, Pinter estaba revelándonos las muchas gradaciones y degradaciones del poder con una brutalidad que no había remarcado yo antes en otros autores supuestamente dedicados a examinar la urgente contingencia política. Todo el poder, todo dominio y toda liberación comienza allá, nos decía Pinter, en esas habitaciones claustrofóbicas donde cada palabra cuenta, cada pequeña expresión puede traer la derrota, cada frase puede que se pague con alguna secreta moneda de futuro sufrimiento. ¿Quieres liberar a la humanidad de la opresión? Miren hacia adentro, miren hacia el lado, miren y registren la escondida violencia del lenguaje. Nunca olviden de que es en ese vocabulario donde se origina la otra violencia paralela, la que se cierne sobre el cuerpo ajeno.

Dos hombres en un sótano que deben matar a alguien. Un viejo vagabundo que se instala como cuidador en un aposento desolado. Una celebración de cumpleaños interrumpida por invasores insensatos y torpes. Una mujer que plancha y cocina mientras sospecha que alguien quiere echarle de su domicilio. Un hijo que retorna con una mujer enigmática al hogar corrupto del que huyó hace muchos años atrás. Escenas primordiales de traición y amenaza que podían estar transcurriendo en cualquier rincón de nuestro planeta, encarnaciones de un vasto paisaje del terror, la condición precaria en que reside la gran mayoría de la humanidad contemporánea, la historia ignorada del siglo veinte y probablemente de los siglos que lo han de suceder. Fue natural que yo proyectara sobre esas existencias nacidas en Inglaterra las sombras perturbadoras de mi propia Latinoamérica. ¿Cuántos Davies sin casa cruzaban las calles de Santiago de Chile? ¿Cuántas mujeres llamadas Rose o Rosa temían y deseaban un visitante desde su pretérito imperfecto? ¿Cuántos sicarios no se toman el tiempo en los subsuelos de Buenos Aires ayer, cuántos no nos estaban esperando mañana en algún subterráneo de San Pablo?

¿Y cómo contar esas historias, cómo respetar la incertidumbre de aquellas existencias al borde de la extinción, cómo desnudar esas máscaras, y hacerlo con ternura, hacerlo con amor hacia aquellas víctimas de su propia ilusión? Pinter había descubierto el secreto.

Y toda mi vida me ha rondado ese descubrimiento y ese talento, tan trastornado por sus obras que el primer libro que escribí, a los veintitrés años fue un examen de su teatro. Tanto me rondó Pinter que, muchos años más tarde, cuando empecé a escribir yo mismo en ese género, fueron su influencia y su estética las que me guiaron, hasta el punto de que le dediqué La muerte y la doncella. A esas alturas, ya nos habíamos hecho amigos, él y yo y su mujer Antonia y mi Angélica, pero todos nuestros encuentros y excursiones y cenas eran, de hecho, formas de continuar una conversación que entablé con él antes de que me honrara con su afecto. Sus personajes se caracterizaban por ser incapaces de comunicarse entre sí, por hallarse perdidos en el pantano de una soledad impenetrable, pero Pinter mismo jamás se sintió plagado por esa reticencia, siempre se hizo absoluta y meridianamente comprensible.

Ya en esa primera ocasión en que presencié una obra suya en Santiago supo Pinter desterrar, simplemente al darle un nombre, mi propio desamparo. Ahora que está presumiblemente muerto, ahora que debo enfrentar un mundo en que no podré llamarlo por teléfono y escuchar su voz seca y rasa, ahora que no voy a poder sentarme, como lo hemos hecho en Londres y Nueva York, en Gales y París y Edimburgo, ahora que no voy a poder conspirar con él para denunciar la última tropelía y el penúltimo abuso de los derechos humanos, ahora que el correo nunca más me traerá sus nuevos poemas o pensamientos, lo que me queda es lo mismo que descubrí hace cuarenta y cinco años en la lejanía de Santiago cuando me encandiló esa primera obra, no me queda otra que esperar que habrá de seguir ayudándome a mí y a tantos otros a desentrañar los misterios de nuestra época gloriosa y miserable, lo único que me queda es agradecer la ferocidad del corazón con que persiguió la verdad de nuestra inmensa condición humana.

Fuente: revista ñ

viernes, 9 de enero de 2009

Veronese y Quinteros, padres de la Fiesta del Teatro porteña

Del 18 al 22 de febrero
La noche canta sus canciones dirigida por Daniel Veronese y Fin de partida realizada por Lorenzo Quinteros y Pompeyo Audivert seleccionadas para la Fiesta del Teatro porteña. El drama del noruego Jon Fosse, el autor noruego y la pieza Samuel Beckett salen a escena del 18 al 22 de febrero. El Instituto nacional del Teatro distribuyuó hoy la lista de obras seleccionadas para el la próxima Fiesta CABA 2008 que se realizará del 18 al 22 de febrero de 2009

La Fiesta del Teatro de la Ciudad de Buenos Aires 2008 (CABA 2008) que tendrá lugar en diversas salas de la Ciudad.

Este encuentro, que organiza la Delegación Capital del Instituto Nacional del Teatro, tiene como objetivo final la selección de dos obras, que participarán de la Fiesta Nacional del Teatro.

El Jurado que seleccionó compuesto por cinco personalidades del quehacer teatral: Víctor Bruno, Ana María Casó y Pedro Espinosa preseleccionó: "La noche canta sus canciones· dirigida por
Daniel Veronese y "Quién no es salvaje" a cargo de Mabel Dai Chee Chang.

También "Sos Vos" con puesta en escena de Enrique Federman, "La conspiración de los objetos" dirigida por Diego Cazabat y la obra "Lote 77" a cargo de Marcelo Minino.

Finalmente, estarán en escena: "Apenas el fin del mundo" (Cristian Drut), "Ivanov" (Piero Anselmi),
"Stéfano" (Guillermo Cacace), "Tercer cuerpo" (Claudio Tolcachir), "Fin de partida" (L.Quinteros / P.Audivert), "La maña" (Vanesa Weimberg) y "Juanito... a la orilla" (Celeste López).

Fuente: El Argentino

jueves, 8 de enero de 2009

La Fabriquera, publicado El Cubo, diario El Día

La fabriquera y su presente itinerante

Por Cecilia Famá

Las chapas grises características del frente de la casa de 2 entre 40 y 41 -que supo albergar durante 12 años a la sala teatral La Fabriquera- siguen intactas. Pero desaparecieron los carteles, los afiches de los cursos, las fotos de las obras. La fachada se modificó apenas. Y el interior bastante: muebles, escenario, luces y gradas desparecieron. Sin embargo, aún resuenan las voces de Raquel y Ronnie, los hermanos Raúl y Paúl, y de los integrantes de la particular familia de “Ultimas cosas”. Es que ése, el del 477 de la calle 2, ya no será jamás un inmueble cualquiera; seguirá habitado por los espíritus de los mil y un personajes que allí se gestaron y tanto supieron conmover al público.

¿Qué pasó con La Fabriquera? ¿Cerró? En octubre hubo una serie de fiestas de “despedida”, en la que anfitriones y amigos compartieron espectáculos, música y tragos para decirle adiós a la casa. Cuestiones económicas y la desvinculación de uno de los miembros fundadores del grupo derivaron en la actual carencia de espacio físico donde desarrollar las actividades. En estas condiciones, estiman Laura Valencia y Patricia Ríos –actuales directoras artísticas-, concebirán al menos el comienzo de la temporada 2009, para la que solo restan un par de meses.

“La casa era mía y del (actor y dramaturgo) Pollo Canevaro”, recuerda la bailarina, coreógrafa y dramaturga Laura Valencia: “en 1996 arrancamos con el proyecto, al que luego se fue sumando más gente. Al poquito tiempo el Cabe (Mallo), más tarde Pato (Patricia Ríos). Lo cierto es que a fin del año pasado tuvimos que vender la propiedad y ahora estamos viendo si alquilamos un lugar… Mientras tanto, hacemos cosas en otros espacios. El año pasado yo empecé a abrir un poco el juego: presenté una obra (´Dibujando en el agua me parece ver el inexplicable espectáculo que ha sido la vida´) en el Galpón de La Grieta, donde también hicimos una instalación en un auto; y llevamos ´Mar de Fondo´ a San Luis. Ahora estamos de vacaciones, y es muy probable –por la situación económica que se está viviendo- que durante buena parte de 2009 presentemos obras en lugares que no nos serán propios, hasta que encontremos nuestro lugar”.

En la casa que cerró sus puertas en noviembre, desde 1996 se estrenó más de una decena de obras: “El hacha”, “7 cabritos. Pléyades” y “Ultimas cosas” (de Canevaro); “Eterna” y “No me muevo hasta que el agua me llegue al cuello” (de Valencia); “Lazos sanguíneos”, “La frontera. O tan ávidos de amor como de sangre”, “Mala jugada” (de Ríos), y otras tantas tan recordadas por el público del teatro independiente platense, como premiadas en concursos de la Comedia Provincial y Municipal.

Lo cierto es que la usina creativa no está detenida; sigue andando: “La Fabriquera continúa; sólo que mutó… por el momento está itinerante”, le gusta decir a Valencia.

miércoles, 7 de enero de 2009

“El teatro es una herramienta de cambio”

La platense Jimena Duca realizó una obra sobre tráfico sexual a pedido de la ONU. Metódica, estudió Artes Combinadas en la Universidad de Buenos Aires para tener conocimientos teóricos, se formó como actriz y, en 2003, su marido ganó una beca para estudiar en los Estados Unidos.

Jimena Duca tocaba el piano desde chica y pensaba que iba a ser concertista. Pero, a los 16 se dio cuenta que no iba a poder pasar 8 horas al día sola y se volcó al teatro. Metódica, estudió Artes Combinadas en la Universidad de Buenos Aires para tener conocimientos teóricos, se formó como actriz con Raúl Serrano y, en 2003, cuando apuntaba a la dirección, su marido ganó una beca para estudiar en los Estados Unidos. Y allá fue, a terminar de formarse una carrera. Hizo un master y salió de un curso en el Instituto Internacional del Teatro Saratoga convencida de que podría conquistar el mundo. A los pocos días, recibió un llamado de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). A los 33 años, la platense Jimena se convirtió en la primera directora de teatro en presentar una obra financiada por el organismo internacional. La obra que creó con sus compañeros neoyorquinos se llama Mika y está inspirada en Susana Trimarco, la mujer que después de sufrir el secuestro de su hija Marita Verón en 2002 comenzó una lucha con la que recuperó a 150 chicas secuestradas en la Argentina por redes de tratas de personas para la explotación sexual.
Duca pasó por La Plata para saludar a su familia y recordó su infancia en la escuela Nº 5; su paso por el bachillerato de Bellas Artes, en el que conoció a sus mejores amigos y aprendió que el arte puede cambiar el mundo, y también se acordó de su maestra de piano, Susana Rome, que le inculcó el respeto por la disciplina y eso de ponerse metas porque podría llegar a donde se propusiera. Y se tomó una tarde para una entrevista con Diagonales en Plaza Belgrano.

LA CARRERA. En Nueva York, Duca fue oyente en la Universidad de Columbia y se ganó una beca para un master en la Universidad de Nueva York. Iba cuatro veces por semana al teatro. Hizo una pasantía en el Soho Rep y en junio de 2008 hizo el curso que iba a permitirle tener la confianza para encarar la propuesta que le hizo Rachel Mayanja, la consejera del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon.
"Saratoga fue un antes y un después. De ahí salís creyendo que conquistás el mundo", explicó Duca. En ese momento la invitaron a sumarse a la campaña mundial contra la violencia hacia las mujeres. La propuesta era tentadora: crear una obra original para ser presentada apenas cinco meses después. Duca le contó la novedad a su grupo Tiyatroglobal y dobló la apuesta: "Se pensaron que nosotros, los artistas, íbamos a hacer algo. Pero ahora creen que el teatro puede ser una herramienta de cambio. A medida que fuimos trabajando, empezaron a ver al arte de otra manera. No nos achicamos, y les hicimos poner mucha plata. Les exigimos que la obra se presentara en el mismo lugar en el que ellos discutían".

EN LA PLATA. La Madre de Plaza de Mayo Adelina de Alaye fue invitada a la conferencia de prensa en la que Duca contó su experiencia artística. Durante la charla, Adelina le dijo a Duca que Vidas Robadas, Montecristo y los programas de Televisión por la Identidad que dieron en Telefé "sin duda ayudaron mucho, pero yo lo viví y para mi fue imposible verlos. La ficción me molesta, pero por las fotos que veo, tu obra parece ser diferente".

La pieza se llama Mika en homenaje a Micaela, la hija de Marita, que tenía 3 años cuando su mamá fue secuestrada el 3 de abril de 2002, en la ciudad de Tucumán. Su hilo conductor es la historia de Trimarco, a quien Duca entrevistó en la fundación de esa provincia que brinda un hogar a las chicas rescatadas en todo el país. La obra denuncia la violencia de género, la corrupción policial, la mirada esquiva de la Justicia y la indiferencia de las autoridades para combatir la explotación sexual.

"En Mika nadie actúa de Marita Verón. Ella es la ausencia. Tampoco mostramos a los villanos. Hay policía corruptos y jueces que miran para otro lado, pero no aparecen los cafishios de las chicas", describió la directora. Y agregó: "Usamos símbolos para ver qué hace la comunidad, la Policía, la Justicia. Hacemos que la mamá vaya de un juez a otro para que se muestre el sistema que se niega buscar a su hija, para que lo ocurrido pueda ser analizado por el espectador".

El texto está cruzado por un cuento infantil, Caperucita roja: "Es lo más parecido a la historia de un secuestro de una mujer. El lobo es el tratante y el cazador es quien la libera", describió.
Mika se estrenó el martes 25 de noviembre en conmemoración del Día Internacional por la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, en la sala de discusiones del edificio de la ONU, en la 1ª Avenida y la calle 46. El surcoreano Ban Ki-moon, ofició de anfitrión. La obra se repetió el 1º de diciembre en el Día Internacional de Lucha contra el Sida y, un día después, en el consulado argentino en Nueva York.

Un modelo para crear. La idea que empezó a crecer en la cabeza del secretariado general de la Organización de Naciones Unidas (ONU) es que Mika empiece a girar por el mundo. Y Jimena Duca cree que eso es posible, porque la obra es "un modelo para crear que está basado en técnicas de composición". Y tal vez pueda comenzar a girar por América Latina en marzo, con un estreno que podría ubicarla en La Plata. "Está muy verde", aclaró Duca, aunque confirmó la posibilidad de que el elenco neoyorquino comience a formar otros elencos y que la obra se multiplique para que, desde la ONU, se extienda a todos los rincones del planeta.

martes, 6 de enero de 2009

Sube el telón en Baires

La oferta teatral en la Ciudad
Enero ofrece un abanico de propuestas a lo largo de la calle Corrientes: musical con aire brasileño, una desopilante sexóloga o un éxito del mundo del ciberespacio.

"No queda nadie en la Ciudad”, dice un taxista dando cuenta de las calles vacías y la ausencia de pasajeros. Es cierto, muchas almas de esta poblada city se han ido de vacaciones, a la Costa, a las sierras, o al deseado Brasil. Y, también, como todos los años, los espectáculos del verano se unieron a este éxodo estival, y llevaron a los diferentes sitios sus elencos. Sin embargo, muchas compañías apuestan a un público citadino, y estrenan productos que vuelven a jerarquizar el teatro local.

Tres en la cama. Casi con el nuevo año, el 3 de enero, arrancó en el Teatro Broadway (Av. Corrientes 1155), Doña Flor y sus dos maridos, la primera versión musical, luego de su estreno en más de 40 países, basada en el célebre libro del brasileño Jorge Amado. La ardiente protagonista, Doña Flor, está interpretada por Emme Vitale, hija de Lito, y sus dos maridos son Miguel Habed, como Vadinho, y Marcelo Mazzarello como Teodoro, la suegra la interpreta María Concepción César. Los más de 18 artistas en escena contarán la historia que transcurre en la ciudad brasileña de Bahía. Doña Flor vive con su marido Vadinho, a quien le perdona sus continuas infidelidades. Pero, él muere de un infarto en pleno carnaval. Aunque Flor está convencida de que nunca más encontrará otro hombre que le haga perder los sentidos, Teodoro, un farmacéutico de mayor edad, llega con una fidelidad a toda prueba. Teodoro y Flor se casan, pero una vez acostumbrados a esta nueva vida, el espíritu de Vadinho aparece. A partir de allí se desencadenan las situaciones más hilarantes.

Más estrenos. El 2 enero fue el turno de La forma de las cosas, en el Multiteatro (Av. Corrientes 1283), una comedia negra de Neil Labute –el mismo autor de Gorda–, donde Daniel Veronse dirige a Fernán Mirás, Griselda Siciliani, Magela Zanotta y Sergio Surraco. Aquí la trama gira en torno a los límites del arte contemporáneo, aunque su tema básico es la manipulación de las relaciones humanas. Las funciones son de miércoles a domingo a las 21, sábados a las 23, desde $ 80.

También el 2 reestrenó en el Teatro Petit Tabaris (Corrientes 829), la 4ta temporada de Cómo tener sexo toda tu vida con la misma persona, de Mónica Salvador, con dirección de José Luis Quiroz. Salvador crea un personaje desopilante: Annette Poche, una sexóloga recién llegada de Europa que se introduce en la vida erótica de las parejas, con sus vicisitudes y altibajos, dando remedios insólitos para superar las diferentes crisis. Las funciones son de jueves a sábados a las 22, y domingos a las 21, entradas desde $60.

El sábado 17 de enero, a las 23, se estrena Leterno, unipersonal arriesgado de Mariano Bassi (actual artista de Fuerzabruta -De la Guarda y seleccionado para el Cirque du Soleil) en un lenguaje que va del grotesco al clown, de la tragedia al absurdo, de la lucidez a la locura. En Belisario Club de Cultura, Corrientes 1624. Entrada $ 20.

Fuente: El Argentino

lunes, 5 de enero de 2009

STGO A MIL 2009: Körper de Sasha Waltz & Guests


Sobre la fragilidad del cuerpo, su arquitectura y nuevas fórmulas para habitarlo nos habla Federico Zurita en la crítica de “Körper”, obra alemana de la compañía Sasha Waltz & Guests presente en Stgo a Mil.

Por Federico Zurita / Fotos: Gabriela Lobos.

Körper (Alemania), que significa cuerpo, es un espectáculo escénico de danza, estrenado el año 2000 por la compañía alemana Sasha Waltz & Guests. La misma coreógrafa que le da nombre a la compañía es la creadora y directora de este montaje que en esta ocasión, con solo dos presentaciones en el Teatro Municipal de Santiago, llega a la XVI versión del Festival Santiago a Mil.

El montaje está construido de forma fragmentaria a partir de una serie de cuadros interpretados por trece bailarinas y bailarines. En estos cuadros el cuerpo se convierte en el foco de la descripción y, luego, de la reflexión. Los cuerpos en escena se convierten en órganos de un cuerpo mayor que se construye a partir de retazos entrelazados (tal como lo hace, también, este montaje). De esta forma, en medio de la reflexión sobre la materialidad del cuerpo, se instala la idea de arquitectura y de fragmentos actuando de forma concatenada, haciendo que cada parte afecte el funcionamiento de las otras.

Los cuerpos (o los órganos del cuerpo) responderían a una lógica de trama compacta, donde la perfección dependería de un sustento más frágil que robusto. “Este es mi cuerpo (…) no lo elegí, nací más o menos así. Ahora tengo un metro ochenta y cuatro de altura, mi peso es de veintiún kilos y medio y dentro de mi cuerpo tengo doce litros de agua. Tengo una cabeza, una boca pequeña y dos grandes ojos marrones. No nací con los bellos ojos verdes de mi madre, no pasó, pero nací con todas estas marcas negras en la piel y mucho pelo de la parte de mi padre (…) nunca me he hecho una radiografía, pero creo que mis pulmones deben estar bastante negros”, señala una de las muchachas que componen el entramado, en uno de los pocos momentos hablados de la puesta en escena. Pero pese a esa fragilidad, el cuerpo funciona, adquiriendo cada órgano funciones y valores cuantificables.

Sin embargo, en medio de la concatenación (impensada tal vez si un órgano fuese diferente o no estuviera) aparecen cuerpos con arquitecturas imposibles, que se desplazan con la misma naturalidad de los cuerpos que conocemos y que nos parecen que no podrían ser de otra manera. El cuerpo se despliega, entonces, en nuevas fórmulas, pues esa sería la forma primera de habitar la realidad (aunque quizás los adherentes de la supremacía de las ideas nos quieran censurar por el gesto de materialismo que estamos manifestando con estas palabras).

En medio de esta reflexión en torno a la arquitectura del cuerpo y la escenografía propicia los entramados, ésta se desmantela para dar espacio a la reorganización de la estructura de órganos. La música (escasa) evoca los infinitesimalmente pequeños sonidos que podrían estar produciéndose en el flujo de la sangre, en el crecimiento de los huesos, en la fractura de una pestaña y en cada acto que deje marcas en el cuerpo.

Körper
Dirección: Sasha Waltz.
Autor: Sasha Waltz.
Compañía: Sasha Waltz & Guests.
Elenco: Davide Camplani, Juan Cruz Díaz de Garaio Esnaola, Luc Dunberry, Annette Klar, Nicola Mascia, Jeroen Mosselmann, Michal Mualem, Virgis Puodziunas, Claudia de Serpa Soares, Xuan Shi, Takako Suzuki, Laurie Young, Yael Schnell.
Duración: 1 hora 30 minutos.
Fecha: 5 y 6 de enero.
Sala: Teatr Municipal de Santiago (Agustinas 794, Santiago).
Horario: 20:00 hrs.

Fuente: indie.cl