domingo, 18 de mayo de 2008

Radiante, visual y desgarradora

Maricel Alvarez se entrega entera al servicio de la escena

Sophie Calle, Emilio García Wehbi y Maricel Alvarez: una tríada artística perfecta

Dolor exquisito , de Sophie Calle. Traducción y versión de Ricardo Ibarlucía, Dirección: Emilio García Wehbi, Actriz: Maricel Alvarez, Actores en video: Guillermo Arengo, Blas Arrese Igor, Pompeyo Audivert, Cristina Banegas, Osmar Núñez, María Onetto, entre otros. Diseño de luces: Alejandro Le Roux, Diseño de escenografía: Juan Lázaro. Diseño de vestuario: Martín Churba y Andrea Saltzman. Música y sonido: Marcelo Martínez. Sala Beckett, Guardia Vieja 3556, Sábados, a las 21. Duración: 70 minutos.

Nuestra opinión: Muy buena

En el barrio, cuando alguien dice estar sufriendo, la vecina lo consuela diciendo que lo entiende, que está con él, junto a él, en él. Pero, sin embargo, sabemos que si hay una experiencia intransferible, pero fuertemente ritualizada, es la del dolor. Y uno de esos rituales es la repetición. Allí es precisamente donde el teatro tiene mucho para decir. La obra es la reelaboración de una experiencia artística producida por una de las grandes divas del arte francés contemporáneo como es Sophie Calle. Ella obtuvo una beca para ir a Japón durante un tiempo, pese a la desaprobación de su pareja. Con el final del viaje, llegará la separación y el inevitable dolor y fractura que ello produce.

En tanto artista, Calle realizó su propio exorcismo, que devino en muestra y en libro. Recurrió a sus amigos para que contaran el momento doloroso que mayor impacto les produjo, y así, de relato en relato, de experiencia en experiencia, de repetición en repetición, el dolor fue cediendo el paso a una sensación de ajenidad de la experiencia.

Con este material que ofrece Calle, el director y la actriz Maricel Alvarez hicieron su propio viaje por Japón, siguiendo los caminos de la artista francesa y armaron su propia experiencia, a mitad de camino entre la ficción y la realidad. La obra, como suele ocurrir cuando García Wehbi produce en la escena independiente (por fuera del Teatro San Martín y de su grupo Periférico de Objetos), hay que mirarla en su totalidad. La experiencia no concluye con lo escénico sino con el muy bello libro que le dan al espectador para que una vez en su casa se lance a la experiencia del dolor exquisito. Así lo escénico deviene en un elemento más de la propuesta, fundamental por cierto, pero no única.

El cuerpo

Desde un puro prejuicio, una obra que hable sobre el dolor deberá tener un determinado tipo de cuerpo. Más aun, cuando proviene de un artista por momentos tan oscuro, en su visión del mundo y del arte, como García Wehbi.

Sin embargo, aquí recurre a un blanco pleno y a una belleza visual muy interesante. La actriz luce radiante en la escena, con un vestido diseñado por Martín Churba y Andrea Saltzman, y dentro de un marco escenográfico y lumínico sumamente apacible. Es más: uno percibe algo del diseño exquisitamente trabajado al mejor estilo Palermo. Y es allí donde Wehbi encuentra la posibilidad de producir tensión en una propuesta que nos lleva de la superficialidad a la profundidad, y viceversa, sin previo aviso. En el pasado, el cuerpo estuvo desgarrado, odiando, mirando fijamente un teléfono rojo en un hotel de la India. Ahora, el desprecio y la imposibilidad asoman en el relato como puro relato. Y Alvarez logra poner su cuerpo cuando la escena así se lo exige con la misma precisión con la que lo quita. El último tercio del espectáculo consiste en repetir el cuento del momento de la separación. Y allí la actriz se luce junto a Ibarlucía, traductor y adaptador, ya que ambos juegan con cuestiones muy sutiles para pasar del cuerpo al lenguaje. Y la pregunta asoma allí, en la piel de Alvarez y de los actores que aparecen en registro fílmico: ¿dónde queda el cuerpo cuando el dolor pasa?

Federico Irazábal

Fuente: La Nación

viernes, 16 de mayo de 2008

Del Mar Caspio


Versiòn libre de Diario de un loco de Nicolai Gogol.

Actuaciòn: Armando Di Cocco

Dirección: Edgardo Molina

Escenografía: Jorge H.Pèrez

Asistencia técnica: Daniel Gismondi.

Declarada de interès provincial.
A modo de memorias el personaje cuenta sus desventuras. Obsesiòn, locura, amor y odio son algunos de los caminos por los que transita el protagonista.


ESPACIO 44.- Calle 44 Nº 496 entre 4 y 5 La Plata
Diciembre 2007, Mayo 2008 Domingos 20.30 hs

Fuente: espacio 44

Modelos para armar

TEATRO › ENTREVISTA A GABRIELA IZCOVICH

La directora explica el sentido de ¿Dónde está el norte?, una puesta que surgió del esfuerzo creativo de todo el elenco, replanteando las convenciones de la práctica teatral.
Por Cecilia Hopkins

En ¿Dónde está el norte? un grupo de actores aún sin director se reúne con el objeto de armar un espectáculo. Cada uno propone escenas y textos, cada cual abre juicio sobre los materiales que acercan sus compañeros. Solapadamente o no, las relaciones que mantienen los seis integrantes del elenco van imbricándose en las tramas que tejen los ensayos. Obra generada en un taller de entrenamiento actoral conducido por la actriz y directora Gabriela Izcovich, ¿Dónde está...? fue estrenada en el Centro Cultural Ricardo Rojas, en carácter de work in progress. Ahora, con el mismo elenco, integrado por Tamara Alfaro, Egle Castillo, Laura Eiranova, Esteban Magnelli, Paula Ortiz y María Luz Rezk, la obra puede verse en La Carbonera (Balcarce 998). El tema del espectáculo que surge del esfuerzo creativo del conjunto plantea algunas cuestiones relacionadas con la práctica teatral. Llama la atención el hecho de que ningún integrante del grupo propone trabajar un texto dramático y sí poemas o cuentos y novelas. ¿A los que están formándose como actores no interesan los textos teatrales? ¿O los alumnos de Izcovich tomaron como modelo la manera de generar espectáculos de la propia docente, más entusiasta de la novelística que de la dramaturgia? Izcovich –conocida por sus adaptaciones teatrales de Nocturno Hindú, de Antonio Tabucchi; Terapia, de David Lodge: Intimidad, de Hanif Kureishi, y La venda, de Siri Hustdvedt– contesta en una entrevista con Página/12: “Este grupo de alumnos míos llevan consigo las virtudes y defectos de mis influencias, casi como una madre y sus hijos, que luego tomarán su propios rumbos”.

–¿Por qué la narrativa ha gravitado tanto en su obra?

–En mi caso, la narrativa tiene una enorme influencia en mi dramaturgia. Primero porque soy muy lectora y curiosa de los escritores, sobre todo contemporáneos. Además, hay más cuentos y novelas escritas que obras de teatro. Las novelas tienen una cantidad de descripciones, atmósferas, reflexiones del autor o de los personajes, que muchas veces las obras de teatro no se pueden permitir.

–¿Qué es lo específico de uno y otro género?

–El teatro necesariamente tiene que concentrar, comprimir. Si uno quiere plasmar teatralmente una situación que le sucedió en la vida, seguramente va a tener que tomar aquello más puntual, más potente, va a tener que seleccionar aquel instante y no aquel otro. El exceso de descripción deberá ser eliminado, si no el espectador se plancha en la platea. En cambio, la novela puede permitirse ciertos regodeos, de última el lector cerrará el libro para retomarlo al día siguiente. El espectador, en cambio, no vuelve más.

–A pesar de ser compleja la labor del dramaturgo, muchas veces no es valorada...

–He escuchado más de una vez a escritores de narrativa decir que escribir teatro es sencillo y que se hace muy rápido. En esos términos una obra no sale bien y el resultado se ve luego en el escenario. La dramaturgia no es para nada sencilla, sino que, por el contrario, es muy difícil y merece mucho respeto. De hecho hay escritores geniales que al momento de escribir teatro no saben hacerlo. Yo disfruto mucho cuando veo en nuestro país a algunos de nuestros dramaturgos, que son tan buenos, o alumnos en formación que escriben cosas geniales.

–En su experiencia, los autores que eligió para trabajar se avinieron a que realizara una versión teatral de sus obras. Pero en ¿Dónde está el norte?, la autora se niega. ¿Cree que hay muchos narradores que se resisten a ser trasladados al ámbito de lo teatral?

–En mi experiencia tuve la suerte de que los escritores tuvieran no sólo interés en que adapte teatralmente sus textos, sino que además han acompañado muy de cerca el proceso y han visto los espectáculos. Como en el caso de David Lodge, Hanif Kureishi, Antonio Tabucchi, Harold Pinter, Siri Husdvedt. Sólo tuve una mala experiencia con Guillermo Martínez, que no demostró el menor interés en que lo hiciera. Una lástima, porque justo él es de mi país. Supongo que depende mucho de la confianza que le despierte quien se propone trasladar el texto al escenario, de la curiosidad que esto genere y, a veces, de la evaluación económica que se haga al respecto. Por suerte, ninguno de los escritores extranjeros mencionados lo tomó en cuenta, si no, no hubiese podido hacerlo.

–En su trabajo como docente teatral, ¿qué cosas diversas buscan quienes se acercan a estudiar teatro?

–A mi estudio se acercan alumnos jóvenes que claramente quieren dedicarse al teatro y muchos otros no tan jóvenes que lo hacen como complemento de sus profesiones. También vienen otros que necesitan distenderse, distraerse, jugar. Y yo a todos los recibo como si el teatro fuera lo más importante de su vida. A la hora de entrenar son todos iguales.

–¿Crece el público teatral o lo que crece es la cantidad de gente que estudia teatro?

–Creo que creció muchísimo la cantidad de alumnos de teatro. Este crecimiento no se condice con la cantidad de gente que va a las salas. No obstante, me resulta milagroso que aún exista el teatro con la competencia demoledora que tenemos: el cine, los DVD, la tele. Hoy hay mucha más gente que prefiere quedarse en casa chateando o navegando en las aguas de Internet antes que acercarse hasta un teatro para ver una obra.

Fuente: Página 12

miércoles, 14 de mayo de 2008

“Hay que cuestionar la percepción”

TEATRO › RAFAEL SPREGELBURD HABLA DE LA MONUMENTAL PUESTA DE LA PARANOIA

La pieza que presenta en el reinaugurado Cine Teatro 25 de Mayo hace uso de recursos teatrales y cinematográficos para contar una historia compleja e imaginativa. “Cada vez más, mis obras son desmesuradas para el medio local”, admite.

Por Carolina Prieto

Una comedia disparatada de ciencia ficción ambientada en Piriápolis, una telenovela bizarra proyectada en una pantalla, una apertura y final con aires nipones, una indagación sobre la ficción. Todo esto y más es La paranoia, nueva obra de Rafael Spregelburd que integra la serie inspirada en el cuadro La rueda de los pecados capitales, del Bosco. Un espectáculo de casi tres horas que hasta incluye una película y que acaba de estrenarse tras un derrotero de tres años. La pieza iba a debutar en 2006 en el Cervantes, pero los conflictos de esa sala oficial lo impidieron; se mostró como work in progress en la edición pasada del FIBA y, en enero, aterrizó en la capital mexicana. Recién llegado de Alemania (donde se está por estrenar La terquedad), el autor, director e intérprete está contento con el ansiado debut porteño, a pesar de ciertos desajustes, en el flamante Cine Teatro 25 de Mayo, de Villa Urquiza (Triunvirato 4444, sábados a las 20 y domingos a las 19). “Desde 2005 venimos ensayando y escribiendo. Hubo muchos cambios, pero finalmente podemos hacerla en este espacio, que se ajusta a los requerimientos. Hay cuestiones por mejorar, pero acá estamos”, cuenta el artista que pergeñó, junto al grupo El Patrón Vázquez, una obra colosal marcada por un fuerte trabajo sobre el lenguaje, una multiplicidad de relatos que encastran como un rompecabezas, y mucha ironía.


La trama transcurre en un futuro en el que un grupo de elite formado por una escritora (Andrea Garrote), un matemático (Spregelburd) y un astronauta (Pablo Ruiz) se reúne en Piriápolis convocados por un organismo militar. El desborde imaginativo y el disparate dominan la puesta: los personajes hablan en femenino, utilizan extraños sistemas de medición, y un vocero del gobierno les ordena producir una ficción para satisfacer a “las inteligencias” que dominan el cosmos, garantizando así la paz mundial. Si los humanos son la única especie capaz de inventar historias, deberán hacerlo mediante un mecanismo insólito que, a pesar de su ridiculez, se parece bastante a ciertas formas de la creación mediática actual. El resultado es una suerte de telenovela con acento venezolano, poblada de personajes kitsch: un detective bulímico, travestis, una miss Venezuela y hasta Chávez. El espectáculo cruza ambos relatos (el actuado y el proyectado), potenciando el desborde en el que asoman distintos tipos de paranoias. La del trío que desconoce para qué fue citado y recibe reglas poco claras o incompatibles; la de una alienígena que se inventa una historia sobre la infidelidad de su marido y la sufre; y otra mayor, “la idea de que en la ficción todos somos paranoicos y que hasta la primera condición de la literatura es la paranoia”, sostiene el autor.

Hace falta estar muy atento para seguir las historias, los cambios, los niveles de realidad durante tres horas. ¿Desmesura teatral? Spregelburd no lo niega y apuesta a movilizar al espectador. “Cada vez más, mis obras son desmesuradas para el medio local. Pero no quiero renunciar a hacer lo que quiero, jamás tener que reducir mi capacidad de imaginación”, apunta.

–El rol de la ficción es crucial. ¿Cómo la concibe usted?

–Creo que no se trata de trabajar para agradar, para eso están los diseñadores. Una buena ficción tiene que cuestionar la percepción del espectador, el sentido común, sus modos habituales de comprender la realidad. Si para ello hay que hacer obras más complejas, adelante. Hay que poner en ridículo la realidad, mostrarla como una construcción de los poderosos, como una posibilidad entre otras.

Su afición por el cine de David Lynch es muy fuerte. “Con sus películas tengo la sensación de que mi cerebro se expande, porque excede esas categorías que reducen la experiencia a una o dos explicaciones. Ese mismo cerebro es el que uno usa después para comprender otro tipo de cuestiones. En ese sentido, el cine de Lynch puede ser político, no porque toque temas que lo sean, sino porque complejiza los mecanismos de la mirada”, asegura.

–El cruce de relatos no es novedad. Sin embargo, esta vez recurre al video, que le da una nueva forma a esta modalidad narrativa.

–Hace mucho que estoy fascinado con el cine y tenía ganas de trabajar con lenguajes diferentes, poder articular las historias de otra manera. Por otro lado, hacer toda la parte filmada en vivo hubiera sido imposible, no tendría los recursos. Cecilia Hecht, ex directora del Canal Ciudad Abierta, brindó todo el equipo técnico, que fue fundamental, sumado a la plata para la producción que nos dio el FIBA. Además, este año me di el gusto de hacer mi primer protagónico en cine, en la comedia romántica La ronda, ópera prima de Inés Braun. Mi personaje es genial: un pintor de brocha gorda al que, por un equívoco del que no es consciente, lo confunden con un pintor de caballete y se embarca en situaciones tremendas. Me encantó que me dirigiera otra persona. Es una película muy divertida, basada en el clásico homónimo de Schnitzler.


Cuando termine la temporada porteña, La paranoia girará por España y Francia. La producción de Spregelburd tiene difusión notable en Europa desde que desembarcó en Alemania, donde sus textos integran el repertorio de salas oficiales y desde allí se extienden a otros países. La estupidez es un éxito en el Théatre du Chaillot, con dirección del argentino radicado en Francia Marcial di Fonzo Bo. La terquedad, “una obra muy triste ambientada en la guerra civil española, que cierra la heptalogía”, pronto se estrena en Frankfurt, y El pánico también está por pisar suelo europeo. Hay más: Rafael está escribiendo por encargo de un teatro berlinés una obra de teatro y una radial. “Puedo sostener mis producciones en Buenos Aires con la proyección internacional de mis obras. Y no me quejo. Son una gran escuela las resonancias que tienen los textos en los directores extranjeros y en los distintos públicos”, concluye.

Fuente: Página 12

lunes, 12 de mayo de 2008

Binetti: hacia un teatro vulgar

Es uno de los más prominentes autores jóvenes del circuito alternativo actual

Leve contraste por saturación
, Llanto de perro , Petit hotel Chernobyl , Opera anoréxica y La piojera o un procedimiento justicialista son algunos de los títulos que definen la actividad del grupo Los Calderos, que dirige Andrés Binetti. El actor, autor y director, de 31 años, nació en Macachín, La Pampa, y se crió en Bahía Blanca. A fines de los años 90, llegó a Buenos Aires, se formó en la Escuela Municipal de Arte Dramático, en la carrera de puesta en escena; en dramaturgia lo hizo guiado por Alejandro Tantanián, Daniel Veronese y Mauricio Kartun.

El trabajo de este joven creador se está imponiendo con fuerza en Buenos Aires, aunque él en verdad no sabe explicar ese interés de sus seguidores por el teatro que hace. Habla de su labor con mucha sencillez. Se define como un autor que, en general, escribe para la escena, a quien le gustan mucho los actores y cuya estética no tiene particularidades, ya que, como explica, cada obra implica una nueva búsqueda.

Andrés Binetti estrenó Heise (los sábados, a las 21, en Vera Vera, Vera 108), su nuevo proyecto, en el que la maternidad y la paternidad aparecen como tema central. El creador explica que se trata de "un intento de reflexión acerca de los vínculos, la incomunicación y, sobre todo, la soledad que nos propone el mundo actual. Heise significa niebla y la niebla es lo que atraviesa todo el relato escénico".

-Tu producción dramatúrgica es muy vasta y, viendo tus espectáculos parecería que escribís junto con los actores o, por lo menos, teniéndolos muy en cuenta .

-Hay textos que escribí y no estrené y estrenaron otros directores. Y hay otros, como cuando trabajo con Los Calderos, en los que empiezo escribiendo algo y, a partir de ahí, se comienza a improvisar. Cuando empezamos a ensayar Opera anoréxica , por ejemplo, no teníamos nada. Fue un proceso más largo, pero se trataba de una obra no argumental. Ahí fuimos trabajando con el material que iban produciendo los actores. En el caso de piezas más argumentales, tiro unas líneas e improvisamos. Siempre digo que hay un momento del ensayo en que el actor corrige al dramaturgo. Y está bueno escuchar y no quedarse, como autor, con la última palabra. Mi dramaturgia no tiene una vocación literaria, sino que está dirigida a la escena.

- Llanto de perro se completa con el título "una vulgaridad contemporánea" y Opera anoréxica con "una vulgaridad rizomática" y a vos, a veces, te gusta hablar de teatro vulgar. ¿Cómo explicás eso?

-En Buenos Aires, comencé a ser espectador del teatro de los 90, entonces vi mucho teatro muy hermético, extraño, difícil de entender, que no se preocupaba demasiado por el espectador. Mi generación hizo un clic y hacemos un teatro más accesible. Ahí empezó a surgir la idea de vulgaridad en el trabajo con el grupo, tratando de no descartar nada de lo que aparece en los ensayos, sino, por el contrario, probar todo. Y hacerse cargo de que el teatro es vulgar, en algún sentido, también puede contar historias pequeñas y sin pretensiones.

-Una constante en tus trabajos es que asoman historias pequeñas, pero con personajes muy fuertes, definidos. ¿El actor ocupa un lugar muy importante en tu creación?

-Nos interesa mucho la actuación [en general, codirige con Paula López], venimos de ella y hemos probado distintas estéticas. Entre Leve contraste por saturación y Llanto de perro hay un abismo estético. Siempre apuntamos al actor y a contar un cuentito chico, íntimo. También el tipo de salas que elegimos tiene que ver con eso, con que la gente esté cerca, que se genere un vínculo con el espectáculo de mucha empatía.

-Hablás de abismo estético entre una creación y otra

-Lo que no nos sale es el realismo. Es todo un tema. Necesitamos buscarle extrañamiento a la obra, que no sea realista, que no se dé una identificación plena entre el público, los personajes y lo que se cuenta.

-¿Por qué no te sale?

-Porque hubo mucho discurso en contra del realismo cuando empezamos a estudiar. Pero el realismo es como todo, toda estética bien hecha está bien. Me parece que la dificultad con el realismo está en que no lo hemos transitado o no lo hemos visto. A veces, el realismo suena como pedagógico, pero no la estética, sino algunos textos. Eso me aleja. Me parece que el teatro tiene que plantear más preguntas que respuestas. Si uno se para y dice: «El mundo es así y hay que hacer esto para cambiarlo», ahí tenés un problema.

-Quizás algunos textos responden a cierta coyuntura social y política y por eso se pueden ver como pedagógicos.

-Seguramente. Hay muchas anécdotas sobre ese teatro que buscaba generar conciencia. No es que me parezca que el teatro deba pensarse como pura diversión, pero tampoco lo veo como formador de conciencias, como educador.

-Y entonces, ¿cómo lo pensás?

-Ahora sucede algo que tiene que ver con esta idea de comunión, de comunidad, de salas pequeñas, en casas, buscando mucha cercanía discursiva con el público. Está bueno.

Para Heise , ha elegido un ámbito no convencional que conserva las cualidades de una casa. Y allí intentará que sus criaturas y sus obsesiones lleguen de manera muy directa.

Carlos Pacheco

Fuente: La Nación

viernes, 9 de mayo de 2008

El niño perdido, publicado diario El Día


El niño perdido


El niño perdido es la búsqueda de una madre, también la de un hijo. Es la necesidad de ejercer un rol posible, una función. Reunidos para el reencuentro, que al mismo tiempo es un hallazgo, justo en el momento en que la felicidad pareciera concretarse algo se descompone, se deshace. Los roles se confunden. Por eso hay que reconstruir el pasado para entender cómo se perdió el rol aquel día. Todo muta. Una madre se olvida del hijo por ser novia. Un hijo pierde a la madre para ponerse a prueba. Un padre esconde. Una hija ya olvidó qué hace ahí. El conductor cree hacer de ellos una trama que le es ajena pero que al final termina atrapándolo. Esta obra de Nelson Mallach, con las actuaciones de Rodolfo Balvidares, Ernesto Meza, Nora Oneto, Jorgelina Pérez y Julio Salerno cuenta con dirección de Alicia Durán y Daniel Gismondi. Mañana a las 21, en Espacio 44, calle 44 entre 4 y 5.

jueves, 8 de mayo de 2008

Una fría versión de "Tres hermanas"

Se destaca Carolina Fal

Aunque homogéneo, las interpretaciones son distantes unas de otras y es mejor el elenco masculino

Tres hermanas, de Anton Chejov. Traducción: Gerardo Fernández. Dirección: Luciano Suardi. Elenco: Stella Galazzi, Malena Solda, Carolina Fal, Alberto Segado, Gustavo Böhm, Germán Rodríguez, Nya Quesada, Osvaldo Bonet, Daniel Fanego, Guillermo Arengo, Iván Moschner, Muriel Santa Ana, Alejandro Ojeda, Francisco García Faure, Marta Pomponio, Lucas Lagré, Tomás Raele y Ulises Levanavicius. Escenografía: Oria Puppo. Iluminación: Jorge Pastorino. Vestuario: Magda Banach. Música: Carmen Baliero. Asesoramiento coreográfico: Andrea Chinetti. Producción del Complejo Teatral de Buenos Aires en el Teatro Regio, Avenida Córdoba 6056. Jueves a sábados, a las 20.30; y domingos, a las 19. Duración: 130 minutos.
Nuestra opinión: Buena

A comienzos del siglo XX, en la pequeña ciudad rusa de provincia cuya única amenidad consiste en la presencia de la guarnición militar, viven las tres hermanas Prozorov, hijas de un fallecido general que fue comandante de aquélla. Solteras, la mayor, Olga, y la menor, Irina, sueñan con volver a Moscú, el paraíso perdido donde pasaron sus primeros años. Masha, la del medio, la más inteligente, se ha casado con un mediocre profesor local y rumia su exasperación ante la mediocridad y la vulgaridad de sus vidas. Chejov, minucioso analista de la sociedad de su tiempo, si por un lado recuerda la admirable definición de su contemporáneo, el novelista norteamericano Henry James, dada por Borges -"un benévolo habitante del infierno"-, por el otro arriesga un moderado optimismo: en el futuro, la existencia humana será mejor.

Esta es una de las obras del dramaturgo ruso más frecuentadas en escenarios argentinos (las otras dos son La gaviota y El jardín de los cerezos ), de modo que bien puede prescindirse de describir su bien conocida trama. Baste decir que, según la óptica habitual de Chejov en sus dramas, y tal como la codificó Stanislavsky, las esperanzas serán frustradas; las aspiraciones, burladas; las mejores intenciones, desvirtuadas. Los trágicos griegos lo atribuían al Destino; los nietos de Freud lo atribuimos a las propias fallas internas de cada uno. Chejov se limita a mostrar y compadecer.

Basada sobre una finísima observación de conductas y una minuciosa preocupación por los detalles, en apariencia insignificantes, que las enmarcan -excentricidades, manías, prejuicios, rencores sofocados, contradicciones de nuestra naturaleza dual-, la inevitable erosión del tiempo es, para el dramaturgo ruso, la comprobación de la finitud humana y, a la vez, de su posibilidad de grandeza. No es casual que casi todas sus obras mayores terminen con la partida de un grupo de gente que abandona un lugar -la casa ancestral en El jardín de los cerezos , la residencia veraniega en La gaviota , la guarnición en Tres hermanas ; en Tío Vania se marcha la porción mala de la familia-, mientras los que se quedan se resignan a la ruina de sus vidas, confiando en que al menos Dios les dará un lugar en su reino.

Empresa difícil, siempre, la de poner a Chejov en escena. La puesta de Luciano Suardi es válida (buena idea, por ejemplo, en el primer acto, la ubicación en diagonal de la larga mesa familiar), pero fría. Ocurre algo curioso: las interpretaciones individuales son, en general, de homogénea calidad (más afiatado el elenco masculino que el femenino, exceptuando a una notable Carolina Fal), pero distantes unos de otros, como si trabajaran en órbitas distintas que nunca se cruzan realmente. ¿Nervios de la noche de estreno? Quizás -ojalá- se modifique en las próximas representaciones.

Ernesto Schoo
Foto: noticias mercedinas
Fuente: La Nación

miércoles, 7 de mayo de 2008

Maipo: cien años pasando revista

HOY LA MITICA SALA CELEBRA SU CENTENARIO

El teatro por el que pasaron figuras como Florencio Parravicini, Pepitito Marrone y las Nélidas (Roca y Lobato) festejará esta noche a puro glamour, con pasajes de "Por siempre Maipo", la revista que homenajeará a la sala durante el 2008.

Por Juan José Santillán

Un teatro respira a través de lo que dejaron quienes pasaron por él", dice Lino Patalano para resumir la sensación que tiene cada vez que piensa en la historia del Maipo, que hoy cumple cien años. El marco para el festejo promete varias sorpresas. Se sabe que interrumpirán la calle Esmeralda con performances de artistas de circo y carruajes que realizarán un revival de época, desde 1908 hasta la actualidad, para conmemorar el centenario de uno de los teatros emblemáticos de Buenos Aires. Además, durante el 2008, se desplegará una programación especial dedicada al centenario. En ese contexto, la apuesta más fuerte será Por siempre Maipo, una revista con Antonio Gasalla como figura principal.

Un siglo cumple el Maipo, casa que albergó célebres espectáculos y figuras tanto nacionales como internacionales. Por allí han pasado desde Carlos Gardel, Lola Membrives, Gloria Guzmán, Pepe Arias, Florencio Parravicini, Iris Marga, Tita Merello, Alicia Márquez, Pepitito Marrone, Las "Nélidas" (Roca y Lobato), Alberto Olmedo, Jorge Porcel, Niní Marshall, Antonio Gasalla, Carlos Perciavalle, Julio Bocca, Enrique Pinti, Moria Casán, Norma Aleandro y Alfredo Alcón, entre otros artistas.

El recorrido del teatro se inicia en 1908 con el nombre de Teatro Scala, en homenaje al homónimo teatro parisiense de variedades. Ese mismo año se inauguró en Buenos Aires también el Teatro Colón, espacio que marcaba otra línea en la convocatoria de espectadores. Sin embargo, el Scala era considerado como un "teatro aristocrático", según anunciaba el diario La Argentina sobre las características del nuevo teatro de la escena porteña. Esa composición de clase respondía a la esencia de la calle Esmeralda durante esa década, dominada por una fuerte presencia de referencias francesas en la escena cultural porteña.

De hecho, el primer espectáculo que se presentó en el Scala fue un music hall, La revue de la Scala. En ese momento, la programación se repartía entre varietés, vodeviles, operetas, revistas breves y un elenco con actrices que insinuaban más de lo que mostraban. Luego, el Teatro Scala se convirtió, con el paso de los años, en una de las catedrales de las revistas y el music hall. En 1915 el Scala cambió de nombre y se convirtió en el Teatro Esmeralda. Además, este cambio trajo un nuevo criterio en la programación, dirigida, por la tarde, a un público "familiar". La novedad de este nuevo espacio, que abría sus puertas con el trasfondo de la Primera Guerra Mundial, era la incorporación de un cine. De esta época, uno de los sucesos destacados fue el debut realizado el 16 de setiembre de 1916 del dúo Gardel-Razzano. En el escenario del Esmeralda estrenaron el tango-canción Mi noche triste.

Recién en 1922, el teatro tomó el nombre de Maipo. De esta etapa una de las visitas más importantes, durante la década del veinte, fue la compañía parisina Ba-Ta-Clan, que inspiró nuevas tendencias estéticas en el concepto de la revista porteña. En este período tuvo una fuerte presencia el teatro español. En 1933, Lola Membrives estrenó Bodas de sangre, de Federico García Lorca. Además la actriz, junto a su compañía, realizó funciones de Los medios seres, una pieza de Ramón Gómez de la Serna. Otra visita importante a finales del veinte fue el coreógrafo y vestuarista Romain de Tirtoff, mundialmente conocido por su seudónimo: Erté, que vistió a Audrey Hepburn y Marlene Dietrich, entre otras divas.

Vilma Ferrari, historiadora del Maipo, explica que a partir del '30 "lentamente se fue transformando en un teatro para un público mayor, que remitía al público de las bataclanas. En el '40 se mezcló mucho más la programación y se volcó hacia el varieté. Con Luis César Amadori, durante la década del cincuenta, hubo una época fuerte del cine. También aparecieron las grandes divas y los capocómicos: Sofía Bozán, Pepe Arias, Nélida Lobato. Pero el Maipo nunca fue un teatro que mantuvo la uniformidad de su programación, se puede decir que uno de sus sellos fue siempre el eclecticismo. Hubo de todo y variado desde la visita de Josephine Baker hasta la presencia de la primera transexual mediática, "Coccinelle".

Lino Patalano es el director del Maipo desde 1994. En aquel momento, el primer espectáculo que montó fue Escenas de la vida conyugal con los protagónicos de Norma Aleandro y Alfredo Alcón. "Este teatro ha sufrido incendios y se ha repuesto siempre de sus cenizas, pese a que otros han desaparecido -dice Patalano-. En esta evocación rescato varios momentos en la historia del teatro. Sin duda, el estreno de Lola Membrives de Bodas de sangre fue unos de los puntos más memorables. También tuve el honor de ver como espectador a las hermanas Ethel y Gogó Rojo pintadas de dorado. Otra imagen muy fuerte que tengo fue encontrarme a principios de los noventa con Niní Marshall. Trajimos a Marilú Marini de París para estrenar Niní, unipersonal sobre la historia de Marshall. Ella escribió todos los textos que interpretó Marini, Niní estaba muy viejita y me prometió que si conseguía a Marilú para hacer el espectáculo no se iba a morir hasta ver el estreno. Y lo cumplió".

Lino Patalano fue reconocido el lunes por la Legislatura como Personalidad destacada la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. "El espectáculo -define Patalano- abarca todos los géneros. Por eso, un buen teatro tiene que abarcar y pasar por todos los géneros. Desde que asumí como director artístico, busqué que cada espectáculo de mi sala responda a la historia del Maipo. Por eso me impulsa el deseo de sorprender al público y sorprenderme con cada propuesta. Si no logro sorprender al público, debo retirarme".

Fuente: Clarín

lunes, 5 de mayo de 2008

Grupo de teatro platense en un certamen nacional

El grupo platense Vuelve en Julio fue seleccionado, junto a otros cuatro elencos de la Provincia, para representar a Buenos Aires en la XXIII edición de la Fiesta Nacional de Teatro Formosa 2008 que organiza el Instituto Nacional de Teatro, y que se desarrollará hasta el 11 de mayo.

Así, los platenses de este grupo tienen la oportunidad de exponer su talento junto a los mejores elencos de nuestro país cuando presenten la obra "Trika Fopte", pieza que cuenta con la dirección de Carlos Ayala.

Por su parte, también participarán los grupos El Séptimo Fuego de Mar del Plata (ganador del Festival Zonal de Tandil), la Compañía Omar Alvarez Títeres de San Martín (elenco ganador del Festival Provincial de Títeres 2007), el grupo Payasos en su ruta de la localidad de Merlo (ganador del Festival Provincial de Teatro para Niños 2007) y la Compañía Nacional de Fósforos de Tres de Febrero (ganador del Festival Provincial de Teatro para Adultos 2007).

viernes, 2 de mayo de 2008

Un guapo del 900, publicado en diario La Nación

Gran muestra de arte popular

Un guapo del 900 , de Samuel Eichelbaum. Adaptación, puesta en escena y dirección general: Eva Halac. Intérpretes: Joaquín Furriel, Rita Cortese, Antonio Grimau, Sergio Oviedo, Martín Kasen, Alexia Moyano, Oscar Ferreyra, Ana Laura Mercader, Carlos Juárez, Fernando Rodríguez Dabove, Marina Licciardo, Ernesto Beltrán Meza, Martín Taboada, Fabio Prado González, Fernando Gonet, Iván Esquerré, Ricardo Ibarlín, Javier Abalsamo y Lucas Rebollini. Filmación y dirección de cámaras en vivo: Alejandro Hartman. Diseño de escenografía y vestuario: Marcelo Valiente. Diseño de iluminación: Ernesto Bechara. Diseño de sonido: Amilcar Gilabert. Música original: Chango Spasiuk. Asistentes de dirección: Virginia Zangroniz, Claudio Rodrigo y Andrea Herrera. Funciones: mañana, a las 19 y a las 21.30, en la esquina de Julio A. Roca y Bolívar (Plaza de Mayo). Duración: 70 minutos.
Nuestra opinión: muy buena

El conocido clásico de Samuel Eichelbaum, sin duda, ha recorrido un largo camino después de su estreno, en 1940. Numerosas y muy destacadas puestas han traído una y otra vez esa historia orillera en la que el barrio, la familia, los amigos y la política se van mezclando en una sumatoria de escenas en las que Ecuménico López, el protagonista, y su madre, Natividad, dejan muy en claro algunos valores fundamentales que hacen a la condición humana.

El año pasado, el Instituto de Cultura de la Provincia de Buenos Aires encaró el proyecto llevando la pieza a diversas ciudades de la provincia y ahora, en conjunto con la Secretaría de Cultura de la Nación, el espectáculo ha comenzado a ofrecerse en Buenos Aires. La primera función se concretó en Parque Patricios, el sábado pasado. Hasta allí acudieron 6000 espectadores que se repartieron en las dos funciones al aire libre.

La puesta de por sí tiene una serie de cualidades que van a sorprender a más de un asistente. Se desarrolla en la calle, el marco escenográfico lo aporta la misma edificación barrial y vecinos de la zona se transforman en actores por un rato, acompañando a un numeroso elenco de profesionales. La época está respetada en sus mínimos detalles y hasta los automóviles que trasladan a los personajes resultan modelos originales.

La experiencia se ha denominado "teatro de intervención urbana " ; en verdad lo es, y en profundidad. ¿Cuál es el mayor valor de esta experiencia? Encontrar un escenario casi ideal para montar esta historia. La calle es el lugar en el que han crecido los matones, el ámbito ideal donde los políticos ofrecen sus discursos y reúnen votos. La calle es el punto de reunión de los amigos y de los traidores y es, también, el lugar al que salen las madres que buscan a sus hijos. Es el espacio en el que la policía montada reprime y por el que se huye después de una trágica noche de amor. Es donde se respira la libertad después de estar preso y, además, donde se decide un posible nuevo rumbo para la vida.

La directora Eva Halac concibe una muy compleja puesta en escena y no sólo se detiene en sus actores, sino también en todo un entramado técnico -sonido y video- que, con suma precisión, responde para hacer crecer un espectáculo que el público sigue con un silencio muy profundo. Esta versión de Un guapo del 900 se transforma verdaderamente en un acto de teatro popular con respuestas inesperadas e inmediatas de los espectadores que, sumamente consustanciado con la historia, se manifestarán según sus necesidades.

El elenco, muy homogéneo, recupera el drama. En él se destacan Joaquín Furriel (Ecuménico), Rita Cortese (Natividad) y Antonio Grimau (Alejo Garay). Los tres dan verdadera carnadura a esas criaturas y, en cada una de sus escenas, demuestran una acabada intencionalidad que el público agradece al final con una ovación.

Carlos Pacheco

"Ni la modernidad resolvió las dudas que planteó Chejov"

Luciano Suardi

El próximo domingo se estrenará en el Teatro Regio (Avenida Córdoba 6056), nueva versión de la célebre obra de Anton Chejov, «Tres hermanas» a cargo de un elenco encabezado por Carolina Fal, Alberto Segado, Daniel Fanego, Malena Solda, Stella Galazzi y Muriel Santa Ana. Al igual que otros títulos del autor ruso, éste trata sobre la decadencia de una clase privilegiada que intenta encontrarle sentido al futuro que se avecina.

Su director, Luciano Suardi («Temperley», «Panorama desde el puente», «El pan de la locura», «¿Quién le teme a Virginia Woolf?») es admirador de Chejov: «Desde que empecé a estudiar teatro supe que algún día iba a dirigir 'Tres hermanas'. Fue una feliz coincidencia que me convocaran para este montaje luego de haber trabajado en 'Un hombre que se ahoga' de Daniel Veronese. El versionó la obra de Chejov de manera muy radical al trastocar el sexo de los personajes. Y eso me jugó a favor, porque desde el primer momento sentí que yo estaba dirigiendo 'otra' obra».

Periodista: En esa versión usted tuvo a cargo el papel de Masha, el mismo que ahora interpreta Carolina Fal.

L.S.: Sí y quizás eso me haya servido para hacerle algunas indicaciones. En realidad no lo sé porque ella tiene una inteligencia actoral portentosa y todo el tiempo propone cosas muy enriquecedoras. Pero insisto, fue encontrarme con una obra diferente. Aunque los parlamentos sean los mismos se escuchan de otra manera; porque la relación entre estas tres hermanas trasmite una energía muy diferente de la que circula entre varones.

P.: ¿Es una obra vigente?

L.S.: Se escribió y estrenó en 1901, pero a más de un siglo de distancia y con todos los cambios, guerras y catástrofes que hubo en Rusia y en el mundo, me parece que el hombre de hoy tiene la misma dificultad para pensar el futuro que en el siglo anterior. Los personajes de Chejov hablan todo el tiempo de la felicidad, dicen que es algo que ellos no van a ver porque no existe o porque la vida recién será feliz dentro de doscientos, trescientos e incluso mil años. Pienso que hoy estamos en una situación similar en cuanto al nivel de desazón y a la dificultad de creer en algo.

P.: Revisemos el mito Chejov. Todavía se lo acusa de poner demasiada gente en un escenario sin hacer nada o de que sus personajes son pocos expresivos. ¿Qué nos puede decir al respecto?

L.S.: Sí, uno escucha a veces que en Chejov no pasa nada... Yo creo que él introdujo una forma dramática muy novedosa y que además ha desarrollado escenas frente a las que nadie podría decir «ahí no pasa nada». Al contrario, hay tormentas muy profundas aullando en estos personajes que se insultan, se aman, se besan, se suicidan, se pegan tiros, son infieles -algunos se atreven, otros no-. Pasan muchas cosas en las obras de Chejov y aunque su teatro esté asociado a «lo no dicho», es bueno recordar que sus protagonistas no se privan de decir todo lo que les pasa. Suele decirse que el teatro chejoviano es de acción indirecta, porque pareciera que la realidad estuviera pasando por el costado o que el autor tomó momentos de aparente trivialidad cotidiana.

P.: ¿Y en el caso de «Tres hermanas»?

L.S.: Es aun más importante que se perciba ese lento transcurrir, porque uno de los grandes protagonistas de la obra es el tiempo. A veces digo que es un largo monólogo que toma, desde distintas perspectivas, el tema de los sueños no realizados, los deseos incumplidos y las ilusiones que se van desintegrando; donde los personajes reconocen su infelicidad, saben o intuyen que algo podrían hacer para cambiar esa condición y sin embargo no se atreven a hacerlo.

P.: La sociedad actual no perdona la improductividad. ¿Hoy no serían considerados unos auténticos perdedores?

L.S.: Yo ligaría su conducta a otro tipo de preguntas que me han conmovido a un nivel más personal: «¿Cómo llegué hasta aquí y no me di cuenta? ¿Por qué no hice tal cosa en aquel momento ya que ahora es demasiado tarde? Muchas veces no tenemos respuesta a este tipo de interrogantes y estos personajes tampoco la tienen. Y yo, desde luego, no creo que montar estas obras en escena implique dar una respuesta a todo esto.

P.: ¿Qué le hubiera respondido Chejov a sus detractores del siglo XXI?

L.S.: Lo mismo que escribió en una carta: «Seamos tan complejos y tan simples como la vida misma. La gente cena y al mismo tiempo logra la felicidad o destroza su vida» Me parece que dentro de cierta aparente trivialidad cotidiana los personajes de Chejov arruinan su vida casi sin darse cuenta, como podría hacerlo cualquiera de nosotros.

P.: ¿Qué tal fue su experiencia en Japón con «Un hombre que se ahoga»?

L.S.: Fantástica. La obra fue muy bien recibida, Tokio es una ciudad en verdad excitante y los japoneses son extraordinariamente amables. Cuando uno se les acerca en la calle para preguntarles una dirección, ellos siempre responden con gran cortesía, pero en japonés. El inglés no está muy difundido, ni siquiera entre los empleados de los hoteles. Yo por ejemplo pedí un adaptador para un enchufe y me trajeron un transformador gigantesco, y eso que nos alojamos en un hotel de primera línea, con una vista de Tokio tan espectacular como la que muestra la película «Babel».

Fuente: Ambito Financiero

Formosa sube el telón de sus salas

TEATRO › COMIENZA LA FIESTA NACIONAL DEL TEATRO
Por Cecilia Hopkins

Hoy dará comienzo la edición 23ª de la Fiesta Nacional del Teatro en la ciudad de Formosa. Organizada por el Instituto Nacional del Teatro junto con el gobierno provincial y con el apoyo de la municipalidad local, el encuentro mayor del teatro independiente del país continuará hasta el 11, con una programación integrada por 37 espectáculos, en representación de todas las provincias del país. Se realizarán, en total, 52 funciones en espacios oficiales e independientes de la ciudad, como el Cine Italia, el Teatro de la Ciudad, dos espacios alternativos ubicados en la recuperada costanera del río Paraguay y las salas independientes Utopía 2000 y Los gregorianos.

La Fiesta tendrá, además, extensiones en las localidades de Ingeniero Juárez, Comandante Fontana, Pirané, Clorinda, San Francisco de Laichi y El Colorado. Por otra parte, se realizarán funciones, también, en la sala Leopoldo Marechal de la embajada argentina en Asunción del Paraguay. Además de la nutrida programación se desarrollarán actividades paralelas, entre las que se destacan un taller de producción y gestión teatral, a cargo de Gustavo Schraier; otro de maquillaje, a cargo de Paulina Said, y de creación colectiva, a cargo del colombiano Santiago García. Habrá también charlas sobre temas teatrales, a cargo de las argentinas Patricia Suárez y Susana Bernardi, de la brasileña Pita Belli (Brasil) y el paraguayo Agustín Núñez, y además de las llamadas charlas magistrales, que estarán a cargo de Raúl Serrano, Luisa Kuliok, Lito Cruz, Víctor Laplace, Juan Palomino y Roberto Cossa. Es la primera vez que una provincia del Nordeste argentino es sede de la Fiesta. Merece destacarse que, desde hace tres temporadas, se organiza en Formosa el Festival Internacional de Teatro de la Integración y el Reconocimiento, encuentro que ha programado espectáculos provenientes de Brasil, Paraguay, Uruguay y México. Durante esas ediciones el público local ha dado una respuesta que asombró a los organizadores: 14 mil espectadores en cinco días de programación en 2007.

Fuente: Página 12

La Fiesta Nacional del Teatro, en Formosa

Encuentro federal
En 10 días se ofrecerán 37 obras de todo el país

La Fiesta Nacional del Teatro es una buena rutina teatral. En esta nueva versión, la maquinaria escénica se trasladará hacia Formosa, donde hoy comienza este encuentro que todos los años organiza el Instituto Nacional del Teatro (INT). En esta ocasión, durante 10 días se presentarán 37 espectáculos representativos de todo el país, que harán 54 funciones en 6 salas de la ciudad de Formosa. Y si bien es la primera vez que una provincia del NEA (Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones) es anfitriona de la fiesta, la ciudad ya está acostumbrada a albergar teatreros de otros lugares. De hecho, desde hace 3 años se realiza allí el Festival Internacional de Teatro de la Integración y el Reconocimiento que, en la última edición, congregó a unos 14 mil espectadores en apenas cinco días.

Y como hay ejercicio en este tipo de encuentros, todo hace suponer que los motores ya están aceitados para abrir este festival que reúne a grupos de todas las provincias argentinas. Además, la XXIII edición de la Fiesta Nacional del Teatro tendrá extensiones en distintas localidades formoseñas y en la ciudad de Asunción del Paraguay (donde se presentarán los espectáculos El trompo metálico , de Buenos Aires; Factum , de Neuquén; Tiempo suspendido , de Tucumán, y Luna de sangre guaraní , de Formosa).

Como es habitual, habrá talleres y cursos y se dará el Premio Nacional a la Trayectoria, que será para la neuquina Alicia Fernández Rego; también se le entregará un galardón a Carlos Gorostiza por su trayectoria. Esta vez, la movida del INT contará con la cogestión del gobierno provincial.

Fuente: La Nación

domingo, 27 de abril de 2008

Un Guapo del 900, publicado en diario CLARIN

LA GENTE ACTUO JUNTO A
IMPORTANTES FIGURAS, PARA 6.000 PERSONAS, EN LAS CALLES DE POMPEYA

Los vecinos, brillantes guapos del 900

Por: Daniela Kozac


La de ayer fue una noche especial en la esquina de Chiclana y Pirovano, en Pompeya. Los vecinos disfrutaron allí de dos funciones al aire libre de la obra Un guapo del 900, de Samuel Eichelbaum. Pero algunos no fueron sólo espectadores: alrededor de ochenta brillaron con su participación en la obra.

Desde las cuatro de la tarde, los vecinos llegaban a la esquina elegida para preparar el vestuario y ensayar. La directora de la obra, Eva Halac, daba instrucciones con un megáfono. Los vecinos, de todas las edades, estaban contentísimos. Mabel Montibero, la mamá de Brian Verzetti, de 11, contó: "Está enloquecido, es su debut. A la mañana ya quería venir para acá". Brian forma parte del grupo que sale a pegar afiches de un candidato. "Es una experiencia muy especial. Con los vecinos sólo ensayamos las escenas de acción. Pero aquellas en que interactúan con los actores se hicieron sin ensayar. No se conocían entre sí y no sabían lo que iban a vivir. Fue una sorpresa para ellos y eso también se transmitió al público", observó Halac. Y Rita Cortese señaló: "Estoy muy feliz, es un hecho popular maravilloso, me parece muy bien que se hagan actividades como ésta".

La obra, gratuita, forma parte del programa Teatro, de la Secretaría de Cultura de la Nación. Se montaron en la calle tribunas para 3.000 personas por función. El elenco, formado por más de veinte actores, estuvo encabezado por Rita Cortese, Joaquín Furriel y Antonio Grimau, que actuaron junto a los vecinos.

Este clásico cuenta la historia de Ecuménico López, un guapo que trabaja para el político Alejo Garay y descubre que Clemente Ordóñez, el candidato rival, es amante de la mujer de Garay. El Guapo discute con Ordóñez y lo mata, pero no le cuenta a su jefe el verdadero motivo. Lo llevan preso, pero su madre logra que Garay interceda, y el Guapo es liberado. Sin embargo, y a pesar de los ruegos de su madre, Ecuménico asume su responsabilidad y se entrega.

Todo se hizo al aire libre, con las calles como escenografía. En el fondo del "escenario", la banda Rosario Smowing interpretó en vivo la música original compuesta por el Chango Spasiuk. En una de las esquinas se armó el bar: mostrador, balanza antigua y varias mesas de madera. En otra, sobre paneles de chapa acanalada, estaban los afiches amarillos y celestes de los candidatos. Caballos y dos Ford A de 1929 y 1930, conducidos por sus dueños, completaban el cuadro. Las entradas se agotaron. Para los que se quedaron con ganas, la obra se repite el sábado próximo (19 y 21.30) en Plaza de Mayo.

viernes, 25 de abril de 2008

Muriel Santa Ana se hace camino al actuar

La intérprete, en el Regio Foto: Andrés Blasina

Después de Lalola , estará en una obra de Chejov

Muriel Santa Ana se define como una actriz que se fue haciendo a través de sus trabajos. Lejos de planificar estudiadamente qué pasos dar para construir una carrera actoral, la intérprete fue creciendo, trabajo por trabajo, hasta llegar adonde está hoy. Revelación en la exitosa Lalola y a punto de estrenar Tres hermanas , de Chejov, en el Complejo Teatral de Buenos Aires, Santa Ana siente que llegó a un nuevo hito en su carrera.

"Soy un producto de mi familia", reconoce la hija de Walter Santa Ana, quien, sin embargo, no recuerda un momento en que haya decidido ser actriz. "Fue como un largo inicio y ahora estoy en un proceso intermedio en el que ya no me reconozco como empezando. Hace un par de años sí me daba cuenta de que estaba pagando derecho de piso y lo pagaba con gusto, porque estaba tranquila en ese lugar. Me parecía que era justo", comenta.

Según explica Santa Ana, hubo tres momentos en los que, finalmente, se fue reconociendo como actriz. El primero fue cuando hizo La casa de Bernarda Alba , dirigida por Vivi Tellas. "En el proceso de ensayos me sentía muy fuera de mí y no encontraba el camino, pero un día pasó algo, se me organizó la información y sentí que estaba haciendo algo que era ser realmente otra persona", dice. Cuando participó en La ópera de tres centavos se dio otro de esos proyectos que la afianzaron en su profesión. "Ahora es el otro gran momento en el que me siento dueña de los lugares que ocupo y entiendo perfectamente los límites de cada trabajo. Ya no quiero ser actriz, lo soy".

A Lalola , tira de América que fue un verdadero éxito y que termina el próximo martes, Santa Ana llegó por recomendación de su compañera de elenco, Carla Peterson. El arribo se dio con las grabaciones ya avanzadas y la actriz tuvo que adaptarse rápidamente. "Caí como en una pileta con 2500 metros de agua y nadé en el estilo que pude. La construcción de un personaje en televisión es día a día, tenés que elegir, y si te equivocás, te equivocás". Además de encarnar a Grace, la mejor amiga de la protagonista y personaje de gran importancia en la trama, la actriz tuvo que ocuparse de la narración en off del ciclo.

Para Santa Ana, la relación con Peterson fue fundamental en la construcción de su personaje. "Grace se fue armando en paralelo con mi relación con Carla -comenta la actriz-. Nosotras nos conocíamos socialmente pero no éramos amigas. Compartíamos el camarín, lo cual te da mucha intimidad y además el 80 por ciento de nuestras escenas las hacíamos juntas. Estaba más con Carla que con mi novio o mi familia. Además de hacernos amigas, nos fuimos conociendo como actrices, no sólo actuando sino también hablando sobre lo que cada una pensaba sobre la actuación".

El tiempo de maduración

Así como la amistad con Peterson resultó favorable para construir su personaje en Lalola , la amistad con Mike Amigorena, con quien actuó en la tira Una familia muy especial , la llevó a participar de una peculiar banda musical. Ambulancia, definido por la actriz como una "orquesta espectáculo", comenzó como un divertimento que compartían Santa Ana y Amigorena con Luciano Bonnano, Mariano Torre, Julián Vilar y Víctor Malagrino. "Como cada uno tenía sus propias cosas y le dedicábamos nuestro tiempo libre, tuvo un tiempo de maduración excelente. Llegó el día que quisimos que alguien nos mire y lo llamamos a Sergio D Angelo, que nos ordenó un poco". Después de organizar un repertorio, consiguieron un par de fechas en Clásica y Moderna, en donde terminaron quedándose todo el año. Ahora siguen presentándose en Velma Café, los viernes, a las 23.55.

Además de seguir con las funciones/recitales de Ambulancia, Santa Ana está ensayando actualmente Tres hermanas , que se estrenará el 3 de mayo, en el Regio. La actriz se sintió atraída por el proyecto por tratarse de una obra a la que califica de "escrita perfectamente", por tener un elenco importante que incluye a Carolina Fal, Alberto Segado, Daniel Fanego y Ma- lena Solda, entre otros, y por su director, Luciano Suardi: "Hace años que veo todo lo que hace y me encanta. Sus trabajos independientes son hermosos, de una sutileza y una sensibilidad enormes". A pesar del entusiasmo y de la confianza que tiene en el director y el resto del elenco, Santa Ana dice que se siente un poco asustada por la responsabilidad que le toca. "Natascha es un personaje muy grande y nunca hice un personaje así en teatro. Es quien desata todo el conflicto."

Por ahora, la actriz estará concentrada en este desafío, aunque ya está ensayando una nueva obra con Gabriela Izcovich. Con respecto al futuro, Santa Ana prefiere seguir por el mismo camino que la llevó hasta acá y no se plantea cuál será el próximo paso. "Estoy pasando un muy buen momento profesional y no se me ocurre preguntarme que me gustaría hacer". Decidir sobre la marcha parece ser la única decisión que Santa Ana quiere tomar, aunque esto no implique que no sienta ansiedad. "La otra vez leí una entrevista a Scarlett Johanson, que decía «Siempre pienso que la película que estoy filmando será la última vez que actúe en mi vida". Creo que estaba filmando con ¡Woody Allen! Así que digo, si le pasa a Scarlett Johanson, que debe tener trabajo de acá hasta que tenga 98, que me pase a mí Siempre pienso que después de lo que estoy haciendo no voy a tener trabajo". Al final, admite tener un deseo para su carrera: "Me gustaría poder hacer de a un trabajo por vez".

Por María Fernanda Mugica

Una carrera atípica

  • Teatro . Con Tres hermanas , Santa Ana vuelve a trabajar en el Complejo Teatral de Buenos Aires, donde ya hizo La casa de Bernarda Alba , dirigida por Vivi Tellas; La ópera de tres centavos , dirigida por Betty Gambartes; Woyzeck , dirigida por Emilio García Wehbi y El pan de la locura , dirigida por Luciano Suardi. Además, la actriz hizo otros trabajos en teatro, entre los que se destacan Chicas católicas .

  • Televisión . Si bien Lalola significó un paso central en su carrera televisiva, Santa Ana ya había participado en programas como Una familia muy especial y Juanita la soltera .

  • Cine . Recientemente participó junto a Francesc Garrido en el film español Negro Buenos Aires .
Fuente: La Nación

lunes, 14 de abril de 2008

GRAN INAUGURACION DEL FIAE EN LA CASA CULTURAL MARTIN OLIVOS

Este 14 de Abril se inaugurará el Festival Internacional de Acciones Escénicas-FIAE en la Casa Cultural Martín Olivos donde se contará con la presencia de grupos teatrales de Colombia, Venezuela, Chile, Italia, Argentina, México y Guatemala, a la vez serán partícipes de videoproyecciones, conversatorios y talleres, hasta el 19 de abril actividades para las cuales estas invitado.

El día inaugural contaremos con la participaciones a las 4:00 p.m. del grupo Teatro Topográfico de Argentina con su obra "Paraguas y Relojes" la cual esta dirigida a publico infantil, La obra propone el permanentemente juego y abre paso al campo imaginario, evento en el cual contaremos con la presencia del alcalde distrital de Los Olivos para inaugurar este festival de iniciativa independiente, después de lo cual tendremos la presentación del grupo de Teatro entre 2 Clown de Chile con su obra "Numero tras Numero" la cual se presentara a las 6:30 p m. dirigido a publico en general.

Estas funciones teatrales son las que iniciaran el festival en la Casa Cultural Martín Olivos teniendo programada para la semana mas obras teatrales, exhibición de Cortometrajes Colombianos, la Realización de Taller Internacional Audiovisual traído por la delegación de Argentina, Conversatorio sobre el estudio de teatro en Italia, actividades que son parte del Festival Internacional de Acciones Escénicas-FIAE e infórmate entrando al la pagina Web www.fiae.org.pe y mas información al teléfono (511) 523-0266 o al E-mail: casaculturalamartinolivos@gmail.com / www.casaculturalmartinolivos.blogspot.com, Jr. Los Castaños 871 Urb. Las Palmeras, Los Olivos, Lima – Perú.

Fuente: http://peruavantgarde.blogspot.com/

sábado, 12 de abril de 2008

Un viaje en busca de la identidad

"La historia de un hombre es una metáfora que lo inmortaliza". Con esa premisa la dramaturga y directora platense Jazmín García Sathicq pone en escena mañana a las 20.30, en el Centro Cultural El Núcleo, 6 entre 40 y 41, "Habla de mar aire de vida".

"La obra pretende poner en juego el punto en que una historia pasa a ser mito, es decir, hasta dónde llega la realidad y hasta dónde se mitifica a partir de lo narrado por otra persona", explica la directora que ya cuenta con varias obras estrenadas en nuestra ciudad y que además acaba de reponer "Eterno e imborrable" en el Pasaje Dardo Rocha.

La obra, que está protagonizada por Ramón Woites, Darío Javier García Grasso y Natalia Risso, narra la historia de un hombre que sueña recurrentemente con una sirena que indica un camino en el mar. Creyendo que el sueño le marca un destino a seguir decide partir en una barca para poder significar su sueño con el camino a construir en su vida.

"Para hacer el viaje contrata a un peón que será su Capitán en tanto que él será el Comandante. En la obra nunca se revela su nombre porque él va tomando distintos apodos espontáneos (construye su identidad a partir de cómo lo llaman en determinados momentos de la vida). En el viaje los dos hombres comienzan a exponer su filosofía de vida, y aquí aparece un contraste que termina siendo un enriquecimiento filosofal para cada uno", agrega la directora.

"Durante el camino el Comandante va intentando reconocer señales o signos que puedan resignificar el sueño cuando de pronto chocan con una mujer flotando en una tabla. El la significa en su historia al darse cuenta de que nunca le había dado una oportunidad al amor e intenta incluirla en su vida, es decir amarla. Pero ella tiene sus razones para no querer estar dentro de la historia de él", indica García Sathicq.

La obra plantea, según la directora, cómo se construye la identidad propia y a partir un ámbito determinado, cada personaje al estar en un ámbito preciso comienza a construir su identidad y aquí el espectador duda sobre si lo que está viendo es la realidad o el mito de la historia que sobrevivió al hombre y cobró vida, pero que, por ser mito, pierde rasgos de veracidad.

"En definitiva es una reflexión sobre cuánto de la identidad se construye a partir de los mitos, de la mirada de los otros y de lo que cuentan los otros", argumenta y sostiene que "la historia de estos tres personajes a la que se accede a partir de lo que ellos dicen nunca es totalmente narrada, hay indicios de que hay algo más que no está dicho y que debe captar el espectador, que así es quien termina de construir la historia o subhistoria. Mito o realidad, sea una y otra posibilidad deja latente el maravilloso concepto en juego: 'La historia de un hombre es una metáfora que lo inmortaliza'".

Fuente: Diario El Día

viernes, 11 de abril de 2008

Muñocos cumple 13 años

La novedosa propuesta entretenimiento infantil cumplió trece años esta semana. Desde sus comienzos utilizó los espacios públicos, como la plaza Moreno y La República de los Niños, para que sus títeres gigantes cuenten sus cuentos musicales y cautivaran a los más chicos cada fin de semana.

"En el año 1994, con la idea de experimentar desde otros lugares de la creación, surge Muñocos, con los cuentos son musicales, para los que componemos temas originales", explicaron sus integrantes Adriana Ferré y Gustavo González.

Los protagonistas son títeres gigantes, de entre 2 y 3 metros de altura que comenzaron siendo dos jirafas, pasando por Estrella y Bombón, el sapo Ranaldo y el gaucho Cholo, entre otros, hasta llegar a los que cada fin de semana protagonizan "Estación Muñocos": Pancho, el árbol azul; Pácate, un pájaro "medio chiflado", que vive en la cabeza de Pancho; Mona; Mundorueda; Cacho, la hormiga; y Verdolaga.

"Unas de las sorpresas may fabulosas que hemos tenido, es el deslumbramiento de los niños, ésa mirada de felicidad inigualable, el poder entrar en ese mundo infantil y compartir su realidad", subrayaron sus creadores.

Es una propuesta única en el país, por el tipo de puesta en escena, por los títeres, por la música y está en nuestra Ciudad.

"Hemos cumplido solo en plaza Moreno más de mil funciones. 400 funciones de la obra 'Muñocos Argentinos', más de 620, de la obra 'Ser o no Res' y 73 de nuestra última presentación 'Estación Muñocos'", relataron Ferré y Gonzalez. "Estamos haciendo 'una patriada' ya que trabajamos al aire libre y, semana tras semana, sin ayuda (municipal ni provincial) a la gorra."

Fuente: El Día

lunes, 7 de abril de 2008

“Nuestra intimidad está en las películas”

Martín Vicet y Alana Moss son marido y mujer. Con su productora Taccon 7 hacen cine condicionado en Córdoba y lo comercializan en el extranjero. Participan en el stand más grande de Sexpoerótica.

Peirotti Miguel

La tercera edición de la Sexpoerótica, que se realiza en La Vieja Usina incluye en su programación a una productora de cine condicionado que trabaja desde Córdoba para el resto del mundo. Taccon7 hace cine porno y ocupa el stand más grande de la feria erótica más importante del interior del país.

Sus artífices son Martín y Alana, un matrimonio cordobés que se define como “una pareja abierta”, aunque aclaran que eso no significa que intercambien parejas sino que los dos consumen pornografía desprejuiciadamente. ¿Cómo empezaron? Una amiga de Inglaterra les mostró un material europeo altamente competitivo, y ahí se inspiraron.
Más allá de la apertura mental, tratan de encarar la pornografía como un trabajo serio. “Hoy todo el mundo tiene una cámara en su casa y filma videos caseros, por eso pulula el material amateur, que no siempre colma las expectativas del consumidor”, comenta Martín. La clave para entrar en la industria es la calidad.

Fundaron la productora en 2006 y la bautizaron, Taccon7 nombre inspirado en los tacos altos N° 37 que le gusta usar a Alana. Son propietarios de un estudio, ubicado en Lomas de San Martín, donde editan y hacen la posproducción. Las locaciones de rodaje son casi todas en exteriores, en las sierras especialmente, porque según Martín el “mercado exige lugares abiertos para contrarrestar el amateurismo filmado en habitaciones de casas mal iluminadas”. Los escenarios naturales sirven para legitimar el producto de cara al mercado. “Nosotros tratamos de ir dos pasos delante de lo que el usuario consume en un celular o en una página web”, afirman.

Industria matrimonial.
Filman un promedio de tres películas por año, que se consiguen en las secciones de cine condicionado de cada videoclub de la Argentina. El mercado de consumo por Internet también es poderoso y a través de él se pueden vender escenas específicas. Los países clientes son principalmente Estados Unidos y Alemania.

El 90 por ciento de los actores con los que trabajan son cordobeses. Pero hay un problema. Cuando la película se distribuye en la Argentina, se reduce de 10 a 2, las personas que se animan a mostrar la cara. Cuando es para el exterior, no hay ningún problema en conseguir actores. Cuentan que deben trabajar cuidadosamente en la selección como cualquier entrevista de trabajo y que no hacen pruebas sexuales. Una vez que encuentran lo que buscan, empiezan a filmar.

Cada vez que una mujer llega por primera vez a un rodaje, no le exigen demasiado. Pero en una ocasión se acercó al casting una muy bonita, de unos 30 años, y planteó que no tenía ningún problema con nada. Ella sola se ofreció a hacer una escena con varios hombres. Cuando le preguntaron cuál era su motivación para ofrecerse a actuar en una película condicionada, les respondió que se trataba de una venganza hacia un ex. “Por la misma razón, al contrario de la mayoría, remarcó que quería que la película se viera principalmente en la Argentina”, cuentan

Martín y Alana en cambio no sufren de celos. “Nuestra intimidad está en las películas. Nos gusta mucho la pornografía. No estamos en todas las producciones, pero generalmente nos metemos”, dicen.

Ella domina la cámara.
Alana es una de las pocas directoras porno que existe en el mundo. En una industria esencialmente machista, ella misma reconoce que “no se promueve mucho la dirección de mujeres”. El tema es que las chicas que actúan buscan sólo promocionarse. En cambio, dice estar metida a fondo en el negocio. “Con Martín lo tomamos como algo serio, por eso ahora me lanzo como directora.”

–¿No tenías incursiones previas en la dirección?


–Algo, sí, pero ésta sería la primera vez que lo admito, digamos, socialmente.

–¿Y no te genera ningún inconveniente?


–Para nada. Me gusta mucho lo que hago. Me encantan los comentarios que tengo de las personas con las que trabajo. Las relaciones con nuestros actores siempre quedan en un plano de amistad y respeto.

–¿Te atrae llevar las riendas?


–Me encanta dirigir, meterme en la producción integral de una escena, de una película. También trabajo como fotógrafa y con el maquillaje de las actrices.

–¿Cuál es la próxima película de Taccón7?


–Nuestra próxima película es una en la que me lanzo a pleno como directora. Se llama Esclava sexual y en ella se mezclan las películas que está haciendo Martín con el formato que quiero imponer yo.

–¿Qué sería...?


–Yo quiero imponer un formato un poco más hardcore (porno duro). Quiero hacer una pornografía directamente para hombres, más agresiva, más fuerte, en donde la mujer recupera el rol sumiso que las feministas tanto detractaron. Los hombres van a ser más desinhibidos. Necesitamos tipos fuertes, con el instinto a pleno, porque los que más se frenan son los actores, no las actrices, contrariamente a lo que se cree. Los hombres hablan mucho pero no concretan nada.

–¿Vas al choque?


–Quiero hacer películas más reales, más crudas, sin tanto diálogo, sin tanta historia ficticia. Se cree que una directora de cine porno debe abordar el género desde una óptica más romántica, con la chica casándose al final. En mi caso no será así.

Fuente: La Voz

domingo, 6 de abril de 2008

Paraguas y relojes, publicado en Tiempos

El Grupo de teatro Topográfico fue invitado a participar del VI Festival de Acciones Escénicas de Lima Norte. Será la segunda expedición, ya que el año pasado estuvieron en Colombia.

Una rica historia

El Grupo de Teatro Topográfico es una compañía platense de Teatro Independiente, que desde 2003 viene realizando periódicamente obras, tanto para adultos como para niños, en las que se propone experimentar con nuevos códigos, y en donde la dramaturgia del actor tiene un papel preponderante.

El acento de los trabajos está puesto en las actuaciones y en los diferentes recursos con que cuenta el teatro para generar un lenguaje comunicacional.

Se apunta a lograr un teatro mínimo, íntimo, austero, en donde la participación activa del espectador es fundamental para "cerrar" el espectáculo, y en donde se apela a la imaginación y a la creatividad para crear mundos posibles e imposibles, que aparecen y se desvanecen en
el escenario a través de la música, el sonido, la luz, el cuerpo.

"Puedo tomar cualquier espacio vacío y llamarlo un
escenario desnudo.Un hombre camina por este espacio
vacío mientras otro, observa y esto es todo lo que se
necesita para realizar un hecho teatral".

Esta frase del director de teatro ingles Peter Stephen Paul Brook representa el espíritu del grupo de teatro platense Topográfico, que cada vez ve más de cerca el sueño de conocer el mundo gracias a sus actuaciones.

¿De qué se trata? Es una compañía independiente de La Plata que otra vez demostrará su talento en un festival internacional.

En agosto del año pasado fue seleccionado e invitado por el Teatro Municipal Enrique Buenaventura, de Cali (Colombia) para participar con su obra Paraguas y Relojes en el II Festival Internacional de Teatro Infantil.

Ahora, la invitación llegó desde Lima, Perú, donde se realizará este mes, el VI Festival de Acciones Escénicas Lima Norte, organizado por el Laboratorio de Investigación Teatral.

La obra Paraguas y Relojes es una creación colectiva, con la actuación de Guillermina Andrade y Juan Pablo Thomas, y la dirección de Mariela Anastasio. Esta obra, explican los integrantes, es el resultado de un trabajo de investigación que partió de una selección previa de lectura de cuentos populares y de textos referentes como Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo, de Lewis Carroll.

Tratando de retomar la lógica onírica que se plantea, se contruyeron los protagonistas narradores Matilda y Perdomo, quienes tienen la posibilidad de trascender las leyes del tiempo y el espacio. Esta decisión fue tomada apoyándose en la idea de que "los cuentos son viajeros del tiempo y de las culturas", como dice Melville Herkovits.

Como los cuentos acompañan al hombre desde las épocas fundacionales, consideraron que estos personajes tenían que tener la virtud de poder viajar hacia el pasado y hacia el futuro.

Por ello, Matilda y Perdomo son una pareja que se mantine siempre joven, aunque es posible que tengan muchos años. Son sabios, divertidos, ridículos y espontáneos, y adoran contar cuentos. Así es que andan de pueblo en pueblo recogiendo historias, como una manera de entender la suya propia. Así, la obra se convierte en una profunda metáfora acerca del sentido de la vida.

Las historias que los personajes contarán fueron basadas en los siguientes textos: "Mancebo que casó con mujer brava" (Ejemplo del Conde Lucanor). "El espantapájaros" (Carlos Manuel Cruz Meza) y la historia de Sansón y Dalila (versión libre).

En el exterior, Paraguas y Relojes tiene muy buena repercusión debido a la estructura y al tratamiento estético, austero y sugestivo que pone el acento en la actuación, en la gestualidad, el lenguaje corporal y se sirve de la música y los paisajes sonoros (compuestos especialmente por Emilio González Tapia) para crear mundo.

"Sólo dos actores hacen seis personajes, además de manejar muñecos y títeres, y la austeridad con la que trabajamos para contar las historias es lo que más llama la atención", cuenta Mariela.

El año pasado, luego del festival de Cali, estuvieron de gira por Antioquía, Medellín y Cartagena de Indias, en donde fueron recibidos con mucha calidez, expectativa y entusiasmo, y en donde recibieron nuevas invitaciones para volver a viajar este año.

En esta oportunidad -al contrario que en el festival anterior -cuentan con el aval del Instituto Cultural y la Comedia Municipal.

El Festival se llevará a cabo en Lima, desde el 9 hasta el 20 de abril, y participarán entre otros países: Canadá, España, México, Brasil, Venezuela, Guatemala, Chile, Colombia y Perú.
CULTURA
La Plata, domingo 6 de abril de 2008
Textos: MAD

martes, 1 de abril de 2008

Escrito en el cuerpo

Pornodrama II - Un esquimal

Sobre propuesta original de Javier Magistris
Dirección: Alejandro Casavalle
Actúan: Carolina Refusta, Pedro Di Salvia, Juan Pablo Carrasco y Lizzy Pane.
Funciones: jueves a las 22, viernes a las 23 y sábados a las 21 y 23:30, en Teatro Belisario, Corrientes 1624.
Teléfono: 4373-3465.
Entradas: Jueves: $ 15. Viernes y sábados: $ 25

Anabella Castro Avelleyra

El cuerpo está en el centro de nuestra sociedad. Cuerpo objeto: se exhibe desde los más diversos escaparates. Tapas de revistas que monopolizan puestos de diarios, programas de televisión, desfiles, cine, Internet. Cuerpos que se muestran pero no se tocan.

Por el contrario, el cuerpo como espacio en el que se genera la experiencia, sobre el que se actúa y con el que se siente; el cuerpo como carta con la que interactuamos con los demás, irónicamente, parece estar cada vez más ausente. Msn, mensajes de texto, hay un borramiento del cuerpo en la relación con el otro. Una ausencia que hace que el mismo se sobrevalúe de un modo extraño: nuestro cuerpo pasa a convertirse también en ese cuerpo objeto a ser admirado y ya no un cuerpo fáctico sobre el cual se talla la experiencia.

La pornografía ha sido, por lo general, un consumo oculto, disfrutado a escondidas. Solo o acompañado, el porno es aquello con lo que “se hace algo después”. En la oscuridad de un cine o en la privacidad de una habitación, hasta el momento el porno había sido un consumo más íntimo que social, más privado que público.

¿Pero qué pasa cuando el porno excede los límites de las revistas envueltas en una bolsa negra, el DVD o Internet; cuando se presenta en vivo en la calle Corrientes; cuando se transforma en teatro y se reactiva noche tras noche ante una platea constantemente renovada? ¿Entonces el porno pasa a ser un consumo culturalmente aceptado y, además, se convierte en una experiencia pública y social? Estos son sólo algunos de los interrogantes que Pornodrama II, Un esquimal pone en juego.

A pesar de que la propuesta abre un abanico de interesantísimos planteos (sobre la cultura del porno, el tipo de consumo que se hace de la misma, el lugar del cuerpo en nuestra sociedad, la dinámica de las relaciones de pareja), el resultado deja un gusto agridulce, la sensación de que la obra se quedara a mitad de camino. El límite de lo posible en teatro se empuja hacia el infinito, y esa ruptura de lo establecido es una de las victorias del pornodrama. Así como la apuesta de poner al público en un lugar en el que nunca antes se había encontrado: ¿quién se expone más, quien mira o quien es mirado? Pero más allá de estas rupturas: interesantes, valientes, definitivas, parece que fuera poco más lo que este pornodrama tiene para ofrecer.

El porno se come al drama: los personajes no terminan de desarrollarse (a excepción, tal vez, de Noralí, en una interesante interpretación de Carolina Refusta). Es poco lo que parece moverlos más allá de la genitalidad. Sí, pasó algo entre esos dos amigos, ¿una vieja traición? ¿Un negocio actual en el que cada uno espera sacar ventaja del otro? ¿O se trata sólo de una mujer entre ellos? ¿O nada de todo esto existe y lo único que los une esa noche es un cuerpo: cuerpo objeto, transaccional, descartable? El drama sólo atisba a vislumbrarse cuando la mujer tonta replantea el sentido de su vida ante la mirada atenta de la mujer objeto, que sólo tiene su cuerpo para ofrecerle como respuesta. Y acá, en esta estereotipación de las mujeres, el aire empieza a apestar un poco a misoginia: mujeres lindas y tontas que se venden y se compran, se les pide y obedecen, se intercambian, se flexionan, se moldean.

Tal vez sea eso lo que Un esquimal nos quiere mostrar: en esta obra los cuerpos se comieron a los personajes como nos puede estar pasando en la vida, donde tal vez los cuerpos acaben devorándose a las personas. Lo que cabe rescatar es que al menos -aunque tal vez automatizada o ciegamente- por los cuerpos que nos presenta esta obra, a diferencia de los que nos exhiben los medios, pasa, se graba y se construye la experiencia.